sábado, enero 28, 2012

Una gota y el mar


Si comparamos a Dios con el mar y al ser humano con la gota, podemos decir que el papel del sufismo es llevar la gota al mar.

El Ser Absoluto se asemeja al mar, el discípulo a la gota y el maestro de la senda, es como un río que desemboca en el mar y en el cual debe sumergirse la gota para alcanzar el mar. Es obvio que, a lo largo de este viaje en el seno del río, la gota debe soportar innumerables altibajos y resistir los embates del agua contra las rocas del valle para finalmente, en la morada de la estabilidad espiritual, alcanzar con serenidad el mar.

Existe la posibilidad de que la gota se vea unida directamente al mar, en cuyo caso al viajero le denominan «raptado» (maŷzub); sin embargo, esta gota que se ha convertido en mar, ni puede realizar el papel del río, ni tiene capacidad de ser guía, pues no conoce nada del recorrido interior ni de la conducta exterior (seir-o-soluk), ni de los altibajos, ni de las corrientes y las turbulencias del río.

El río, al reposar su cabeza en el regazo del mar, se ha convertido de hecho en mar y por eso, en el sufismo, se ha considerado al anonadamiento (fanā) en el maestro idéntico al anonadamiento en Dios. La devoción (erādat) hacia el maestro tiene como propósito que éste intente cerrar en su discípulo los ojos de la visión de sí mismo, la visión de la gota, y abrir en él los de la visión divina, ya que sumergirse en el río es, en realidad, una forma de unirse al mar.

Mientras la gota no se entregue al río no podrá olvidar su condición de gota, mas al sumergirse en el río y al unirse finalmente con el mar, mira con los ojos del mar y ella misma se convierte en mar.

La gota debe viajar siguiendo la corriente del río en dirección al mar, para ser atraída por el mar. El zekr, el continuo recuerdo de Dios, que el maestro de la senda inculca al discípulo es, en realidad, el único medio por el cual el maestro encara a su discípulo hacia el mar para que sea atraído por la fuerza de su atracción.

Si la gota permanece simplemente en la orilla del río o del mar sin perder su «yo» para que la puedan raptar, nunca perderá su condición de gota; sólo lo logrará si se sumerge en el agua, perdiendo su existencia relativa.

Por eso se ha dicho: «El sufismo es una realización de la persona y no algo que se desarrolla oyendo hablar de ello.»


Dr. Javad Nurbakhsh

domingo, enero 22, 2012

Ninguna de tus posesiones le añade valor a lo que eres



Cada elemento de la creación es lo que es. No hay nada que pueda existir si no es lo que es. Parece obvio... ni las naranjas ni los mangos pensarían en ser otra cosa que lo que son y todas sus semillas son para perpetuar lo que son.

Pero... en un mundo en el que los medios de comunicación pueden sembrar cualquier creencia en la mente de los seres humanos es necesario que nos preguntemos ¿qué somos? ¿qué queremos? ¿hacia donde vamos?... porque de lo contrario podemos ser víctimas de aquellos que manejan el contenido de los medios de comunicación. El ser humano no es lo que tiene sino lo que es. Y hay que ser lo que se es, de lo contrario nos convertimos en cosas, números, consumidores... y a estas “cosas” se les puede manejar, descartar, mover, según conveniencia.

¿Quiénes somos? ¿Qué somos? Somos ante todo conciencias con el poder de pensar y elegir. Cuando no puedo elegir, creo que pienso pero en realidad otros piensan por mí. Elegir y pensar van de la mano. La conciencia, para ser lo que es, necesita un espacio de libertad, una dimensión en la que pueda pensar y elegir. ¿Cómo sustraernos a todas las influencias en este siglo de la informática, en donde las ciencias de la manipulación mental están tan desarrolladas que se las considera honorables?

Encuentro solo un camino, el de siempre, el que no cuesta un centavo, el que está en nosotros desde que somos lo que somos, el camino hacia el propio ser marcado por una espiritualidad esencial, una verdadera espiritualidad que nos lleve de la información a la experiencia, que nos conduzca del camino objetivo al subjetivo y nos muestre la realidad del alma, no como algo que se aprende en un libro sino como algo que se experimenta y se siente.

