viernes, abril 13, 2018

Ser uno mismo


Vivir desde el alma radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.

Sería un error pensar que se necesita ser un héroe para lograrlo. No es así. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez. Ser nosotros mismos nos causa ser exiliados por otros. Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exiliarnos de nosotros mismos. ..... La valentía de ser uno mismo en cualquier escenario, en cualquier contexto y sin importar ante quién estemos, nos permitirá salvaguardar la propia identidad.

No podemos controlar quién nos trae al mundo. No podemos influir en la fluidez con que nos educan. No podemos obligar a la cultura a volverse instantáneamente hospitalaria. Pero las buenas noticias son que, aún después de ser heridos podemos recuperar nuestras vidas. Si permanecemos sólo como sobrevivientes sin avanzar hacia el florecimiento, nos limitamos y cortamos la energía creadora hacia nosotros y nuestro poder en el mundo tal vez a la mitad.

A veces las personas temen avanzar más allá del status de sobreviviente, por ser exactamente eso —un status. Crea una postura mental que es potencialmente limitante. Ser fuerte significa encontrarse con lo luminoso de uno sin huir, viviendo activamente de una manera propia. Significa ser capaz de aprender, ser capaz de sostener lo que sabemos. Significa sostenerse y vivir.

Quienes no encuentran deleite en aprender, quienes no pueden sentirse atraídos por nuevas ideas o experiencias, no podrán desarrollarse más allá del punto del camino donde descansan ahora. Si hay una sola fuerza que alimente la raíz del dolor, es el rehusarse a aprender más allá del momento presente.

En nuestra vida, aún cuando un episodio resulte en una caída fuerte y seria, siempre hay otro episodio esperándonos, y luego otro. Siempre hay más oportunidades de hacerlo bien, de labrar nuestra vida del modo en que merecemos tenerla. No pierdas tu tiempo odiando un fracaso. El fracaso es mejor maestro que el éxito. Escucha, aprende, sigue adelante.

La mejor tierra para sembrar y hacer crecer algo nuevo otra vez está en el fondo. En ese sentido, tocar fondo, aunque extremadamente doloroso, es también el terreno de siembra. Se nos ha enseñado que a la muerte siempre le sigue más muerte. Simplemente no es así. La muerte siempre está en proceso de incubar nueva vida, aún cuando nuestra existencia haya sido cortada hasta los huesos.  Es importante saber que cuando hay un final habrá otro comienzo. para poder ver la dirección correcta, debemos ser capaces de ver las equivocadas.

Adicción es cualquier cosa que reduce la vida mientras la hace "parecer" mejor. Por lo general cada miedo tiene tres partes: una parte es un residuo del pasado (siendo esto a menudo una fuente de vergüenza),otra parte es una carencia de certidumbre en el presente, y otra parte es miedo a un resultado deficiente o a consecuencias negativas en el futuro.

Hay muy pocas cosas correctas/incorrectas o buenas/malas en este mundo. Existe, sin embargo, lo útil y lo no útil. También hay cosas que a veces son destructivas, así como cosas productivas. Es peor quedarse donde uno no pertenece en absoluto, que vagar perdido por un tiempo y buscar el parentesco psíquico y espiritual que uno requiere.

¿Con qué alimenta uno a la intuición para que esté consistentemente nutrida y que responda a nuestras peticiones de escudriñar el ambiente? Uno la alimenta de vida.

Aunque el exilio de otros no es algo que se desee por diversión, pero hay una ganancia inesperada en él: son muchos los regalos del exilio. Saca la debilidad a golpes, hace desaparecer los lamenntos y quejas, habilita la percepción interna aguda, acrecienta la intuición, otorga el poder de la observación penetrante y una perspectiva diferente para dejar atrás lo que nos es conocido para afrontar la propia soledad, la incertidumbre y hasta lo extraño, nos habilita también en nuevas capacidades, en habilidades como la introspección, la seguridad personal, la observación, la receptividad.La transformación cambia la actitud guía, de "lo que será, será" a "déjame ver todo lo que hay que ver".

Tener la valentía de ser uno mismo en cualquier escenario, en cualquier contexto y sin importar ante quién estemos, nos permitirá salvaguardar la propia identidad, dejar atrás lo que nos es conocido para afrontar la propia soledad, la incertidumbre y hasta lo extraño, nos habilita también en nuevas capacidades, en habilidades como la introspección, la seguridad personal, la observación, la receptividad… Fuerte no es quien más peso puede alzar con sus brazos, quien más kilos soporta sobre su espalda o quien más resiste en una carrera. Fuerte es quien encara, quien no huye, quien muestra sin miedo su identidad, quien no se rinde, quien vive con alegría y coraje el ciclo de la vida: tomar, aprender, dejar ir, aceptar, avanzar… 


Clarissa Pinkola Estés
Analista Junguiana


jueves, abril 05, 2018

La Matrix en que vivimos - Ver para creer, creer para ver



“La materia es mera energía condensada a una vibración menor.
Somos todos una conciencia, experimentándola subjetivamente.
No existe la muerte. La vida es solo un sueño.
somos la imaginación de nosotros mismos”.

Entendiendo que somos la imaginación de nosotros mismos, este mundo es una “imaginación colectiva de nosotros mismos” entenderemos la manera que tenemos para cambiar la prisión en paraíso. Si ves y observas a la gente encontrarás que vivimos en diferentes prisiones mentales, emocionales, de culpa, de miedo, de frustración, de todas estas emociones, de resentimiento.  Si tienes millones de personas que están viviendo en su propia prisión interna, sus propias prisiones individuales,  colectivamente no pueden hacer otra cosa que manifestar una prisión colectiva, una versión colectiva de eso. Vivimos encarcelados psicologicamente, 

Estamos buscando la elección entre crear una ilusión, lo que es una prisión, o una ilusión, lo que es un paraíso. Pero de cualquier forma, ambas están basadas en ilusiones porque este mundo es solo una creación de nuestras propias mentes.  Nuestra imaginación normal es la de “Puedo” o “Debo” o “No estoy en control de mi propio destino; debo mirar a los otros para que me digan qué pensar porque los otros saben mejor” y “Solo soy un hombre común de la calle, ¿qué puedo hacer?” 

Esta es la actual ficción de nuestra imaginación de nosotros mismos, y más aún, se ha manifestado colectivamente como lo que conocemos bajo el nombre de “el mundo”.  Entonces, lo que necesitamos hacer -porque hemos pensado a esta prisión como existente, nuestras prisiones internas se han vuelto colectivamente la selectiva prisión que llamamos “planeta Tierra”-, lo que necesitamos entender,  es que HEMOS CREADO el mundo que percibimos!

Lo que necesitamos no es pelearlo, o sacudirlo, o bombardearlo fuera de nuestra existencia; necesitamos pensarlo, sentirlo fuera de nuestra existencia, y reemplazarlo con una realidad mejor. Y esa es la base de cómo cambiamos una prisión en un paraíso. Pensamos fuera de la existencia porque no es más nuestra realidad de nosotros mismos, y más aún, colectivamente el mundo. Y pensamos dentro de la existencia, otra realidad, una realidad de paz, de amor, de respeto por el derecho del otro a ser diferente.

