lunes, junio 18, 2018

La practica de la Ley de Potencialidad Pura. No Juzgar


Actuamos siempre desde la personalidad porque es lo que conocemos. Porque no estamos entrenados para actuar desde el Ser. Creemos que somos un cuerpo, una mente, un intelecto y unas emociones. Hasta que tenemos acceso, por medio de la experiencia, a quienes realmente somos: consciencia pura ilimitada, un campo de infinitas posibilidades. Venimos de ese campo y venimos a expresarlo. Ese es el propósito final de la vida de todos. Cuando el propósito para el que fuimos creados no se realiza viene a nuestra vidas tanta enfermedad, tanta infelicidad, tanto dolor, vienen porque nos hemos olvidado de quiénes somos y de dónde venimos.

La Ley natural es el proceso por el cual lo oculto se revela. Todo lo que vemos viene de lo desconocido, todo lo que percibimos viene de algo que no sabemos que existe hasta que lo hacemos consciente. La Ley es el proceso por el cual la Divinidad, el campo cuántico, lo inmanifiesto, o como se quiera llamar, se pone en movimiento y se expresa. Estamos desalineados con las Leyes del universo. No las hemos estudiado, no las hemos entendido o no las hemos experimentado conscientemente. Estamos desconectados del universo.

El universo funciona sin esfuerzo, sin fricción, naturalmente y produce todo lo que está a nuestra vista y todo lo que está fuera de ella. Es una organización absolutamente perfecta y consigue todo lo que desea. Podemos ser parte del éxito del Universo y tener la capacidad de cumplir nuestros deseos espontáneamente y sin esfuerzo encontrando el camino de regreso a la inociencia. Louise Hay nos dice "toda experiencia es un éxito, independientemente de su resultado".

La primera ley espiritual del éxito es la ley de la potencialidad pura o de conciencia pura; es el campo de todas las posibilidades y de la creatividad infinita. La Ley de Potencialidad Pura Puede llamarse de muchas maneras, pero en realidad es lo que somos realmente.  La conciencia pura es nuestra esencia espiritual. Siendo infinita e ilimitada, también es felicidad pura. Otros atributos de la conciencia son el conocimiento puro, el silencio infinito, el equilibrio perfecto, la invencibilidad, la simplicidad y la dicha. Ésa es nuestra naturaleza esencial; una naturaleza de potencialidad pura.

Cuando descubrimos nuestra naturaleza esencial y sabemos quién somos realmente, ese solo conocimiento encierra la capacidad de convertir en realidad todos nuestros sueños, porque somos la posibilidad eterna, el potencial inconmensurable de todo lo que fue, es y será. La ley de la potencialidad pura también podría denominarse ley de la unidad. 

Vivir de acuerdo con nuestro Ser, en una constante auto-referencia, significa que nuestro punto interno de referencia es nuestro propio espíritu, y no los objetos de nuestra experiencia. Lo contrario de la auto-referencia es la referencia al objeto. Cuando vivimos según la referencia al objeto, estamos siempre influidos por las cosas que están fuera de nosotros; entre ellas están las situaciones en las que nos involucramos, nuestras circunstancias, y las personas y las cosas que nos rodean. Cuando vivimos según la referencia al objeto, buscamos constantemente la aprobación de los demás. Nuestros pensamientos y comportamientos esperan constantemente una respuesta. Nuestra vida, por tanto, se basa en el temor.

 Cuando vivimos según la referencia al objeto, el punto de referencia interno es el ego. Sin embargo, el ego no es lo que realmente somos. El ego es nuestra autoimagen, nuestra máscara social; es el papel que estamos desempeñando. A la máscara social le gusta la aprobación; quiere controlar, y se apoya en el poder porque vive en el temor. Nuestro verdadero ser, es nuestro espíritu, nuestra alma, está completamente libre de esas cosas. Es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío y no se siente inferior a nadie. Y, sin embargo, es humilde y no se siente superior a nadie, porque es consciente de que todos los demás son el mismo uno, el mismo espíritu con distintos disfraces humanos.

Ésa es la diferencia esencial entre la referencia al objeto y la auto-referencia. En la auto-referencia, experimentamos nuestro verdadero ser, el cual no le teme a los desafíos, respeta a todo el mundo y no se siente inferior a nadie. Por tanto, el poder del uno es el verdadero poder. El poder basado en la referencia al objeto, en cambio, es falso. Siendo un poder que se basa en el ego. Si se tiene cierto título - si es el presidente del país o el presidente de la junta directiva de una corporación - o si tiene muchísimo dinero, el poder de que disfruta está ligado al título, al cargo o al dinero. El poder basado en el ego dura solamente lo que duran esas cosas. Apenas desaparezcan el título, el cargo y el dinero, desaparecerá el poder.

Por otra parte, el poder del ser es permanente porque se basa en el conocimiento del uno mismo, y este poder tiene ciertas características: Atrae la gente hacia nosotros y también atrae las cosas que deseamos. Él magnetiza a las personas, las situaciones y las circunstancias en apoyo de nuestros deseos.  Esto es lo que se conoce también como apoyo de las leyes de la naturaleza. Es el apoyo de la divinidad; es el apoyo que se deriva de estar en un estado de gracia. Este poder es tal que disfrutamos de un vínculo con la gente y la gente disfruta de un vínculo con nosotros. Es el poder de establecer lazos - lazos que emanan del verdadero amor.

¿Cómo podemos aplicar la ley de la potencialidad pura, el campo de todas las posibilidades, en nuestra vida? Si queremos disfrutar de los beneficios del campo de la potencialidad pura, si queremos utilizar plenamente la creatividad inherente a la conciencia pura, debemos tener acceso a ella. Una manera de tener acceso al campo de la potencialidad pura es por medio de la práctica diaria del silencio, de la meditación y del hábito de no juzgar. Pasar algún tiempo en contacto con la naturaleza también nos brinda acceso a las cualidades inherentes al campo: creatividad infinita, libertad y felicidad.

Practicar el silencio significa comprometernos a destinar cierta cantidad de tiempo sencillamente a ser. Tener la experiencia del silencio significa renunciar periódicamente a la actividad de hablar. También significa renunciar periódicamente a actividades tales como ver televisión, escuchar radio, o leer. Si nunca nos damos la oportunidad de experimentar el silencio, esto crea una turbulencia en nuestro diálogo interno. Destinemos un corto tiempo de vez en cuando a experimentar el silencio. O sencillamente comprometámonos a hacer silencio durante un determinado tiempo todos los días. Podrían ser dos horas, o si eso nos parece mucho, hagámoslo durante una hora. Y de vez en cuando dediquemos un período largo a experimentar el silencio, por ejemplo todo el día, o dos días, o hasta una semana.