Hoy más que nunca tenemos que preservar “lo que somos”, almas pasando por la experiencia de vivir en la materia. Recuperar el alma en la conciencia, reconocer que por encima de todos los valores materiales están los valores del alma, aquellos que llamamos los del espíritu humano.

Uno es lo que es, no lo que tiene. Ninguna de tus posesiones le añade valor a lo que eres aunque el mundo conspire ante esta verdad tan obvia. Dentro del mundo de los valores materiales, lo obvio suele esconderse y la única alternativa que tenemos para reconocer la verdad está dentro de cada uno de nosotros.

El corazón nos llama, el alma espera. El mundo de las apariencias vibra ante esta llamada y es energetizado por el mundo de las cualidades, de los valores, que a su vez vibra y es energetizado por el mundo del propósito, de la voluntad. Ese propósito es el Plan, el arquetipo que, debido a las limitaciones de las “apariencias” que aún no responden a la cualidad, que no reconocen su alma, permanece oculto.

El peligro en el que nos encontramos radica en que los falsos valores, aquellos que sostienen “las apariencias”, están comandando nuestro mundo y amenazando su estabilidad, haciendo menos permeable las formas al influjo de la energía del alma. Esto sucede siempre que prevalecen los valores materiales. Pero llegó Acuario. La Nueva Era está en camino y nada podrá impedir el designio de las estrellas. El impulso que conduce a la síntesis es ahora muy fuerte para que sea demorado. La conciencia del alma clama por expresar su sentido de profunda unidad y revelar en el mundo material la verdad del hecho de la integración de las formas.

¿Cómo saber cuándo los falsos valores tratan de imponerse? Cuando de alguna forma estén expresando distancias entre los seres humanos, distancias que pueden esconderse dentro de la retórica de la expresión pero que se evidencian en la acción. ¿Por qué la humanidad expresa en este tiempo, como nunca antes, una división tan dolorosa como es aquella que señala a los que comen de los que no comen? Sólo puede ser expresión de una civilización que se alejó de la misma esencia del ser humano y confundió el ser con el tener....

El contacto con el alma nos salva, nos abstrae del mundo de los falsos valores y de la propaganda. Pero, en medio de la situación actual que parece conducirnos a la guerra, ¿cómo lograrlo?. Es necesario entrar en un estado de flujo que es lo contrario al esfuerzo que nos empuja al ataque. Para salirnos de la contienda, en medio de la guerra, necesitamos un espacio auspicioso. Y es ahí en donde la Naturaleza nos ayuda con su mágica influencia y todas sus criaturas que ya viven de lleno la Nueva Era.

Cuando tengas una pregunta que tu corazón no pueda responder, pregúntale al Deva de la Montaña, el Deva del viento, a los grandes seres Directores de los elementos de la Tierra y tendrás las respuestas. Toda la vida habla en cada flor, en cada pequeña parte de la creación, en la interminable red inteligente que llamamos la Naturaleza. Ellos nos hacen el by pass, nos conectan con el alma, mientras que el intelecto nos aleja cuando se atrapa en la guerra, el esfuerzo, la contienda.

Busca tu espacio, y si no lo encuentras en tu mundo externo, fabrícalo en tu mundo interno. ¿Dónde está tu límite? En donde colocas tu conciencia. Puede ser la montaña, el mar, una constelación... Penetra en el estado de flujo, de juego en el que puedes soltarte y entregarte al alma. Más que un pensamiento, es una entrega. No desees otra cosa que el bien para todos y abre tu corazón a la gran conjunción humano dévica. Suspende todo deseo que te condiciona y te mantiene en los estados inferiores del mundo interno.

Hoy, los vientos de Acuario nos ayudan. No te sientas culpable si, en medio del dolor y la contienda, eres feliz porque el alma fluye libremente en ti, porque en ese acto estás sirviendo a la humanidad mucho más efectivamente que en tu trinchera, atacando al enemigo, no importa que creas que la causa es la más justa...