Vivimos en la escala de frecuencias -y es una muy pequeña- que nuestros sentidos físicos pueden acceder.  Una de las cosas que mencioné en “Niños de la Matrix” es el trabajo de los físicos, incluyendo a una amiga mía, una física italiana, que menciona en su libro que, de la materia conocida, la masa que existe en el universo, los sentidos físicos de la entidad humana pueden solo percibir un máximo del 10 por ciento.

Entonces, incluso según la ciencia convencional, el 90 por ciento de lo que existe en el universo físico, no podemos ver y percibir con nuestros sentidos físicos.¿que existe de diversidad en el 90 por ciento que no podemos percibir?  Cuando miramos, ante todo, a la sorprendente diversidad genética de vida en la Tierra, dentro de ese 10 por ciento, comprendemos que estamos viviendo en una banda de frecuencia muy angosta,

He estado diciendo por años que la gente habla de la polución del aire y del agua, la polución del RUIDO es, actualmente, el elemento más crucial de polución que puedes tener. En Gran Bretaña, ahora, lo que es, obviamente, un país pequeño y altamente poblado, es muy, muy difícil encontrar silencio. Entonces lo que tenemos que hacer es aprender a encontrar silencio en el ruido. Y necesitamos encontrar paz en el caos.

Vinimos a este mundo, sabiendo qué estaba pasando, pero nos condicionaron en este nivel conciente de nosotros mismos por lo que hemos experimentado, a través de estos ojos y estos oídos, desde el momento que nacimos. Y no es que tengamos que ENCONTRAR luz. Estamos iluminados! 

Lo que tenemos que hacer es remover las barreras, que son los condicionantes. por eso, simbólicamente, han tenido que bombardearnos desde todo ángulo, para suprimir nuestro real estado de iluminación conciente. Lo han hecho a través de la religión, lo han hecho a través del miedo, lo han hecho a través de los aditivos de la comida, lo han hecho a través de las vacunas, lo han hecho a través de la manipulación de los medios. 

Toda esta amplia formación de batalla de asaltos a nuestro real estado de conciencia ha sido necesaria para condicionarnos hacia este estado de amnesia, en términos de lo que realmente somos. una vez que podamos romper los condicionantes, nos abriremos, todos, para fluir hacia este nivel de conciencia por nuestro verdadero estado de seres.

 Lo que pasa cuando tomas un bol y lo empujas hacia el fondo del tanque, y de repente lo dejas ir. El bol se levanta hacia la superficie del tanque, su estado real, en una milésima de segundo. Esta es la situación en la que estamos, siento que lo que estamos tratando de hacer es comunicar información que romperá los condicionantes, que romperemos el "hechizo" sobre nuestro nivel conciente, y que podemos romper la amnesia y comenzar a recordar lo que realmente sabemos. 

Este es el poder de decir cosas a la gente -extrañas, como deben parecer en el nivel conciente- que son actualmente ciertas, o al menos tienen alguna verdad en ellas.

 Una gota de agua es el océano, si está conectado a todas las otras gotas, pero como seres humanos  tenemos diferentes expresiones, enfatizamos diferentes expresiones de éstas, infinitas conciencias,, más aún, lo que beneficiará a uno puede no beneficiar a otro. Más aún, al final, el aspecto más importante de cambio, para mí, de todos modos, es el INTENTO. Una vez que pones la energía del intento, esa energía hará lo que necesites para lograr ese intento.


DAVID ICKE
ESCRITOR DEL GUION DE MATRIX


viernes, marzo 30, 2018

¿Por qué parece que nuestras oraciones no son respondidas? - “El Efecto Isaias”


El descubrimiento del Gran Código Isaias en las cuevas del Mar Muerto en 1946 ha revelado claves sobre nuestro papel en la creación. Entre estas claves se encuentran las instrucciones de un modelo “perdido” de orar que la ciencia cuántica moderna sugiere que tiene el poder de sanar nuestros cuerpos, traer paz duradera a nuestro mundo y, quizá, prevenir las grandes tragedias que podría enfrentar la humanidad. Cada vez que empleamos esta tecnología interna para orar, experimentamos “El Efecto Isaias”. 

¿Crear o Acceder?

En las palabras de su tiempo, los Esenios nos recuerdan que cada oración ya ha sido contestada. Cualquier resultado que podamos imaginar y cada posibilidad que seamos capaces de concebir, es un aspecto de la creación que ya ha sido creado y existe en el presente como un estado “dormido” de posibilidad . Desde esta perspectiva, nuestro uso y aplicación de la oración basada en los sentimientos deja de ser menos acerca de “crear” este o el otro resultado y se convierte más en “acceder” al resultado deseado que ya está creado.

Desde esta perspectiva, nuestro uso y aplicación de la oración basada en los sentimientos deja de ser menos acerca de “crear” este o el otro resultado y se convierte más en “acceder” al resultado deseado que ya está creado. Por sus escritos sabemos que los antiguos esenios creían que nos comunicábamos con nuestro mundo a través de nuestras percepciones y sentidos. Cada pensamiento, sentimiento, emoción, respiración, nutriente, movimiento o la combinación de cualquiera de ellos, era considerado como una expresión de la oración.  Según la visión de los esenios, según como sentimos, percibimos y nos expresamos durante el día, estamos orando constantemente. 

Mientras las antiguas y las modernas tradiciones parecen estar de acuerdo en la existencia de muchas posibilidades, los cuestionamientos han sido siempre sobre ¿cómo despertamos un resultado específico y lo hacemos real en nuestras vidas actuales? ¿Cómo podemos llamar a la posibilidad de paz en nuestro mundo, por ejemplo, o salud en nuestros cuerpos, posibilidades que ya existen, cuando los eventos de nuestro mundo parecen mostrarnos condiciones de violencia y desastre? La respuesta a esta pregunta, y la clave del Efecto Isaiah, está fundada en develar el misterio de la oración basada en el sentimiento.

Los antiguos Escenios nos recuerdan que hay una poderosa relación entre lo que pasa en nuestro mundo interior de sentimientos y las condiciones del mundo que nos rodea. Quizá increíblemente sencilla, esta relación establece que la condición de nuestra salud, nuestras sociedades, e incluso los patrones del clima, son espejos de la manera en que lidiamos con la vida interiormente. Experimentos recientes en la ciencia de las energías sutiles y la física cuántica ahora arrojan credibilidad precisamente a esas tradiciones.

A través de un lenguaje que apenas estamos comenzando a entender, Isaiah nos muestra cómo acceder a las posibilidades ya creadas de salud, paz y cooperación y traerlas a la realidad de nuestras vidas. Ya que nuestro mundo exterior de acción refleja nuestro mundo interior de sentimientos, sugiere Isaiah, lo hacemos sintiendo como si nuestras plegarias ya hubiesen sido respondidas. Es precisamente el poder de este sentimiento el que trae a la vida a nuestras oraciones. 


Nuevas investigaciones sugieren que cuando sentimos gratitud respecto al cumplimiento de nuestras oraciones, nuestros sentimiento producen las mismas condiciones, los campos de efecto, que atraen nuevas posibilidades en las condiciones de nuestras vidas. Comprender que los resultados empatan con los sentimientos puede ayudarnos a entender lo que ocurre cuando parece que nuestras oraciones no son respondidas. 