Otra manera de entrar en el campo de la potencialidad pura es por medio de la práctica del hábito de no juzgar. Juzgar es evaluar constantemente las cosas para clasificarlas como correctas o incorrectas, buenas o malas. Cuando estamos constantemente evaluando, clasificando, rotulando y analizando, creamos mucha turbulencia en nuestro diálogo interno. Esa turbulencia frena la energía que fluye entre nosotros y el campo de la puraza de nuestro Ser.

Literalmente, comprimimos el espacio entre un pensamiento y otro. Ese espacio es nuestra conexión con la potencialidad pura. Es el estado de conciencia pura, el espacio silencioso entre los pensamientos, la quietud interior que nos conecta con el poder verdadero. Y cuando comprimimos el espacio, reducimos nuestra conciencia y nos alejamos de nuestro Ser Espiritual . Conectandonos con lo profundo de nosotros mismos hacemos real la conexión con el campo de la potencialidad pura y la creatividad infinita.

La practica de la Ley de Potencialidad Pura;

Estando en contacto íntimo con la naturaleza  y siendo testigo silencioso de la inteligencia que reside en cada cosa viviente. en la puesta del sol o sencillamente al oler el aroma de una flor y estando en comunión con la naturaleza, disfrutaré el palpitar milenario de la vida y el campo de la potencialidad pura y la creatividad infinita. Se comienza el día con esta declaración, "Hoy no juzgaré nada de lo que ocurra"; y a través del día me recordaré del no juzgar.

Deepak Chopra
Las 7 Leyes Espirituales del Éxito



domingo, junio 10, 2018

La resiliencia


Un término, que últimamente se escucha mucho, y que tiene un significado muy interesante, sobre todo porque nos abre un mundo de posibilidades frente a las situaciones de crisis que últimamente nos circundan.   La resiliencia es por definición la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, períodos de dolor emocional, traumas y sobreponerse a ellas. Hay quien la define como la medición de la paciencia, es decir la distancia entre tu paz interior y el estado en el que saltas a gritos. 

Hay también quien la corresponde con el término «entereza». Podemos describirla, como la capacidad de sobreponerse a situaciones de crisis, y además de sobreponerse, incluso resultar fortalecido por ello. Michel Manciaux en su libro: La resiliencia: ¿Mito o realidad? nos plantea: "A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, por nuestros encuentros, contactos profesionales y lecturas, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados".

Sin embargo, no nos confundamos, ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades, como la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., estos son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. 

Lo que diferencia a las personas resilientes es que logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo. A pesar de un considerable estrés y malestar emocional, dichas personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, la gran pregunta es: ¿Cómo lo hacen?. La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

 Las personas resilientes poseen tres características principales:
· saben aceptar la realidad tal y como es; 
· tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y 
· tienen una inquebrantable capacidad para mejorar. 

 Además, presentan las siguientes habilidades: 
-Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro. 
-Son capaces de gestionar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis. 
-Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión. 
-Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías. 
-Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades. 
-Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas. 
-Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr éxito y satisfacción en sus vidas. 

Es importante señalar que las percepciones y los pensamientos influyen en el modo en como afrontamos el estrés y la adversidad. 

 El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Tienen menos pensamientos imprecisos (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más realista que las personas menos resilientes. 

 Por supuesto ser una persona resiliente, tiene sus beneficios: 
-Tienen una mejor autoestima, 
-Se critican menos a sí mismas, 
-Son más optimistas,
-Afrontan los retos, 
-Son más sanas físicamente, 
-Tienen más éxito en el trabajo o estudios, 
-Están más satisfechas con sus relaciones,
-Están menos predispuestas a la depresión,

 Pero ¿Qué contribuye a que una persona sea más resiliente?

 El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar te hace mucho más resiliente que si estás solo. Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción. 

 No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas. Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar. Confiar tanto en ti mismo como en los demás. 

 DESARROLLA LA RESILIENCIA EN TI 

 Como comentábamos al inicio de esta entrada, aunque es cierto que unas personas son más resilientes que otras, la resiliencia no es algo que unos tengan y otros no, sino que se trata de una serie de habilidades que se pueden desarrollar. Para ello, te recomendamos algunas pautas interesantes que te ayudarán a elevar tu nivel de resiliencia: 

 Cultivar las relaciones 

 Cultiva un círculo de amistades cercanas y buenas relaciones familiares, porque estas son la personas que te van a escuchar y apoyar en los momentos difíciles, haciéndote más resiliente. 

Usa un pensamiento constructivo 

 Piensa de forma realista. Es decir, no veas los problemas o las crisis como catástrofes terribles e insoportables, sino como retos que has de superar. Procura tener una perspectiva amplia y pensar que esos problemas no van a durar para siempre, sino que acabarán pasando, porque al final así es, todo pasa, y todo cambia. Piensa que tienes la capacidad suficiente como para afrontarlos y encontrar soluciones.

 Desarrolla metas y objetivos 

 Establece metas realistas que te ayuden a empezar a cambiar las cosas que deseas cambiar. Haz algo con regularidad, aunque solo suponga un pequeño paso en la dirección hacia la que deseas avanzar. 

 Acepta la realidad 

 Quien se niega a aceptar la realidad tal y como es nunca podrá cambiarla. Y esto es así por dos motivos: o bien la niegas y cierras los ojos para no verla, lo que implica no hacer nada; o bien te enfureces tanto maldiciendo al mundo, al destino o a los dioses de todas las religiones, que eres incapaz de pensar. Y si no puedes pensar no solucionarás nada. Por otra parte, a veces las cosas no se pueden cambiar en el presente y es necesario saber tener paciencia y esperar. Lo que no tiene arreglo hoy puede tenerlo mañana. Mientras tanto, acepta las cosas como son tratando de sentirte lo mejor posible con lo bueno que tienes en tu vida. 

 Confía en ti mismo 

 A veces un problema parece tan difícil de resolver que nos parece imposible que podamos hacerlo. Este modo de pensar puede conducir a un sentimiento de impotencia, de estar atrapado sin poder hacer nada. Pero realmente no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas. Por muy difícil que parezca, piensa que encontrarás el modo tarde o temprano y hallarás la solución. Eso es lo que significa confiar en ti y en tu capacidad, simplemente da el primer paso. 

 Sé optimista, aunque sin dejar de ser realista 

 Ser optimista significa esperar que ocurran cosas buenas en tu vida, que la situación mejorará en el futuro, que eres capaz de controlar tu vida y hacer los cambios necesarios, y que la vida puede traerte momentos maravillosos que compensen los momentos amargos. 