Eres lo que eres no lo que tienes. Eres el alma, la conciencia, la vida divina expresándose en la forma. Vive lo que eres. Sé lo que eres.

Salud Holística
Escuela de Automejoramiento

sábado, enero 14, 2012

La filosofía hermética es una transmutación a conciencia del ser humano


"El concepto de transmutación mental que nos propone la filosofía hermética es una transmutación a conciencia del ser humano, de negativo a positivo, de lo malo a lo bueno, de “plomo” en “oro”, de ignorar a conocer, del odio al amor…

El cambio gradual de todo aquello que no nos agrada en nuestra forma de ser, que se determina a través del conocimiento, el auto conocimiento y una abertura de la conciencia.

Trabajando con los siete principios herméticos se pueden cambiar las circunstancias personales y las de su entorno. Puede atraer para sí lo que necesite, por el principio de correspondencia, agrupando lo similar con lo similar. Puede situarse en la vibración adecuada para transmutar, por ejemplo, pobreza en riqueza o enfermedad en salud, por el principio de vibración. Puede transmutar lo negativo en positivo por el principio de polaridad. Puede crear conscientemente el ritmo adecuado para romper un hábito perjudicial. Puede inundar su vida de efectos favorables si siembra buenas causas, por el principio de causa y efecto. Y puede, en fin, engendrar todos los proyectos que desee, a través del principio de generación.

Lo normal es que el hermetista tenga que operar para lograr un resultado con todos o casi todos estos principios. Utilizando estas leyes de forma correcta, el estudiante al tiempo que trabaja en un proyecto evolutivo superior puede ir logrando también cambios que mejoren su vida, su salud, su relación de pareja, su patrimonio y su éxito en la vida, ya que el adecuado uso de El Kybalion no tiene límites. Para todo aquel que tenga una genuina inquietud espiritual y que se pregunte dramáticamente por el sentido de la vida, El Kybalion señala el camino adecuado, un camino objetivo y seguro que se contrapone a las fantasías espirituales del seudo esoterismo en las que el hombre semi-hipnotizado sueña que evoluciona, pero sin transmutar su naturaleza animal.

El Hermetismo no es, por tanto, una filosofía al uso, sino la Ciencia Magistral del Universo, la Ciencia de todas las ciencias, la ciencia que despierta en el hombre sus capacidades mentales latentes y la que le enseña a vivir sabiamente por medio del correcto empleo de las leyes de la Naturaleza.

La Filosofía Hermética es una filosofía viviente, no es un mero saber, “sino que constituye, a la par que una enseñanza, un sistema cósmico de evolución; una puerta de escape que permite al ser humano trascender su condición animal para convertirse después de un largo camino en una especie diferente, que es el hombre estelar, criatura superior que representa el pináculo evolutivo del homo sapiens, a la vez que el inicio de un nuevo ciclo evolutivo en un nivel más elevado”.

EL KYBALION NOS DICE:

“Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en el polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad”.

Esta operación es uno de los principales axiomas herméticos, una enseñanza atemporal, por supuesto dominado y explicado por Hermes Trismegisto hace mas de 5000 años, simplemente nos indica que prestemos atención a aquello que deseamos eliminar, podemos aplicarlo a cualquier ámbito de nuestra vida, tanto de forma externa como interna, por ejemplo:

Pero también hay que mantener “el ritmo” y no llegar al extremo completamente opuesto, llegar a “odiar”, por que si odiamos, aquello que odias, nunca puedes desprendértelo, el odio impide razonar, se transforma en obsesión, formando parte de nosotros, de nuestras vidas y siempre habitara en nuestra mente y pensamientos…hay que buscar el equilibrio.