Por ejemplo cuando oramos por tener buenas nuestras relaciones con seres queridos, amistades, en el trabajo etc. y al mismo tiempo estamos experimentando  enojo, celos o furia en nuestras relaciones, es una contradiccion de emociones, pensamientos y sentimientos.  ¿por qué nos sorprende ver esas mismas cualidades reflejadas como enfermedad en nuestros cuerpos, nuestras familias, escuelas, lugares de trabajo y en las condiciones sociales alrededor de nosotros? La ciencia ha demostrado que cada sentimiento que experimentamos, crea una química única en nuestros cuerpos. 

Las buenas noticias son que los mismos principios resultan ciertos para los sentimientos de afirmación de la vida. Conforme respondemos a los retos de la vida a través de compasión, entendimiento, amorosa tolerancia y paz, podemos esperar experimentar estas condiciones en nuestros cuerpos, y ver el efecto extendido al mundo que nos rodea. 

La clave para elegir un resultado entre los muchos posibles reside en nuestra habilidad para sentir que nuestra elección ya está sucediendo . Vista la oración de este modo, como «sentimiento», se nos invita a hallar la cualidad del pensamiento y de la emoción que produce ese sentimiento: vivir como si el fruto de nuestra plegaria ya estuviera en camino. Pensamiento, sentimiento y emoción como patrones no alineados. Al no haber unión, pueden perder su enfoque. 


Como podemos beneficiamos del efecto de nuestro pensamiento y emoción, si cada patrón se mueve en una dirección distinta? El resultado es una dispersión de la energía. El pensamiento no está alineado con el sentimiento y la emoción. Esta situación puede hacer que nuestra oración se disperse y no surta efecto. Por ejemplo, si pensamos: «Elijo a la pareja perfecta de mi vida», se libera un patrón de energía que expresa ese pensamiento. Cualquier sentimiento o emoción que no esté sincronizado con nuestro pensamiento no podrá infundir fuerza a nuestra elección de encontrar una pareja perfecta. Si nuestros patrones no están alineados debido a sentimientos de que no somos merecedores de tener una pareja así de perfecta o por emociones de miedo, estos pueden truncar que se materialice nuestra elección. 

En este estado no alineado nos encontraremos preguntándonos por qué nuestras afirmaciones y oraciones no han funcionado. «…Cualquiera que dijere a este monte: quítate de ahí y échate al mar, no vacilando en su corazón sino creyendo que cuanto dijere se ha de hacer, así se hará» (Marcos 11,23). 



La clave para que la oración sea eficaz es la unión del pensamiento, del sentimiento y de la emoción. 

Nuestras oraciones, nuestras afirmaciones, nuestra creencia, nuestro lenguaje, si salen desde el corazón, tienen un efecto inmediato sobre nuestro cuerpo y nuestro entorno. Por tanto, seamos conscientes de lo que albergamos en nuestro corazón. Debemos ser muy concretos respecto a lo que queremos. El mundo de la posibilidad cuántica solo entiende los mensajes en presente. Debemos ser muy concretos sobre la posibilidad que elegimos. 



The Isaiah Effect

Gregg Braden





domingo, marzo 25, 2018

“La fábula de la rana sorda” - El poder de la Palabra


La fuerza de las palabras es tal, que no son necesarias demasiadas palabras para causar una profunda alegría o una honda tristeza. Las palabras encierran emociones que las personas sentimos y que exteriorizamos al pronunciarlas.  La responsabilidad con la que ejerzamos y disfrutemos del poder de la palabra es nuestra, podemos utilizarlas para crear construir, compartir, acariciar o abrazar en vez de  agredir, atacar o destruir, la energía liberada en cada palabra afecta no sólo a quien se la dirigimos sino también a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, en el fondo, es nuestra decisión.

Fábula

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas. 

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. 

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando. No lo lograras! Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo. 

Cuando salió, las otras ranas le dijeron:”nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”. La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo. Lecciones La fábula original de Hsien-Sheng Liang nos presenta dos lecciones importantes: 

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. 
2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir. 

Tengamos cuidado con lo que decimos.

José Saramago, el fallecido premio Nobel de literatura, dijo en un discurso en el 2004 que las palabras no son ni inocentes ni impunes. "Hay que decirlas y pensarlas en forma consciente"

No pierdas el tiempo hablando mal de otras personas que están intentando hacer lo mejor que pueden con el conocimiento, la conciencia y las circunstancias que poseen en este momento. Louise Hay nos recuerda que “vemos en los demás sólo aquello que vemos en nosotros mismos. En lugar de criticar a alguien, elógialo, y verás cómo dentro de un mes notarás un enorme cambio en ti”.

Las mentes grandes hablan de ideas, las mentes medianas hablan de eventos, las mentes pequeñas hablan de los demás. Eleanor Roosevelt

"Hay gente que dice: 'No quiero estar enfermo'. Y aunque entienda eso como algo positivo, es en verdad negativo", subraya y sugiere decir en esa situación: "Quiero mejorarme" o "Quiero estar sano". "Es muy común que las personas enfermas se digan a sí mismas que están enfermas", comenta Cuéllar y recomienda a los pacientes, al margen de sus tratamientos, no hablar con los demás sobre lo mal que se sienten. "Y si lo hacen, que digan, mejor, que están en recuperación"

Otra forma de ir modificando la forma de hablar es utilizar palabras positivas en lugar de frases negativas, por ejemplo, en lugar de decir “no olvides las llaves”, es más efectivo decir “recuerda llevar las llaves”.

'No hable de males o enfermedades" El español Alejandro Cuéllar es una de las autoridades mundiales en programación neurolingüística (PNL). Plantea transformaciones en las personas a partir del uso del lenguaje y sus conexiones con el cerebro. Entrenador de personalidades de la política, el arte y el deporte, habló sobre la influencia de las palabras en la salud.

Nos aconseja "Cambie su lenguaje"
Comience por erradicar palabras negativas.
Elimine la autocrítica y la crítica a los demás.
No utilice malas palabras (groserías).
Salga de la “actitud de la queja”
Adquiera el hábito de la gratitud.
Al levantarse, celebre un nuevo día.

¿Qué te parece si hacemos oídos sordos a las cosas negativas y comenzamos a animarnos y a hacer algo todos para que este tiempo que nos toca vivir, sea mucho mejor para todos?

 Una referencia relacionada

En los Estados Unidos de Norteamérica, en la NASA , hay un poster muy lindo de una abeja, el cual dice así: ”Aerodinámicamente, el cuerpo de una abeja no está hecho para volar; lo bueno es que la abeja no lo sabe”.


domingo, marzo 18, 2018

¿Cómo escuchar con el Alma?


Primero, el escuchar a través del intelecto;
Segundo, escuchar a través de la emoción, la simpatía y el amor;
Tercero, mediante la totalidad del ser, mediante la fe.