 Aprende a crecer con tus problemas

 Los problemas o las crisis son retos que te encuentras en la vida y que te empujan a sacar lo mejor de ti, a ser fuerte, a pensar y buscar soluciones, a actuar. A menudo te empujan a cambiar tu punto de vista y hacerlo más amplio y flexible, te hacen madurar y te hacen ver el mundo y a los demás de un modo más realista. De ti depende que los golpes que te da la vida te vuelvan mejor persona o te vuelvan un ser resentido y amargado por la “injusticia de la vida”.

Esos golpes pueden hacerte más empático, más tolerante con la debilidad humana (la misma que has visto en ti en momentos de crisis), pueden ayudarte a comprender comportamientos y actitudes que no comprendías, pueden enseñarte acerca de tu propia fuerza interior. Los momentos de crisis pueden servir también para ver con claridad que es lo que quieres cambiar en tu vida, a ver con claridad que es lo que ya no quieres, así como cuáles son las personas que valen la pena en tu vida, aquellos con los que de verdad puedes contar y empezar a apreciarlos más al ver su apoyo y su cariño en tiempos duros. 

 Si sabes utilizarla y sacar partido de ella, la adversidad puede ayudarte a ser mejor persona. Por supuesto, no esperamos ni deseamos situaciones limite, estresantes, o difíciles, pero si llegan a nuestra vida, lo mejor es cultivar la actitud que nos permita verlas como maestros que vienen a enseñarnos, y así sacar algo positivo de ellas. 

 Lo que la adversidad hace de ti, depende en gran parte de ti mismo. 

 Y aquí finalizamos compartiendo un cuento que nos recuerda que seremos lo que queramos, solo depende de lo que alimentemos en nosotros mismos: 

 Un abuelo indigena  estaba hablando con su nieto y el niño le decía: 

 “Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.” 
 El nieto preguntó: “Abuelo, ¿Dime cual de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?”
 El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente.” 
 ¿Y tú que decides alimentar en tí?

Tu puedes convertir los aspectos más terribles de la vida en oportunidades sanadoras es una tarea que requiere de tanta creatividad como valentía, pero que brinda a su vez la posibilidad de edificar un futuro más feliz.

http://www.adharayoga.com


domingo, junio 03, 2018

¡Ojalá que todos se liberen de la desdicha!



Una mente equilibrada esta llena de paz e impregna el ambiente que la rodea de paz y de armonía que también afectan a los demás ayudándoles. Al aprender a mantenernos equilibrados haciendo frente a lo que experimentamos en nuestro interior, desarrollamos también el desapego hacia todo lo que nos deparen las situaciones externas. Pero este desapego no es escapismo o indiferencia hacia los problemas del mundo. Es ver las cosas tal como realmente son mediante la meditación y auto-observación como un arte: El arte de vivir.

Esto es lo que el Buda enseñó: un arte de vivir. No fundó una religión, un "ismo", ni enseñó ritos o rituales ni ninguna fórmula vacía a quienes se acercaban a él, sino que les enseñó a observar la naturaleza tal y como es, observando la realidad interna. Debido a nuestra ignorancia reaccionamos constantemente de manera que nos dañamos o dañamos a los demás, pero cuando surge la sabiduría, - la sabiduría de observar la realidad tal y como es -, desaparece el hábito de reaccionar y cuando dejamos de reaccionar a ciegas somos capaces de realizar actos verdaderos, actos que emanan de una mente equilibrada, de una mente que ve y comprende la verdad.

Un acto así, sólo puede ser positivo, creativo, capaz de ayudarnos a nosotros y a lo demás. Por eso es necesario "conocerse a sí mismo", consejo que dan todos los sabios. Conocerse no sólo intelectualmente en el nivel de ideas y teorías, no sólo emocional o devocionalmente aceptando a ciegas lo que hemos visto u oído, tal conocimiento no es suficiente, mas bien debemos conocer la realidad a través de la experiencia.

Debemos experimentar directamente la realidad de este fenómeno físico - mental, pues es lo único que nos ayudará a liberarnos de las contaminaciones, a liberarnos del sufrimiento.  Hay que penetrar a través de la verdad aparente hasta llegar a la verdad última de la estructura mental y física. Al experimentar esta verdad aprendemos a dejar de reaccionar ciegamente, a dejar de generar contaminaciones, y de forma natural las contaminaciones antiguas van erradicándose poco a poco. Así nos liberamos de la desdicha y experimentamos la felicidad auténtica.

Por eso el primer paso de esta práctica es un código moral. Nos comprometemos a no matar, no robar, no tener una conducta sexual inadecuada, no mentir y no tomar intoxicantes. Al abstenerse de estos actos permitimos a la mente que se serene lo suficiente como para poder continuar.

El segundo paso es aprender a controlar nuestra mente salvaje adiestrándola para que se concentre en un único objeto: la respiración. Intentamos mantener la atención en la respiración el mayor tiempo posible. Este no es un ejercicio de respiración porque no intentamos regularla, sino que la observamos tal y como es, de forma natural, tal y como entra, tal y como sale. De esta forma aumentamos la serenidad de la mente para que no se deje arrastrar por negatividades intensas y al mismo tiempo vamos concentrándola y haciéndola más afilada, más penetrante, más capaz de trabajar internamente.

Estos dos primeros pasos, vivir con moralidad y controlar la mente son muy necesarios y beneficiosos en sí mismos pero conducen a la represión a menos que demos un tercer paso que consiste en purificar la mente de las contaminaciones, desarrollando la visión cabal de nuestra propia naturaleza. la experimentación de nuestra propia realidad, observando en nosotros mismos de forma sistemática y desapasionada este fenómeno de mente y materia en constante cambio que se manifiesta en sensaciones.

Esta es la culminación de la enseñanza del Buda: la auto - purificación a través de la auto - observación, algo que puede ser practicado por todos y cada uno de nosotros. Todos nos enfrentamos al problema del sufrimiento, es una enfermedad universal que requiere un remedio universal, no un remedio sectario. Cuando sentimos ira no es una ira budista, una ira hinduista, o una ira cristiana. La ira es ira.

Cuando a resultas de esta ira nos sentimos agitados, la agitación no es una agitación cristiana, judía o musulmana. La enfermedad es universal y el remedio debe ser universal. Nadie puede objetar a un código de vida que respeta la paz y la armonía de los demás. Nadie puede objetar el desarrollo del control sobre la mente. Nadie puede objetar al desarrollo de la visión cabal de nuestra propia naturaleza para posibilitar la liberación de la mente de sus negatividades.