Otra manera es cambiando nuestra visión interior sobre los seres vivos, por ejemplo, los árboles, reconociendo la misión que han cumplido con creces alimentando las hogueras de nuestros ancestros, sin las cuales nunca estaríamos donde estamos, ya es hora de que les demos “un respiro”, por que ellos facilitan el nuestro…, no es lo mismo observar un árbol como un trozo de madera que como un ser vivo…

Para escapar de causas y efectos inferiores, para respetar nuestro entorno y armonizarnos con el, “la doctrina del no daño”, su practica es no causar daño a ningún ser sensible o que pueda sufrir dolor, es una manera de polarizar hacia un respeto por aquello que nos rodea, lo que me perjudica a mi, perjudica a los demás, lo que perjudica a los demás me perjudica a mi, lo que beneficia a los demás me beneficia a mi, lo que me beneficia a mi beneficia a los demás. Pero no solo incluye a las personas, sino a todos los seres ” sensibles”… Hipócrates nos dijo: “convierte en habito dos cosas, ayudar o como mínimo no hacer daño.” Como mínimo, deberíamos intentar causar el menor daño posible. Si controlamos las causas, empezando por aquellas menores, dejaremos de sufrir efectos no deseados o no controlados a voluntad, pasaremos de ser ” efectos” a “causas”, escapando del plano inferior a otro superior, regiremos en el inferior pero sujeto a otros efectos superiores.

“Las masas se dejan arrastrar, obedeciendo al ambiente que les rodea, a las voluntades y deseos de hombres mas fuertes que ellas, a los efectos de las tendencias heredadas o las sugestiones u otras causas exteriores, no siendo mas que simples fichas en el tablero de ajedrez de la vida.”

Quien practica la transmutación mental trabaja en otro estado de conciencia o plano, transformando a “conciencia” condiciones y estados mentales en otros, de acuerdo con fórmulas más o menos eficaces.

Escuelas modernas de psicología utilizan varios «tratamientos», «afirmaciones», «autosugestiones», etc., no son más que esos mismos principios del arte hermético, a menudo utilizados inconscientemente y por lo tanto imperfectos. Con conocimiento, auto conocimiento y mucha voluntad, el ser humano puede pasar de un estado de conciencia a otro, de efecto a causa, de ser un ser destructivo a un ser constructivo, de un ser apático e inmóvil a un ser con ganas de vivir, respetuoso, participe y “armonizado” con su entorno, pero hay que demostrarlo, el kybalion nos anima a “evitar toda avaricia mental y expresar en la practica todo aquello que hayamos aprendido.”, cosa que se consigue con estudio, conocimiento, atención y mucha fuerza de voluntad …

">El hermetismo no busca solo una posesión del conocimiento teórico sino que lo busca en la práctica, enseñándonos al mismo tiempo que nos forma. Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los escultores dan forma a la piedra; los sabios se dan forma a si mismos(Buda). La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales


Ernesto Márquez Marín



sábado, enero 07, 2012

Lo que Damos, Regresa


Su nombre era Fleming y era un pobre agricultor inglés. Un día, mientras trataba de ganarse lavida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano.

Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano. Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando, tratando de liberarse del lodo. El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible.

Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a sí mismo como el padre del niño que Fleming había salvado.

Quiero recompensarlo, dijo el noble inglés. Usted salvó la vida de mi hijo. No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice, respondió el agricultor, rechazando la oferta. En ese momento, el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia. ¿Es ese su hijo? preguntó el noble inglés. Sí, respondió el agricultor lleno de felicidad.

Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre, crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso. El agricultor aceptó.

Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming, el agricultor, se graduó en la Escuela de Medicina del St. Mary' s Hospital en Londres, y se convirtió en un personaje conocido a través del mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.

Algunos años después, el hijo del noble inglés cayó enfermo de pulmonía. ¿Que lo salvó? La Penicilina. ¿El nombre del noble inglés? Randolph Churchill. ¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.

Alguien dijo una vez: Siempre recibimos a cambio lo mismo que ofrecemos.

“Podemos escoger lo que vamos a sembrar,
pero estamos obligados a cosechar
el fruto de aquello que plantamos.”



lunes, enero 02, 2012

Ver para creer, creer para ver


“La materia es mera energía condensada a una vibración menor.
Somos todos una conciencia, experimentándola subjetivamente.
No existe la muerte. La vida es solo un sueño.
Y somos la imaginación de nosotros mismos”.