La escucha intelectual significa que cuando estás escuchando, simultáneamente estas argumentando en tu interior. Tiene lugar un constante debate. Te digo algo, tú estás escuchando y dentro se desarrolla constantemente un debate: sobre si esto es correcto o no. Comparas con tus propios conceptos, con tu ideología, con tu sistema. Así que, constantemente, mientras me escuchas, piensas si confirmo tus ideas o no, si estoy de acuerdo contigo o no, si lo aceptas o no, si te convenzo o no. esto sucede porque estás demasiado lleno de ti mismo, por eso es milagroso que dentro de esta constante agitación seas capaz de escuchar algo. 

Incluso entonces, sea lo que sea que oyeres no será lo que he dicho. No puede serlo, porque cuando la mente está llena de sus propias ideas, colorea todo lo que le llega. Oye, no lo que se le está diciendo sino lo que quiere oír. Escoge, descarta, interpreta, y sólo entonces algo entra, pero tiene ya una forma distinta. Esto es el escuchar desde el intelecto. Si quieres profundizar en lo que se dice, esta agitación interior ha de cesar. ¡Debe cesar! ¡No debe continuar! Vivimos encerrados en nuestras mentes y llevamos este encapsulamiento dondequiera que vayamos. Veamos lo que veamos, oigamos lo que oigamos, suceda lo que suceda, nunca es transmitido a la consciencia interior directamente. La mente permanece como barrera entremedio, siempre confundiendo.

Uno debe darse cuenta de esto. Es lo primero para poder profundizar. Esto es lo primero para pasar al segundo estado de escucha: ser conscientes de lo que tu mente te está haciendo. Se entromete. Vayas dónde vayas, va antes que tú. No es como una sombra que te sigue. Tú te vuelves su sombra. Se pone en movimiento, y tú la has de seguir. Va delante tuyo y lo colorea todo. Por eso nunca estás en contacto con la «facticidad» de algo. La mente crea ficción.

Estamos identificados con la mente, nunca creemos que la mente está haciendo algo. Cuando digo algo y no encaja totalmente con tus ideas, nunca piensas que sea la mente la que no encaja con lo que digo. Piensas, «No, no me convence». No tienes una distancia entre tú y tu mente. Estás identificado; ese es el verdadero problema. Así es como la mente puede engañarte. 

Te identificas con una idea o con un proceso mental. Y es extraño, porque tan sólo dos días antes ese pensamiento no era tuyo. Lo oíste en algún lado, ahora lo has absorbido y se ha vuelto tuyo. Y ahora este pensamiento te dirá: «No, esto no es lo correcto porque no encaja conmigo». No percibirás la diferencia de que es la mente la que está hablando, de que es la memoria la que está hablando, de que es el mecanismo el que está hablando. No sentirás que «Debo permanecer distante».

Incluso si tienes que comparar, si tienes que juzgar, debes permanecer distante, separado de tu memoria, de tu mente, de tu pasado. Pero hay una identificación sutil: «Mi mente soy yo». Por eso digo : «Soy un democrata» o «Soy católico» o «Soy hindú». Nunca digo: «Mi mente se ha desarrollado de tal forma que mi mente es hindú». Este es el hecho: tú no eres hindú. ¿Cómo puedes ser tú un hindú? Sólo la mente lo es. Si tú fueras hindú no existiría posibilidad alguna de transformación. 

 La mente puede ser cambiada y tú debes ser capaz de cambiarla. Si te identificas con ella, pierdes tu libertad. La mayor libertad es liberarte de tu propia mente. Lo más grande, lo digo: liberarte de tu propia mente. Porque es una dependencia sutil, tan profunda que nunca percibes que es una dependencia. La prisión misma se vuelve tu casa.

Mantente constantemente alerta sabiendo que tu mente no es tu consciencia. Y cuando más consciente seas, más percibirás que la consciencia es algo totalmente distinto. Consciencia es la energía; mente es sólo el contenido de ideas. ¡Sé su amo! No le permitas que se vuelva ella el amo, no le permitas que te dirija en todo. Haz que te siga, úsala, pero no seas usado por ella. Es un instrumento, pero nos identificamos con este instrumento. Rompe la identificación. Recuerda que tú no eres la mente.

La mente es sólo una acumulación de conocimiento del pasado, de información, de experiencias. Es sólo un ordenador. Estamos identificados con él. Uno es cristiano, uno es hindú, uno es democrata, uno es católico, uno es esto y lo otro, pero nunca se es uno mismo, siempre identificándote con algo, de alguna manera. Recuerda esto: mantente alerta y crea una distancia entre tú y tu mente. Nunca crees distancia entre tú y tu cuerpo. ¡Crea una distancia entre tú y tu mente! Te sentirás más vivo, más como un niño, más inocente y más consciente. Por eso lo primero es crear una distancia, esto es, no identificarse. Recuerda que no eres la mente y entonces el primer tipo de escucha cambiará hacia el segundo. 

El segundo es emocional, compasivo, profundamente sentido. Es una actitud amorosa. Estás escuchando música u observando una danza; no te acuerdes del intelecto, empiezas a participar. Cuando estás viendo una danza, tus pies comienzan a participar; cuando escuchas música, tus manos empiezan a participar, empiezas a volverte parte de ella. Este es un modo de escuchar desde el sentimiento; más profundo que el intelecto. Por eso es porque, siempre que eres capaz de escuchar con tu corazón y sentimientos, te sientes dichoso, te sientes transportado a algún lugar. No estás en este mundo. En realidad, estás en este mundo, pero sientes que no estás en este mundo. ¿Por qué? Porque no perteneces al mundo del intelecto. Se abre una dimensión distinta, empiezas a estar activamente en ella.

El intelecto es siempre un observador desde afuera, nunca desde dentro. Por eso, cuanto más crece lo intelectual en el mundo, más nos volvemos pasivos observadores. En todo. No bailarás, verás a otros bailar. Si esto sigue así como va ahora, día a día, pronto no vas a estar haciendo nada. Tan sólo observarás a los demás hacer. Esto se hará posible algún día: no amarás. Se ha vuelto realidad, ahora. Observas a los demás como aman. ¿Qué es lo que estás viendo en una película? ¡A los otros amándose! Eres tan sólo un observador. Un observador pasivo, muerto. Contemplas cómo juegan los demás. Observas a los demás como cantan, cómo bailan.

El segundo centro está más implicado. Empiezas a participar. Te digo que comprenderás más si comienzas a participar porque en el instante en el que te mueves con el sentir, tu mente está abierta. Más abierta que cuando estás en constante disputa. Está abierta, receptiva, invitando. Así es cómo uno puede escuchar a través del sentimiento. Pero hay todavía algo más profundo que el sentimiento y a esa profundidad yo la llamo escucha total. Con todo tu ser, porque el sentimiento es, de nuevo, una parte. El intelecto es una parte, el sentimiento es otra parte, la fuente de acción es otra. Hay muchos componentes en tu existencia, en tu ser. Puedes escuchar con el sentimiento mejor que con el intelecto, pero aún sigue siendo sólo con una parte. Y cuando escuchas con tu sentimiento, el intelecto se va a dormir, pues en caso contrario molestará. ¡Se va a dormir!