Observar la realidad tal y como es, observando la verdad interior, uno se conoce a sí mismo directamente a través de la experiencia. Con la práctica nos liberamos de la desdicha que acarrean las contaminaciones. Partiendo de la verdad externa, burda y aparente, penetramos en la verdad última de la mente y la materia. Esto también terminan por trascenderse y se experimenta una verdad que esta más allá de la mente y la materia; más allá del tiempo y del espacio, más allá del campo condicional de la relatividad: la verdad de la liberación total de todas las contaminaciones, de todas las impurezas, de todo el sufrimiento. No importa el nombre que se de a esta verdad última, es la meta final de todos nosotros.

¡Ojalá que experimentes esta verdad última! ¡Ojalá que todos se liberen de las contaminaciones y de la desdicha! ¡Ojalá que todos gocen de una paz autentica, una paz real, una armonía real!


PUEDAN TODOS LOS SERES SER FELICES


S. N. GOENKA


lunes, mayo 28, 2018

Presta atención a la forma como tratas a los demás


Una de las mejores maneras para vivir desde el corazón es pasar de la condena a la compasión. El acto mismo de desarrollar un poco de conciencia acerca de ser una persona con mas amor  te abre el corazón de una manera muy bella. Presta más atención a la forma como tratas a los demás. Pasa más tiempo reparando en sus fortalezas y no tanto en sus debilidades.

Recuerda que en tu lecho de muerte nunca te arrepentirás por haber amado o por haber confiado y derramado amor incondicional. Al final de tu vida puede que descubras que eso fue lo mejor y más satisfactorio que hiciste. Si el amor y la bondad que entregas se tornan más deliberados y más intencionales vas a fortalecer tu corazón.

Estar alerta y consciente no sólo ocurre en la cabeza, sirve para crear un puente hacia el corazón. Para construir cierta conciencia acerca de ser una persona que ama más, una de las cosas que ayuda más es meditar en ser la persona amante que quieres ser. La meditación no es más que el uso de la mente y la imaginación para crear una mejor vida interior. Consiste en visualizar cómo te gustaría ser en determinadas circunstancias.

La meditación es una visualización gloriosa, concentración mental con un sesgo de desarrollo personal. Si la haces regularmente, abrirás nuevos senderos en tu cerebro y suavizarás el corazón. Y empezarás a acceder al amor que hay en ti, porque tu meta es ser más amoroso en el mundo. A medida que te relajas te irás abriendo a sugerencias. Entonces puedes empezar a re-escribir tu manera de conducirte en la vida y crear un patrón del ser humano más amoroso que quieres ser. En ese estado es casi como si fueras un arquitecto que crea su plano ideal. Y en cuanto has dibujado el plano en el lienzo de tu imaginación, el mundo exterior podrá reflejarlo según tu designio personal.

Puedes avanzar enormemente en el trabajo con tu corazón si ayudas a otros desinteresadamente. El mejor modo de reducir tu sufrimiento personal es reducir el sufrimiento de otros. Mientras más ayudas genuinamente a otros, mejor latirá tu corazón a un ritmo nuevo. Mientras más des a otros con la sincera intención de elevar su vida a un nivel superior, más te recompensará el mundo mejorándote a ti. No es tan difícil, sólo requiere comprensión y entrega. Dar a la espera de recompensa no es verdaderamente dar.

Cada vez que haces algo bueno a otra persona no sólo mejoras su vida, también mejoras tu propia valía. Mientras más sirves a otros, mejor te sentirás contigo mismo. Mejorará tu autoestima y te sentirás mejor como ser humano. Y en un nivel profundo, algo empezará a cambiar y a crecer: el respeto de ti mismo, la cantidad de amor que tienes por ti mismo.

La felicidad proviene de dedicar la vida a ayudar a otros. La mano que da es la mano que recoge y el dar origina el proceso de recibir.

Hacer actos de bondad cada día parece una estrategia muy sencilla y, sin embargo, es una de las cosas que todos olvidamos. El mejor modo como he crecido en un lugar donde puedo manifestar amor sin límites por los demás, es creciendo en un lugar donde pueda mostrar amor sin límites por mí mismo.

No puedo dar amor a otro si no siento amor verdadero por mí mismo. El amor a uno mismo es el combustible que impulsa el cambio personal y te ayuda a convertirte en una persona que ama a los demás.

Nos tomamos demasiado en serio. Estamos tan absortos en nosotros mismos que nos creemos el centro del universo. Nos engañamos creyendo que nuestros problemas son los mayores y los únicos del mundo. Caminamos por este planeta muy poco tiempo, sin embargo nos tomamos tan en serio.

Tenemos que desarrollar una mejor valoración de los dones en nuestra vida. Y si sabemos apreciar lo bueno que hay en nuestra vida, eso bueno va a crecer. Si aprecias el amanecer, se convertirá en una parte más valiosa de tu vida y le concederás más valor. Si aprecias a tus amigos, aumentará el valor de su amistad y valdrá más para ti. Si aprecias tu buena salud, resultará más valiosa en tu vida y la considerarás más importante. Mientras más te concentras en lo que es bueno en tu vida, más cosas buenas pareces atraer.

Debes practicar la gratitud más a menudo. Hacerlo es otra manera de abrir el corazón y amar la vida. Practicar diariamente la gratitud es lo mismo que practicar el amor todos los días

Vivir en un estado constante e interminable de gratitud hará que la experiencia de vivir resulte más valiosa y digna de vivirse. Cambiará tu manera de ver el mundo, gozarás mucho más con los pequeños placeres de la vida y podrás saborear las pequeñas bendiciones que cada día trae consigo.

Robin Sharma



domingo, mayo 20, 2018

Cambiar la Vida: 5 pasos para reiniciarte y avanzar


Optar por el cambio no es una elección casual o un capricho. La mayoría de las veces, cuando hablamos de cambios importantes, hablamos de un acto de necesidad, de firme convicción y ante todo, de valentía. Porque en ocasiones no hay más opción que hacerlo, mudar la piel, arrancar raíces y buscar otros mapas para poder “ser”, para poder reiniciarnos y hallar ese equilibro entre necesidades y logros, entre deseos y conductas… Como veremos a continuación, todo ello es importante cuando tomas la valiente decisión de cambiar tu vida.

Decía Winston Churchill, con gran acierto, que mejorar es cambiar y que ser “perfecto” es tener la valentía de cambiar a menudo. Sin embargo, a esta afirmación deberíamos añadirle otra igual de importante: los cambios son positivos siempre que no perdamos la esencia, los propios valores. Por tanto, cualquier variación que hagamos a lo largo de nuestro ciclo vital debe tener como objetivo acercarnos un poco más a aquello que de verdad deseamos ser.


 “No hay nada como volver a un lugar que permanece sin cambios para descubrir cómo has cambiado tú” 
Nelson Mandela
Ahora bien, conseguirlo no suele ser fácil ni rápido, ni mucho menos agradable, al menos al principio. Así, algo curioso que suele suceder es que la mayoría asumimos que debemos hacer un cambio cuando acontece algo relevante en nuestra vida. Perder el trabajo, dejar una relación afectiva, sufrir una decepción o un fracaso es casi como una invitación directa a llevar a cabo eso que a menudo resumimos en una frase popular: “renovarse o morir”.
Sin embargo, y esto es importante tenerlo claro, antes de vernos en estas situaciones que nos sitúan al borde de un acantilado, no estaría mal desarrollar estrategias relacionadas con el cambio personal, para afrontar mejor dichos momentos. Si “cambiar” es sinónimo de progreso y de mejora, pongámoslo en práctica a diario, de forma continua, de modo integrador e inteligente.
De este modo, reaccionaremos mucho mejor ante cualquier acontecimiento y nos sentiremos más válidos para seguir avanzando. Veamos por tanto una serie de estrategias para lograr esta meta.

Cambiar tu vida en 5 pasos

Cambiar tu vida es una necesidad que habrás sentido en más de una ocasión. Esa necesidad te habrá llevado a consultar algún libro de autoayuda para descubrir que la mayoría de ellos ofrecen ideas generales muy similares, cargadas de optimismo y buenas intenciones.
Sin embargo, la realidad es otra. Nuestro cerebro es resistente al cambio, no le gusta, no lo ve correcto porque para él supone un desequilibrio y una amenaza directa a nuestra supervivencia. Esto nos lleva una vez más a la premisa de que todo cambio es traumático y por tanto, para mitigar ese impacto lo que debemos hacer es aplicar en el día a día 5 reglas; 5 enfoques de pensamiento que nos ayudarán a favorecer esa renovación personal.

1. A través de la simplicidad surge la claridad

Marcos ha empezado a dar clases de kárate. A sus alumnos, niños de entre 8 y 12 años,les repite de forma constante que “sin dolor no hay logro”. Lo hace mientras les da instrucciones agotadoras y muy complejas, animándoles al esfuerzo. Una semana después, de su clase de 20 alumnos solo quedan 3 niños.

¿Qué es lo que ha hecho mal este instructor? Pensar que podía generar en los pequeños cambios rápidos y un compromiso firme con las clases es un error. Los auténticos cambios, los mejores logros, llegan logrando objetivos sencillos, claros y motivadores en los que trabajar cada día.
De este modo, y si deseas cambiar tu vida, nada mejor que simplificar el proceso.Establece una meta, una fácil de conseguir (aunque forme parte de otra más grande y difícil). Cuando la consigas, proponte para mañana otra que sea un poco más complicada o que suponga un nuevo avance. Así, y sin que te des cuenta, tendrás ya media montaña conquistada.

2. “Protege” tus nuevos comportamientos

Todo cambio, grande o pequeño, exige poner en práctica nuevas conductas. Sin embargo, hay un problema común del que no siempre se habla. ¿Cómo reacciona nuestro entorno ante esas variaciones? ¿Cómo reaccionan ante nuestra necesidad de renovarnos?
  • A menudo, sentimos el efecto de comentarios poco adecuados y nada motivadores.De hecho, podemos llegar al punto (nada recomendable) de dar un paso atrás por el efecto negativo de las críticas.
  • Evitemos esto. Toma conciencia de que todo nuevo comportamiento debe ser “protegido”. Si eliges, por ejemplo, dejar de quedar con ciertos amigos, de dedicarte más tiempo o practicar otras aficiones, no permitas que te afecte lo que puedan o no puedan decir los demás.

3. “Ser” es más fácil que convertirse

Cuando quieres cambiar tu vida puedes cometer el error de desear convertirte en otra persona. Es común visualizar esa imagen donde auto-percibirnos como alguien distinto, alguien especial llegando a un lugar nuevo, desempeñando tareas apasionantes, conociendo a personas diferentes e interesantes.
Mantengamos los pies en el suelo y entendamos dos aspectos clave.
  • Ser es más fácil que convertirse. Es decir, promover un cambio en nuestra vida no supone trasformarnos en alguien que no somos. Esto no es ni lógico ni saludable.
  • Lo ideal es que todo cambio potencie la expansión de nuestro ser. Que nos permita hallar el equilibrio, pero desafiando a la vez nuestros miedos y limitaciones para dar un paso más allá. Un paso donde ajustar aspiraciones con logros, sueños con triunfos, bienestar con satisfacción.
“No intentes cambiar el mundo, intenta que el mundo no te cambie a ti”
Carlos Ruiz Zafón

4. El miedo a lo desconocido está justificado

En muchos libros de autoayuda vamos a encontrar la siguiente frase “no tengas miedo, tú puedes, confía en ti”. Bien, esta expresión tan manida y usada en exceso tiene matices que debemos considerar, veámoslo.
  • Tener miedo es normal, así que no lo niegues ni lo escondas, limítate a entenderlo.
  • El miedo ante el cambio es ante todo temor a la incertidumbre, al qué pasará, al si seré capaz de, al si todo irá mal. Entiende que este tipo de pensamientos responden al mecanismo de supervivencia de nuestro cerebro animándonos a que nos quedemos quietos y no arriesguemos.
Por lo tanto, no está de más que apliques esta serie de verbalizaciones en tu día a día que pueden serte de gran ayuda.
  • Tengo miedo y mi temor está justificado. Es un proceso normal que debo entender y gestionar. El objetivo es que ese miedo lejos de paralizarme, me sirva como motivo para desafiarme a mí mismo, para ver hasta donde puedo llegar.
  • Para reducir ese miedo me pondré objetivos realistas, sencillos y progresivos. Iré poco a poco, pero sin detenerme.
  • Si hay algo que tengo claro es que todo cambio me llevará a un lugar donde seré mejor. Todo cambio debe ser positivo. De ahí, que focalice mi mente en todo lo bueno que me va a suponer este proceso hasta la consecución del logro.