El tercero es la escucha total, sin apenas participar en ello, sino siendo uno con ello. Un modo es contemplar la danza con el intelecto; otro es sentir la danza y empezar a participar en ella. Sentado en tu asiento, el danzador danza. Comienzas a participar, empiezas a llevar el ritmo. Y el tercero es volverse la danza misma. No el danzador, sino la danza. La totalidad del ser está implicada. No estás afuera siquiera para percibirlo: ¡Tú eres ello!  Así que recuerda que el conocimiento más profundo es posible sólo cuando te vuelves uno con algo. Mediante la fe

.¿Cómo llegar a ello? Sé consciente de tu intelecto, desidentifícate de la mente. Luego viene el segundo: el sentir. Sé consciente de que el sentimiento es sólo una parte y todo tu ser yace muerto. La totalidad no está ahí, así que trae la totalidad a ello. Cuando la totalidad se hace presente no es que se reniegue del intelecto o que se reniegue del sentimiento. Ellos están ahí, pero ahora están sumidos en una diferente armonía. No se niega nada. Todo está ahí, pero ahora según un esquema distinto. Todo el ser participa, está en ello, se ha vuelto ello.

Por eso, cuando escuchas, hazlo como si te hubieras convertido en el escuchar en sí. Cuando digo algo, déjalo que penetre en ti sin lucha, sin emotividad, sino de un modo total. ¡Sé ello! Déjalo que entre. ¡Que vibre, sin resistencia, sin sentimiento, pero con plenitud! Experiméntalo y comenzarás a vivir una nueva dimensión de la escucha. Y esto no sólo es válido para el acto de escuchar: lo es para todo. Puedes comer así, puedes caminar así, puedes dormir así, puedes vivir así. ¡Este es el milagro! Si puedes absorberte totalmente en algo, el milagro sucede. Y esto no sólo es aplicable al acto de escuchar, es aplicable a todo. ¡Sé total! ¡Muévete totalmente! No te dividas. Nunca te dividas. 

Cualquier división es un desperdicio de energía, cualquier división es suicida. ¡No dividas! Si amas, ama totalmente, no te contengas. Si escuchas, escucha totalmente, no retengas nada. Tan sólo muévete íntegramente. y: inherit;">Sólo este movimiento total puede llevarte a una vivencia en dónde no se puede encontrar al ego. Puede ser hallado con el intelecto, puede ser hallado con el sentimiento, pero nunca con todo tu ser. Puede encontrase con el intelecto porque el intelecto no tiene un centro propio. No permitirá al centro de la totalidad que entre en escena, por eso el intelecto ha de crear su propio centro. Se convierte en el ego. El sentimiento no permitirá lo total; de este modo el sentimiento tiene su propio centro: se convierte en el ego.  

Por eso es que los hombres y las mujeres tienen distintos tipos de egos, porque el ego del hombre está centrado en el intelecto y el ego de la mujer está centrado en el sentimiento. Tienen distintas calidades de ego y por eso un hombre casi no puede entender a una mujer y una mujer casi nunca puede entender a un hombre. Tienen distintas clases de centro y diferentes lenguajes. Cuando el intelecto dice sí, quiere decir sí. Cuando lo emocional dice sí, no implica necesariamente que quiera decir sí. Cuando lo emocional dice no, puede significar que sí, puede que sea tan sólo una invitación para que sea persuadida un poco más. Si tomas lo que dice una mujer literalmente, estarás en dificultades, porque su palabra no es una aseveración de tipo intelectual. Tiene un modo distinto de actuar, una cualidad distinta.

El intelecto posee un ego directo, matemático. Puedes comprenderlo fácilmente. Por eso el entender a un hombre no es algo difícil porque su lógica es directa: dos y dos son cuatro. Comprender a una mujer es diferente porque su lógica no va en línea recta. Se mueve en círculos de modo que dos y dos nunca hacen cuatro. Pueden ser igual a cualquier cosa, pero nunca cuatro. Su lógica se mueve circularmente. Lo emocional se mueve en círculo. La lógica y el intelecto se mueven en línea recta.

Cuando algo se mueve en círculo nunca puedes tener certeza sobre lo que significa porque puede significar lo contrario. En poco tiempo se habrá desplazado sobre el círculo y será lo opuesto de su propia aseveración. Así que con una mujer uno tiene que ser consciente no de lo que ella dice, sino de lo que quiere decir. Lo que diga no tiene mucha importancia. Lo que quiere decir sí la tiene. Y su significado es a veces muy diferente.

Por eso siempre ha ocurrido que las personas muy intelectuales nunca han estado muy a gusto con sus esposas. ¡Nunca! Sócrates, un hombre muy inteligente, un genio intelectual, conocía todos los rincones de la lógica, pero nunca se encontró a gusto con su mujer, Xantipe. ¡Nunca! No era capaz de comprender lo que ella le decía. O sea, entendía lo que le decía, pero no comprendía nunca lo que quería decir con ello. El era tan lógico que siempre la malinterpretaba. El era directo, seguía una línea y ella se movía en círculos.

El intelecto tiene su propio ego: directo, en línea. Lo emocional tiene su propio ego: circular. Ambos poseen egos. Pero lo total no tiene ego. Lo total posee individualidad. Por eso cuando alcanzas la totalidad, no eres ni hombre ni mujer. Eres ambos y no eres ninguno. Trasciendes y abarcas ambos. Esto es lo que quiere decir Ardhanarishvar: medio hombre y medio mujer. En el interior sucede una profunda comunión. Te vuelves total.

Una cosa debes saber: esto no es algo fijo. Cuando digo que el hombre posee un ego intelectual, no es una afirmación absoluta. En algunos momentos puede volver al ego emocional. En algunos momentos una mujer puede tener un ego intelectual. Y entonces las cosas se complican. Cuando un hombre se halla en dificultades, regresa al ego emocional. Empezará a llorar y hablará en un modo que le es incomprensible. Y más tarde dirá: «¡No puedo explicar lo que me pasó! A pesar de mí mismo, comencé a llorar, comencé a actuar de una forma en la que no debería haber actuado».

Un hombre muy fuerte, en una situación especial, puede empezar a comportarse de un modo muy emocional. Y una mujer muy emocional puede, en una situación particular, comportarse de una forma masculina. En un contexto distinto el ego puede cambiar desde un centro a otro. Esto crea más complicaciones, pero uno ha de ser consciente.  Tanto con el sentimiento como con el intelecto, el ego está presente. Sólo con la totalidad el ego está ausente. Por eso te doy un criterio: Si tú estás presente y no sientes «yo» alguno, eres total. Estás sentado aquí: escuchando como si no tuvieras «yo». Los oídos están ahí, el escuchar está ahí, tu conciencia está ahí, pero sin «yo». Entonces eres total. ¡Cómo puedes estar dividido sin «yo»? Sin ego, ¿cómo puedes estar dividido? El ego es la división.

Y así como te dije que hay muchas personalidades, hay muchos egos. Cada centro tiene su propio ego. El intelecto tiene el suyo propio. La emoción tiene el suyo propio. El centro sexual tiene su propio ego, su propio «yo». Si profundizas en la bio-estructura del cuerpo, cada célula tiene su propio ego. Esa es la división. Si careces de ego, si tan sólo estás, sin sentimiento de «yo», entonces eres total. Y en ese ser total, incluso si por un sólo instante eres total, serás Despertado súbitamente. ¡Y en este estado cualquier cosa puede Despertarte, cualquier cosa!