5. Admira cada resultado

Si deseas cambiar tu vida, recuerda que las prisas no son buenas compañeras. Ir lento nos permite tener mayor perspectiva, ser más conscientes de cada paso realizado, de los errores cometidos y las rectificaciones que es mejor aplicar.
Realizar uno o varios cambios no es tarea fácil, no es un camino sencillo. De hecho, en ocasiones, la distancia más corta entre dos puntos no siempre es una linea recta, sino una travesía zigzagueante donde caer y levantarse dos y tres veces… donde perdernos y reencontrarnos, donde dar un paso adelante y dos atrás.
Sin embargo, no nos olvidemos de algo en esta aventura: de admirar cada resultado logrado. Porque el éxito logrado, nos corresponderá a nosotros mismos y a nadie más. Es un proceso donde solo hay alguien a quien complacer, atender y escuchar, y ese alguien somos nosotros.   
No dudes por tanto en aplicar estos consejos si deseas cambiar tu vida. Todo esfuerzo valdrá la pena

Valeria Sabater 
Psicóloga y escritora  



domingo, mayo 13, 2018

Caminando hacia el despertar


Debemos hacernos conscientes del constante flujo de nuestros pensamientos, ese incesante diálogo interno que ocupa siempre nuestra atención y que nos separa de la única (¡y maravillosa!) experiencia real: vivir plenamente el momento presente. 

El ser no sólo es trascendente; también impregna profundamente cada forma, y su esencia es invisible e indestructible. Esto significa que ahora mismo puedes acceder al Ser porque es tu identidad más profunda, tu verdadera naturaleza. Pero no trates de aferrarlo con la mente. No trates de entenderlo. Sólo puedes conocerlo dejando la mente en silencio. 

Cuando estás presente, cuando tu atención está plena e intensamente en el ahora, puedes sentir el Ser, pero nunca podrás entenderlo mentalmente. La iluminación es recuperar la conciencia del Ser y residir en ese estado de «sensación-realización».

La palabra iluminación suscita la idea de un logro sobrehumano, y al ego le gusta que sea así; pero no es más que tu estado natural en el que sientes la unidad con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, con algo que es esencialmente tú, y sin embargo es mucho mayor que tú. Es encontrar tu verdadera naturaleza más allá del nombre y de la forma. 

La incapacidad de sentir esta conexión crea la ilusión de que estás separado de ti mismo y del mundo que te rodea. Entonces te percibes, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el miedo, y los conflictos internos y externos pasan a ser la norma. 

El mayor obstáculo para experimentar la realidad de tu conexión es la identificación con la mente, que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. Ser incapaz de dejar de pensar es una enfermedad terrible, pero no nos damos cuenta de ella porque casi todo el mundo la sufre y se considera algo normal. Este ruido mental incesante te impide encontrar el reino de quietud interior que es inseparable del Ser. También crea un falso yo fabricado por la mente, que lanza una sombra de miedo y sufrimiento.

La identificación con la mente produce una pantalla opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que bloquean toda verdadera relación. Esa pantalla se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y tu prójimo, entre tú y la naturaleza, entre tú y la Divinidad; crea la ilusión de separación, la ilusión de que tú y el «otro» estáis totalmente separados. Entonces te olvidas del hecho esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y de las formas separadas, eres uno con todo lo que es. 

La mente es un instrumento magnifico si se usa correctamente. Sin embargo, si se usa de forma inapropiada, se vuelve muy destructiva. Para decirlo con más precisión, no se trata tanto de que usas la mente equivocadamente: por lo general no la usas en absoluto, sino que ella te usa a ti. 

Ésa es la enfermedad. Crees que tú eres tu mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado de ti. Es como si estuvieras poseído sin saberlo, y crees que la entidad posesora eres tú. La libertad comienza cuando te das cuenta de que no eres la entidad posesora, el pensador. Saberlo te permite examinar la entidad. 

En el momento en que empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de conciencia superior. Entonces empiezas a darte cuenta de que hay un vasto reino de inteligencia más allá del pensamiento, y de que el pensamiento sólo es una pequeña parte de esa inteligencia. 

También te das cuenta de que todas las cosas verdaderamente importantes —la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interna— surgen de más allá de la mente. Empiezas a despertar.

Eckhart Tolle
Practicando el poder del ahora


lunes, mayo 07, 2018

Inteligencia Emocional, capacidad para manejar nuestras propias emociones y sentimientos


El término " inteligencia emocional " se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos. Es un termino que engloba habilidades muy distintas –aunque complementarias- a la inteligencia académica, la capacidad para aprender y conocer que exclusivamente mide el cociente intelectual.

Estos dos tipos de inteligencia, la intelectual y la emocional, expresan la actividad de dos regiones diferentes del cerebro. El intelecto se basa exclusivamente en el funcionamiento del neocórtex, la parte de formación más reciente que recubre la superficie del cerebro, mientras que los centros emocionales ocupan un lugar inferior y más antigua en el mismo. La inteligencia emocional, por último, está relacionado con el funcionamiento concertado y armónico entre los centros emocionales y los centros intelectuales.

Cada vez más todo depende del tipo de relación que mantengamos con nosotros mismos, del modo en que nos relacionemos con los demás, de nuestra capacidad de liderazgo y de nuestra habilidad para trabajar en equipo. Estos son los elementos que ya, y mucho más en el futuro van a determinar la realidad del mundo laboral. Es otra forma de ser inteligente, es lo que llamamos Inteligencia Emocional.

HABILIDADES DE INTELIGENCIA EMOCIONAL

APLICACIÓN

La inteligencia emocional determina la manera en que nos relacionamos y entendemos el mundo;tiene en cuenta las actitudes, los sentimientos y engloba habilidades como : el control de los impulsos, la autoconciencia, la automotivacion, la confianza, el entusiasmo, la empatía, y sobre todo es el recurso necesario para ofrecer nuestras mayores prestaciones profesionales.

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada,en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso,ciertamente, no resulta tan sencillo.
Aristóteles, “Etica a Nicómano”.

OBJETIVOS

1. Desarrollar la capacidad de escoger el estado de ánimo idóneo para cada acción.

2. Transmitir estados de ánimo para generar actitudes y respuestas positivas.

3. Entrenar la automotivación y la motivación de nuestros interlocutores.

4. Explorar como creamos el estress y como aprovechar esta gran fuerzaa nuestro favor.

5. Realizar un plan de aplicación en el terreno de nuestra capacidad de influencia emocional.

La Inteligencia Emocional Aplicada o Práctica, posibilita:

-Identificar debilidades y conflictos internos.
-Promover el cambio y la transformación personal.
-Generar o aumentar capacidades y competencias.
-Desarrollarse y crecer aprendiendo a lidiar las crisis.
-Complementar profesional y laboralmente los recursos humanos.
-Mayor autocontrol sobre emociones y sentimientos, al reconocerlos.
-La educación personalizada y formación integral de emprendedores.
-La instrumentación práctica de los objetivos que se proponen en administración y gestión.
-Explorar y aprovechar mejor el potencial y los recursos innatos que se tienen a disposición.
-Encontrar formas de enfrentar temores, ansiedad, ira, tristeza, soledad, culpa, vergüenza, etc.

En la inteligencia emocional hay cuatro dimensiones básicas que la vertebran:
  • La primera es la auto-conciencia, y hace referencia a nuestra capacidad para entender lo que sentimos y de estar siempre conectados a nuestros valores, a nuestra esencia. 
  • El segundo aspecto es la auto-motivación y nuestra habilidad por orientarnos hacia nuestras metas, de recuperarse de los contratiempos, de gestionar el estrés. 
  • La tercera tiene que ver con la conciencia social y con nuestra empatía, 
  • El cuarto eslabón es sin duda la piedra filosofal de la Inteligencia Emocional: nuestra habilidad para relacionarnos, para comunicar, para llegar acuerdos, para conectar positiva y respetuosamente con los demás. 
Podemos lograrlo, es cuestión de voluntad, de constancia y de aplicar esa conciencia real donde hacer presentes y constantes estas claves:
  • Debemos detectar la emoción que hay detrás de cada uno de nuestros actos. 
  • Es necesario que ampliemos nuestro lenguaje emocional (a veces no basta con decir “estoy triste“, hay que ser más concretos. “Estoy triste porque me siento decepcionado, algo enfadado y confuso a la vez”). 
  • Controla lo que piensas para controlar cómo te comportas. 
  • Busca un por qué al comportamiento de los demás, sé capaz de entender las perspectivas y los mundos emocionales ajenos. 
  • Expresa tus emociones de forma asertiva.  No agredas ni te sometas a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta tus convicciones y defiende tus derechos. Es una forma de expresión congruente, directa y equilibrada
  • Mejora tus habilidades sociales. Estas son un conjunto de conductas aprendidas de forma natural que se manifiestan en situaciones interpersonales
  • Aprende a auto-motivarte y en luchar por esos objetivos que te pueden acercar a una auténtica felicidad. 
Más allá de esa cifra que nos ofrecen los clásicos test estandarizados sobre inteligencia, existe esta otra esfera, otra dimensión y otra inteligencia con la cual, podemos alcanzar el éxito. Hablamos de ese éxito personal donde podemos ser capaces de ajustar comportamientos y emociones, donde podemos conectarnos mejor con los demás, donde podemos vivir en equilibrio y armonía sintiéndonos competentes, libres, felices y realizados personalmente. No podemos cerrar los ojos a la necesidad de desarrollar las habilidades relacionadas con esta otra inteligencia. Para lograr su desarrollo hay que vivir una aventura que se debe explorar y conquistar a diario. .

Daniel Goleman



viernes, mayo 04, 2018

¿Los ángeles están entre nosotros?


La existencia de los ángeles algunas veces cuestionada, otras puesta en duda o reactualizada, aparece una y otra vez en el arte, la música, la literatura, los amuletos y, en general, en diversos contextos populares religiosos o profanos. ¿Cómo surgen los ángeles en nuestro mundo?Algunos estudiosos del tema - y otros no tanto- señalan diferentes orígenes que van desde teorías históricas-científicas a peregrinas explicaciones basadas en una casuística sospechosa y en mecanismos de nuestra propia mente.

Como viajeros sutiles ellos no dejan huellas sino indicios de su presencia entre nosotros. Malcolm Godwin, en su obra "Angeles, una Especie en Peligro de Extinción", se aboca al estudio del Angellus Occidentalis presente en las cuatro religiones monoteístas: Zoroastrismo, Judaísmo, Cristianismo e Islamismo. Estas religiones comparten un enfoque tripartita del universo que lo divide en Cielo, Tierra e Infierno con su población pertinente a cada uno formada por ángeles, humanos y demonios.

Primero examina todas las posibles informaciones sobre el fenómeno "ángeles" constituyendo una verdadera antología cronológica y luego presenta una serie de casos clásicos de encuentros y especulaciones sobre la naturaleza angélica.Godwin busca información bíblica y comprueba que prácticamente todas las fuentes disponibles sobre este tema provienen de "afuera" de las escrituras y cánones ortodoxos de las cuatro religiones, es decir, de textos declarados heréticos, seudoepigráficos o apócrifos. 

Efectivamente, a lo largo de la historia , todas las religiones, ya sean primitivas o desarrolladas, han sostenido la creencia en seres, poderes y principios espirituales que actúan como mediadores entre el reino único y trascendental de lo sagrado y el mundo profano y dual del espacio y el tiempo. Sin embargo, a través de la revisión de esta cuantiosa información, atisbamos la complejidad de un fenómeno en el cual "la realidad, el mito, la fantasía, la leyenda, los sueños y las visiones sobrenaturales, aparecen irremisiblemente enmarañados".

En la construcción de su inventario angélico, Godwin descubre que la apariencia corpórea de los mensajeros alados de Dios es una creación esencialmente judía resultado de un "extraordinario entrecruzamiento original de seres sobrenaturales egipcios, sumerios, babilónicos y persas". Es decir, desde el punto de vista histórico, constituyen un saber que abarca un período de más de cuatro mil años o incluso más.

La jerarquía angélica ortodoxa establece nueve órdenes celestiales dispuestas en tres tríadas que giran en torno a un centro divino definido como una emanación de pensamiento puro de la vibración más elevada que va cambiando de frecuencia a medida que se aleja del centro. Cuando las vibraciones disminuyen su velocidad se convierten en luz; cuando esta luz disminuye su intensidad alejándose más de la fuente, comienza a condensarse en materia. De toda esta jerarquía, el orden más cercano a la especie humana son los ángeles y algunos arcángeles.Interesante resulta la investigación sobre los relatos referidos a los ángeles caídos.

En un principio, los hebreos atribuían todo al Dios único que, del mismo modo que la divinidad india Shiva, encerró la creatividad y la destrucción. Así, el Mal significaba el aspecto oculto de Dios, la parte de Dios en la sombra capaz de comunicarse con los mortales, ya que la parte resplandeciente era demasiado intensa. A partir del siglo II a. C. los hebreos separaron ambos principios. Así quedó compilado en el Nuevo Testamento y el principio del Mal evolucionó hacia la idea del diablo.

Otra versión refiere que Dios creó un número de inteligencias angélicas iguales y libres, las que, gracias a su libre albedrío, decidieron abandonar la unidad divina cayendo en diferentes regiones. Los más cercanos al origen son los ángeles. Los más lejanos adoptaron cuerpo humano y los aún más alejados se convirtieron en demonios. Este relato supone o lleva implícita la reconversión para pasar nuevamente de un estado a otro.