Así que cuándo digo escucha totalmente, quiero decir esto.


Osho
La Alquimia suprema vol1


miércoles, marzo 14, 2018

¿Qué es el magnetismo per­sonal?


Tiene que estar directamente asociado o bajo la dirección de la mente o el intelecto. Tiene también que estar asociado a la energía del cuerpo hu­mano, porque hallamos que las radia­ciones magnéticas del cuerpo humano (el aura) quedan afectadas por la ín­dole o por la fuerza de la energía vital del cuerpo, y fluctúa y vacila en la misma proporción en que lo hace la vitalidad del cuerpo.

Dicho de una manera sencilla, tene­mos que acudir a la mente, que es un atributo del alma, para hallar el secreto y la clave del magnetismo personal, porque la mente y la fuerza vital están relacionadas, y la vida está bajo el con­trol directo de la mente, por lo que atañe a la “vida” y no al cuerpo.

¿Cómo se ve el aura de una persona, en condiciones apropiadas? El aura IRRADIA y se manifiesta en vibra­ciones de color. Si pudierais ver las emanaciones de las vibraciones que constituyen el aura que rodea el cuerpo humano, veríais varios colores, de di­ferentes clases y matices, cada uno de los cuales significa cierto estado físico o mental, expresado interiormente y re­flejado hacia afuera, y este reflejo ex­terioriza las vibraciones, forma el aura, y esta aura es realmente la expresión externa de la personalidad del alma, tal como está desarrollada.

Y ahí lo tenéis: una personalidad magnética, o sea magnetismo personal.

Examinemos y analicemos la per­sonalidad magnética, para llegar a al­guna conclusión con respecto a las cuali­dades, condiciones, o naturaleza de ella. Si podemos notar cualquier diferencia, al observar o analizar, hagámoslo así y analicémosla cuidadosamente.

El Aura del Niño

La primera observación que hacemos es en el niño. ¿Por qué los niños son tan maravillosamente atractivos para toda persona? ¿Qué cualidades y ex­presiones hallamos en el niño? Al atender a estas preguntas hallamos: a, sencillez; b, inocencia; c, pureza de mente; d, sinceridad; e, entusiasmo; f, confianza; g, fe absoluta; h, aprecio; i, imaginación; j, falta de duda; k, ale­gría de vivir; 1, vitalidad; m, facilidad para perdonar; n, amor por todas las cosas.

Por lo tanto, si la mente afecta o maneja directamente la fuerza vital y el aura magnética, ¿Cuál suponéis que será la naturaleza de la expresión de un niño que posee las cualidades arriba mencionadas? y casi todo niño entre los dos y los seis años de edad posee todas ellas. ¿No véis, pues, la causa de la atrac­ción de todo el mundo por la personali­dad del niño?

Hallamos aquí ciertos estados de CONCIENCIA que producen efectos definidos, por lo que respecta a las auras. Esto es así porque el niño todavía no ha tenido los suficientes contactos con el mundo para que se modi­fique su consideración acerca de la vida y las cosas, en general. 

A medida que el niño crece, tiene más y más contacto con la vida del mundo y con sus condi­ciones, de manera que se va acostum­brando a los convencionalismos, opi­niones, etc. Estas cosas afectan la conciencia sen­cilla del niño y la van cambiando; la duda se infiltra, las preocupaciones comienzan a hacerse sentir; se producen temores ante ciertas personas y cosas, y en vista de todo esto el niño empieza a no expresar la sencillez de su mente, puesto que es influenciado y afectado por el medio ambiente.

Vamos a referirnos a otro tipo. Hay muchas personas de bellas facciones, cuya personalidad o magnetismo es limitado, o escaso por decirlo así. D. W. Griffith, el director de cine, dijo que la manera como él escogía a las personas para los papeles principales de sus pelí­culas, era buscando una especie de luz interior en el candidato. Con esto, quería decir que él buscaba cierta expresión o manifestación de la personali­dad, que indicaba que, por medio de la experiencia, el desarrollo y el progreso, una personalidad verdadera del alma se estaba expresando ante él; a esto llamaba él luz interior, y en esto con­sistía su prueba principal para resolver si el candidato podía o no desempeñar su papel.

Consideremos ahora dos tipos diferentes de personalidad. En el primero diremos que la persona posee gran ener­gía, y esto significa salud, fortaleza, poder, entusiasmo, actividad y amor por la vida. Sólo desea la felicidad en esta vida y trata de hacer todo lo que le lleve a una existencia de continua fe­licidad. Por medio de los pensamien­tos apropiados, él aumenta su grado de magnetismo en polaridad positiva, y así irradia una aura positiva poderosa. Si esa persona estuviera a cuatro o cinco metros de nosotros, nos sentiríamos in­conscientemente impulsados a voltear­nos hacia él y mirarlo. Su aura radian­te magnética, o las vibraciones de su alma, nos atraerían fuertemente. Qui­zás nos diríamos mentalmente que estábamos en presencia de alguien que es “grande”.

Por otra parte, consideremos a un hombre débil, física y mentalmente; no tanto como para que sea un defectuoso mental, sino lo suficiente para que carezca de ambición, de entusiasmo, de actividad, de salud, de fuerza, y de deseo de convertirse en el tipo más alto de hombre. Nos hallaríamos así en pre­sencia de un hombre que pasa inadvertido; de un hombre cuya aura seria muy débil y no se extendería más de unos pocos centímetros de su cuerpo.

Este hombre pensaría poco, tendría ideas de odio y de venganza contra aquellos que le impiden realizar sus deseos, o que se oponen a sus propó­sitos; sería un hombre atado por las cadenas de la hipocresía, un hombre difícil de convenir en que esta equivo­cado, aunque se le presentara la prueba más positiva de ello. Ese hombre irra­diaría una aura de polaridad negativa, tan débil, que seria casi absolutamente neutral. Esta persona tendría muy pocos amigos verdaderos, si acaso tu­viere alguno, y sería una carga para su propia familia.

Si observáis la diferencia entre estos dos tipos, hallaréis el secreto, el secreto del estado de conciencia que nos hace poseer magnetismo personal, que hemos estado buscando siempre.

Recordad que es el alma y la mente, y la conciencia del hombre, la que en DEFINITIVA determina la cualidad de su aura y de su atracción magnética. Si desde la infancia se permitiera a toda alma expresar la per­fección en todo pensamiento y en toda actividad, entonces cada uno de noso­tros estaría expresando la forma más alta posible de atracción magnética. ¿Por que? Porque EL HOMBRE ES COMO UN SOL, y el hombre, natural­mente, debería vivir con perfección, debería ser un fuego viviente, o una fuerza como de luz de sol y de amor.

¿Por qué, pues, no es el hombre magnético? Simplemente, porque el hom­bre, por regla general, esta mucho más abajo del nivel normal en que debería estar. Su vida y su pensamiento y su expresión son ANORMALES. Porque le faltan esos elementos vitales del alma, y de la conciencia, que hacen una vida perfecta e irradian las actividades del amor y de la felicidad. Donde falta el amor en el corazón de un ser humano, toda fuerza vital falta también, de la misma manera que una planta no existe donde no tiene la nutrición de la fuerza amorosa de los rayos del sol.

El alma del hombre DESEA ex­presar sus cualidades divinas en la tierra y estas cualidades pueden resu­mirse en una sola palabra: AMOR. El amor pleno del alma, que exhibe toda su belleza, perfección. Sabiduría y gloria, hace del hombre lo que Dios dis­puso que fuera: una imagen de EL mismo.

El hombre, con su comprensión finita, objetiva, limitada, ha dividido la cualidad del Amor Divino, en pala­bras, ideas y fantasías, pero con todo eso, la Divinidad del Amor permanece sin cambio y se expresará cuando el hombre permita que su yo objetivo se haga a un lado para que así no inter­fiera con la expresión divina. Lo que el hombre llama amabilidad, paciencia, sinceridad, verdad, humildad, bondad, simpatía, comprensión, aprecio, reconocimiento y perdón, no son sino fases de una sola y misma cosa llamada Amor Divino.

¿Sería posible que uno cam­biara su polaridad negativa en una posi­tiva para adquirir así un magnetismo personal fuerte y atractivo? ¡Sí sin duda!. Para esto no es necesario más que polarizarnos junto con las fuerzas positivas, elevando nuestra conciencia gracias a los pensamientos de amor y a todo lo que contiene e implica esta palabra: vivir en paz con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea, hacer todo lo que nos sea posible para ser de valor en el mundo, tratar de estar por encima de todas las peque­ñeces, tales como el odio, los celos, la vanidad, el orgullo, y dejar que el autor divino que está en nosotros se exprese exteriormente.

Es lo más fácil del mundo hacer esto, si hacemos un esfuerzo consciente, y continuamos haciéndolo, a pesar de los primeros fra­casos. Todos estamos esclavizados por los pensamientos erróneos, tenemos que romper las cadenas que nos atan, cam­biando el proceso de nuestros pensamientos y elevando nuestras ideas hacia cosas ideales más altas.

Así, si deseamos vivir una vida ra­diante, llena de vitalidad (actividad, ale­gría y amor), debemos primero suprimir de nuestra conciencia toda clase de pensamientos destructivos y permitir que nuestra alma, nuestro ser verdadero, exprese su perfección y refleje su poder y su fortaleza magnética. En­tonces, los demás reconocerán y apre­ciaran nuestra persona, porque nos habremos convertido en una fuerza en el mundo, para el mejoramiento de toda la humanidad y la gloria de Dios. Es bien sabido de todos los místicos que Dios ha dado al hombre toda la fortaleza y el poder que lo ayu­dan a progresar hacia las rosas más altas.

Ciertamente que esto es verdad, y toda persona del mundo que está en posesión de una habilidad mental ordi­naria, puede dotarse de una personali­dad radiante, magnética. Cada uno de vosotros tiene el poder de hacer esto, pero es necesario que hagáis el esfuerzo necesario para lograrlo.

Así como el dinámico eléctrico es capaz de producir la fuerza que crea la luz y la energía, pero no puede hacerlo mientras no haya recibido la fuerza motora que lo ponga en movimiento, así vosotros, también, poseéis la habilidad de elevaros y de convertiros en lo que queráis, pero no antes de que pongáis a funcionar vues­tro poder motor, y de que hagáis todo esfuerzo consciente para perseverar.

El creador no desea y no puede ayudar a ninguno que no haga un esfuerzo cons­ciente para ayudarse a sí mismo. Pero cuando hacéis ese esfuerzo y estáis haciendo lo más que podéis (y recordad que “lo más” es más de lo que siempre habéis hecho hasta ahora) entonces recibiréis ayuda para continuar en este camino, porque con el esfuerzo v con la continuidad del esfuerzo que hacéis, vuestra alma gradualmente se irá liber­tando de las ataduras que ahora la sujetan a falsos conceptos y comenzará a expresarse libre y perfectamente, obteniendo de la fuente infinita del poder, todo lo que necesita y requiere para continuar, para producir y crear el poder que necesitáis.

Ojalá que hagáis el esfuerzo y cosechéis la recompensa del Amor Divino, que lleva al alma la Paz Profunda.

Por Royle Thurston, F.R.C.
(Dr. H. Spencer Lewis, F.R.C.)

“El Rosacruz”
Septiembre de 1947

domingo, marzo 11, 2018

Helena P. Blavatsky - Libro de los Preceptos de Oro (Frases)


"El Sendero del Ojo" es para la multitud, el "Sendero del Corazón" es para los elegidos.

Los primeros repiten con orgullo: "Ved, yo sé", los segundos, aquéllos que humildemente han recogido la cosecha dicen "Así he oído yo".

"Gran Tamizador" es el nombre de la "Doctrina del Corazón".

El Dharma del "Ojo" es la encarnación de lo externo y de lo no existente.

El Dharma del "Corazón" es la encarnación de Bodhi, lo Permanente y lo Eterno.

Ten paciencia, candidato, como aquel que no teme ningún fracaso, ni acaricia triunfo alguno.

Fija la mirada de tu alma en la estrella cuyo rayo eres tú.

Ten perseverancia, como áquel que sufre eternamente.

Tus sombras viven y se desvanecen, aquello que en ti vivirá siempre, aquello que en ti conoce, porque es el conocimiento, no está dotado de vida efímera, es el hombre que fue, es y será, y para quien jamás sonará la hora.

No puedes rocorrer el sendero antes que el sendero seas tú mismo.



martes, febrero 27, 2018

Quieres ser feliz, vive en el presente sin dolor


En tanto seamos incapaces de acceder al poder del Ahora, cada dolor emocional que experimentamos deja detrás de sí un residuo de dolor que vive en nosotros. Se mezcla con el dolor del pasado, el cual ya esta allí, y se instala en la mente y en nuestro cuerpo. Esto, por supuesto, incluye el dolor que sufrimos en la niñez, causado por la inconciencia del mundo dentro del cual naciste.

El dolor acumulado es un campo energético negativo que ocupa tu cuerpo y tu mente. Si lo piensas como una entidad invisible con su propio derecho a existir, te estás acercando bastante a la realidad. Es el cuerpo del dolor emocional. Tiene dos formas de ser: dormido y activo.

Un cuerpo-dolor puede permanecer dormido un 90% del tiempo. Sin embargo, en una persona profundamente infeliz, puede estar activo en un 100% del tiempo. Algunas personas viven casi enteramente a través de su cuerpo-dolor, mientras que otras tal vez lo experimenten solamente en ciertas situaciones, tales como en vínculos íntimos, o situaciones ligadas con pérdidas pasadas o abandonos, heridas físicas o emocionales, etc.

Cualquier cosa puede dispararlo, particularmente si resuena con un patrón de dolor de tu pasado. Cuando está listo para despertarse de su estado de sueño, incluso un pensamiento o un inocente comentario hecho por alguien cercano a ti puede activarlo. Algunos cuerpos-dolor son tremendamente desagradables pero relativamente inofensivos, por ejemplo, como un niño que no para de lloriquear. Otros son monstruos viciosos y destructivos, verdaderos demonios. Algunos son físicamente violentos, muchos otros son emocionalmente violentos. Algunos atacarán a personas cercanas o de tu entorno, mientras que otros te atacarán a ti, su huésped.