Un tercer relato plantea que un número de Vigilantes o Hijos de Dios (ángeles gigantes) descendieron para ayudar y educar a los hombres y terminaron seducidos por las mujeres, engendrando monstruos que fueron aniquilados y sus progenitores desterrados. Una variante de este relato lo constituye la creación de Lilith, la primera esposa de Adán, quien dedicada a la lujuria se transforma en la gran ramera y junto a sus hijas, las Lilim, representa la tentación de la carne.

Finalmente, otras versiones dan cuenta del pecado del orgullo, la soberbia y/o desobediencia de Lucifer, de una guerra entre diferentes facciones angélicas, con una victoria a favor del bien y la expulsión del cielo de los pecadores. Atrapados en el Infierno, se dedican a tentar y corromper al mundo y a los mortales.

Tanto las imágenes de los ángeles de la Luz como las de los ángeles de las Tinieblas han surgido dentro de un contexto histórico y se han ido forjando a lo largo de miles de años, siendo registradas en variados documentos, pergaminos y libros. Sin duda, la fuente más antigua que cita Godwin es el libro de las tres crónicas del patriarca hebreo Henoch que data del siglo II a. C., pero que constituye una recopilación de material que se cree puede tener hasta ocho mil años de antigüedad.

Los Visitantes de "Otros Mundos"Contrariamente a la cantidad de información acumulada sobre el saber angélico, hay pocos relatos de testimonios de encuentros directos con ángeles y siempre cubiertos por la nebulosa de la duda. Al menos, demasiado relacionados con individuos interesados en creer este fenómeno de modo que se podría producir una alteración de la propia percepción. Si los ángeles son seres inmateriales y espirituales ¿cómo es que pueden materializarse, hacerse visibles y adoptar una forma humana?.Por otra parte, resulta difícil determinar cuando las imágenes o visiones de ángeles corresponden a estereotipos "creados' que acaparan la imaginación colectiva.

Ejemplo de esto es el Malleus Maleficarum, el infame Manual de Inquisidores para la caza de brujas que desató una verdadera histeria demoníaca. Entonces, ¿en qué medida las imágenes y visiones se basan en representaciones visuales y literarias del pasado?Asimismo, es posible que la descripción de una experiencia de este tipo esté limitada por el lenguaje y por el observador. Al utilizar comparaciones, metáforas, símbolos y analogías se abre la posibilidad a la especulación y al sensacionalismo.Con todas estas consideraciones presentes, Godwin revisa algunas especulaciones sobre qué y quién pueden ser los ángeles y por qué persisten en nuestro subconsciente colectivo. Los textos antiguos básicos son las descripciones de los profetas Exequiel, Elías, Enoch e Isaías quienes coincidentemente se refieren a seres altos, luminosos, resplandecientes y "alados" que se desplazan por el cielo.

La presencia de seres legendarios, sobrenaturales o extraterrestres cuya idea básica al comunicarse con los humanos corrientes es la de ayudarlos en su evolución, ha sugerido diversas interpretaciones y teorías explicativas. Una de ellas sugiere que la humanidad ha pasado por estados de alto y desigual desarrollo evolutivo y tecnológico y que alguna catástrofe las hizo desaparecer (hundimiento de la Atlántida y Lemuria, por ejemplo) debiendo el hombre reiniciar todo nuevamente. A pesar de ello, conserva el remanente de recuerdos arcaicos en imágenes simbólicas muchas de las cuales podrían aparecer en sueños, visiones oníricas o estados de éxtasis.

Actualmente, una hipótesis bastante difundida es la que asimila estas experiencias con el fenómeno OVNI, en consideración a similitudes que son evidentes. Tanto los extraterrestres como los ángeles son seres de "otros mundos" que están en una fase de desarrollo indiscutiblemente superior (moral, espiritual y tecnológicamente). Ambos son portadores de un "mensaje" y al comunicarse utilizan "nuestro " lenguaje. Son seres luminosos que transmiten bondad y armonía pacífica y se transportan a través del espacio. Ambas son experiencias que siguen llenándonos de dudas e interrogantes.

Siguiendo la idea que "Uno crea lo que piensa", Godwin ensancha el terreno de la especulación al plano de la perspectiva individual del observador y su posibilidad de acceder a "otros mundos" o niveles de consciencia. En este aspecto, da cuenta del fenómeno psiquiátrico de la personalidad múltiple, luego, revisa algunas experiencias con alucinógenos, especialmente la del doctor John Lilly en su libro "El centro del Ciclón", y así mismo, vivencias fuera del cuerpo, los llamados viajes astrales, en la documentación aportada por Robert Monroe en "Out of de Body". Todo esto manifiesta que, desde el punto de vista psicológico, el ser humano incluye insospechadas dimensiones del inconsciente y la mente no racional.

Según Godwin, los seres humanos modernos hemos perdido la capacidad de responder directamente a lo sobrenatural. La pérdida de lo misterioso se compensa a través de arquetipos que aparecen en sueños simbólicos que intentan la realización del Yo Superior. Por ello se destaca como característica relevante en los ángeles y en los seres más evolucionados, el vuelo. El vuelo visionario, el vuelo chamánico, el vuelo del alma para abandonar las limitaciones del cuerpo.

Al examinar la experiencia mística de visiones de ángeles, el autor intuye que los humanos podemos transformarnos en ángeles mediante la oración o meditación, ya que ello constituye un estadio en el desarrollo de la consciencia. Cuando nos unimos a esa esencia del Yo Superior en la vibración del Amor, alcanzamos lo que los místicos orientales llaman Iluminación. Esta experiencia de la unión mística con lo divino corresponde a la apertura del "tercer ojo", a esa consciencia elevada que ha superado las limitaciones propias del cuerpo físico.

Este vuelo de libertad o liberación se transforma en un desafío para el ser humano atrapado por las fuerzas que lo tensionan entre el principio del bien y del mal dentro de los límites de un cuerpo donde se libra esta lucha constante y "nadie puede escapar a la responsabilidad que esto conlleva".Después de revisar la historia, la tradición y la experiencia, llegamos al centro del misterio, a la experiencia mística genuina de cada persona.

"La significación oculta de los ángeles sigue siendo que constituye una parte inseparable de cada uno de nosotros. Nosotros somos Uno; el ángel es uno de nuestros aspectos internos más mágicos; el ángel es parte integral de nosotros mismos... Quienquiera que desee ver un ángel no debe buscarlo fuera: residen en el interior; mientras los seres humanos busquen su propia totalidad y globalidad, la especie angélica no estará en peligro de extinción".


Ana María Moreira F.
Apócrifo. El Libro de Henoch. Solar Godwin, Malcolm.
Angeles. una Especie en Extinción.


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