Los pensamientos y los sentimientos que tienes acerca de tu vida se vuelven entonces profundamente negativos y autodestructivos. Las enfermedades y los accidentes muy a menudo son creados de ésta forma. Algunos cuerpos-dolor llevan a sus huéspedes al suicidio.

Mantente atento a cualquier signo de infelicidad en ti mismo, en la forma que sea – podría ser el cuerpo-dolor que se está despertando. Esto puede tomar la forma de irritación, impaciencia, un estado de animo sombrío, un deseo de lastimar, furia, queja, depresión, una necesidad de tener un drama en tu vínculo, y así. Agárralo en el momento en que se despierta de su estado de sueño.

El cuerpo-dolor quiere sobrevivir, tal como cualquier otra entidad que existe, y sólo puede sobrevivir si consigue que tú, inconscientemente, te identifiques con él. Entonces él puede levantarse, conquistarte, “convertirse en ti”, y vivir a través de ti. Él necesita conseguir su “comida” a través de ti. Él se alimentará de cualquier experiencia que resuene con su propia energía, cualquier cosa que cree un poco más de dolor en la forma que sea: furia, destructividad, odio, duelo, drama emocional, violencia e incluso enfermedad.

De modo que el cuerpo-dolor, cuando te ha conquistado, creará una situación en tu vida que refleja de vuelta su propia frecuencia de energía para alimentarse de ella. El dolor sólo puede alimentarse de dolor. El dolor no puede alimentarse de dicha. Le resulta bastante indigesta.

Una vez que el cuerpo-dolor te ha conquistado, tú quieres más dolor. Te conviertes en una víctima o en un perpetrador. Quieres provocar dolor o quieres sufrir el dolor, o ambos. En realidad no hay mucha diferencia entre los dos. Tú no estás conciente de esto, por supuesto, y clamarás vehementemente que no deseas el dolor. Pero mira de cerca y encontrarás que tu pensamiento y tu actitud están diseñados para mantener el dolor, para ti y para otros. Si estuvieras verdaderamente conciente de ello, el patrón se disolvería, porque desear más dolor es locura, y nadie puede estar loco concientemente.

El cuerpo-dolor, el cual es la sombra oscura proyectada por el ego, en realidad le tiene miedo a la luz de tu conciencia. Tiene miedo de que lo descubran. Su supervivencia depende de tu identificación inconsciente con él, así como de tu miedo inconsciente a enfrentar el viejo dolor que vive en ti. Pero si no lo enfrentas, si no traes la luz de tu conciencia hacia el dolor, serás forzado a vivirlo una y otra y otra vez.

El cuerpo-dolor puede parecerte como un monstruo peligroso al que no puedes soportar mirar directamente, pero te aseguro que es un fantasma insustancial que no puede permanecer frente al poder de tu presencia.

Algunas enseñanzas espirituales declaran que todo dolor es en última instancia una ilusión, y eso es cierto. La pregunta es: ¿Es eso cierto para ti? Una mera creencia no lo convierte en realidad. ¿Quieres experimentar dolor por el resto de tu vida y seguir diciendo que es una ilusión? ¿Eso te libera del dolor? Lo que nos ocupa en este caso es, cómo puedes hacer para darte cuenta y realizar esta verdad – o sea, hacerla real en tu propia experiencia.

 Así que el cuerpo-dolor no quiere que tú lo observes directamente y lo veas tal cual es. El momento en que lo observes, siente su campo energético dentro de ti, y lleva tu atención hacia eso, entonces la identificación se rompe. Una dimensión de conciencia superior ha entrado. Yo la llamo presencia. Ahora tú eres el testigo o el observador del cuerpo-dolor. Esto significa que ya no puede usarte simulando ser tú, y ya no puede alimentarse a través de ti. Has encontrado tu mayor fuente de fuerza interior. Has accedido al poder del Ahora.

Eckhart Tolle
El Poder del Ahora


lunes, febrero 19, 2018

Las preocupaciones te debilitan al organismo


La preocupación, se puede definir como una anticipación de algo que creemos que puede suceder en el futuro. Normalmente las cosas no suceden como las pensamos, es muy difícil poder prever lo que puede acontecer, de una manera exacta y precisa, por lo que la preocupación no tiene realmente un sentido positivo y real.

Por otra parte, cuando se experimenta una preocupación es sobre algo que pensamos nos va a afectar de alguna forma, es decir, tememos al futuro. Lo cual en ningún momento nos ayuda a sentirnos mejor, por eso es mejor aprender a eliminar las preocupaciones de nuestra vida. Evitrmos qie la preocupación se vuelva un hábito.

Como se dice: en lugar de preocuparte, ¡ocúpate!, es mucho mejor actuar, hacer algo en lugar de estar angustiados o temerosos por lo que pensamos nos puede suceder. Las preocupaciones son tan dañinas que incluso pueden enfermar a quienes las sufren, debilitan al organismo, transforman negativamente la realidad, desestabilizan las emociones y nublan los procesos pensantes.

Quienes sufren de preocupaciones, se puede decir que es como si estuvieran enfermos, por lo que necesitan rápidamente salir de esa actitud mental negativa, es difícil, pero sí se puede.  De nosotros depende querer salir adelante de una situación preocupante, lo primero que podemos hacer es preguntarnos: ¿qué es lo peor que me puede pasar? al responder esta interrogante nos preparamos ante cualquier situación por más difícil que sea.

Después aprender a aceptar lo que suceda, de esta manera dejamos de luchar en contra de la realidad, y comenzamos a tranquilizarnos; posteriormente iniciar un plan de acción para mejorar lo existente. Podemos aprender para no volverlo a hacer. Podemos tratar de modificar el resultado, si es algo reciente. Pero lo que sucedió, ya sucedió

En una mente ocupada no entran las preocupaciones, sencillamente porque al cerebro humano le es imposible pensar en dos cosas al mismo tiempo. Como dijo Wiston Churchill cuando trabajaba dieciocho horas diarias en plena guerra mundial: No hay tiempo para preocuparse. La concentración en una tarea específica constituye una puerta cerrada para las preocupaciones.

Todo esto acompañado de la armonía con lo espiritual o divino, que es lo que nos puede sostener en esos momentos muy difíciles que a veces tenemos que enfrentar.

Rolando Leal
Del libro: Aprende a ser feliz controlando tus emociones.

No tiebe ningún sentido angustiarse por los posibles eventos de un futuro incierto; que eso sólo podría conducir a una situación como la que se reprochaba Michel de Montaigne


Llene su mente con pensamientos de paz, valor, salud y esperanza. Su vida es obra de sus pensamientos, son ellos quienes le hacen ser lo que es y quienes definen al mismo tiempo su destino. Si usted está lleno de pensamientos temerosos, será miedoso; si se rige por pensamientos oscuros y destructivos, será desdichado; si mantiene pensamientos positivos, será alegre.


Los articulos y fotografias han sido tomados de la red. Si alguna persona considera afectado su derecho de autor le pido que tenga la amabilidad de dejarme un mensaje en la entrada para que la publicacion sea retirada.