Y entendiendo que somos la imaginación de nosotros mismos, y más aún, este mundo es una “imaginación colectiva de nosotros mismos” entenderemos la manera que tenemos para cambiar la prisión en paraíso. Si ves y observas a la gente -y al final, se aplica a la gente, incluyéndome- encontrarás que vivimos en diferentes prisiones mentales, emocionales, de culpa, de miedo, de frustración, de todas estas emociones, de resentimiento.

Y más aún, si tienes millones de personas que están viviendo en su propia prisión interna, sus propias prisiones individuales, luego colectivamente no pueden hacer otra cosa que manifestar una prisión colectiva, una versión colectiva de eso.

Estamos creando una ilusión. Y el mundo que vemos y percibimos es una ilusión, creada por nuestras mentes. Y si tu tienes este conocimiento, como hacen los Illuminati, puedes manipular las mentes de las masas para crear el mundo, la ilusión, que los quieres creando, porque le viene bien a tu agenda. Y lo que estamos buscando aquí, al final, es no movernos de una ilusión al “mundo real” -porque no hay mundo real en la frecuencia de operación en la que estamos-. Es “sólo” una ilusión.

Estamos buscando la elección entre crear una ilusión, lo que es una prisión, o una ilusión, lo que es un paraíso. Pero de cualquier forma, ambas están basadas en ilusiones porque este mundo es solo una creación de nuestras propias mentes. Y esta es el área en la que me estoy moviendo ahora. Mi próximo libro se moverá hacia esta área de la dimensión espiritual -la dimensión espiritual fundamental detrás de cómo podemos cambiar esta realidad. Los Reptoides y el grupo Bilderberg, el Consejo de Relaciones Exteriores, son meramente aspectos de la ilusión. Y al final de todo, todo este mundo es solo una ficción de nuestra imaginación.

Y nuestra imaginación normal es la de “Puedo” o “Debo” o “No estoy en control de mi propio destino; debo mirar a los otros para que me digan qué pensar porque los otros saben mejor” y “Solo soy un hombre común de la calle, ¿qué puedo hacer?” Esta es la actual ficción de nuestra imaginación de nosotros mismos, y más aún, ha manifestado colectivamente como lo que conocemos bajo el nombre de “el mundo”.

Entonces, lo que necesitamos hacer -porque hemos pensado a esta prisión como existente, nuestras prisiones internas se han vuelto colectivamente la selectiva prisión que llamamos “planeta Tierra”-, lo que necesitamos entender, -y esto es más importante que cualquier exposición de los grupos Bilderberg o cualquiera- es que HEMOS CREADO el mundo que percibimos!

Y lo que necesitamos no es pelearlo, o sacudirlo, o bombardearlo fuera de nuestra existencia; necesitamos pensarlo, sentirlo fuera de nuestra existencia, y reemplazarlo con una realidad mejor. Y esa es la base de cómo cambiamos una prisión en un paraíso. Pensamos fuera de la existencia porque no es más nuestra realidad de nosotros mismos, y más aún, colectivamente el mundo. Y pensamos dentro de la existencia, otra realidad, una realidad de paz, de amor, de respeto por el derecho del otro a ser diferente.

Vivimos en la escala de frecuencias -y es una muy pequeña- que nuestros sentidos físicos pueden acceder. Una de las cosas que mencioné en “Niños de la Matrix” es el trabajo de los físicos, incluyendo a una amiga mía, una física italiana, que menciona en su libro que, de la materia conocida, la masa que existe en el universo, los sentidos físicos de la entidad humana pueden solo percibir un máximo del 10 por ciento.

Entonces, incluso según la ciencia convencional, el 90 por ciento de lo que existe en el universo físico, no podemos ver y percibir con nuestros sentidos físicos. Cuando miramos, ante todo, a la sorprendente diversidad genética de vida en la Tierra, dentro de menos de ese 10 por ciento, ¿que realmente existe de diversidad en el 90 por ciento que no podemos percibir?

Estamos viviendo en una banda de frecuencia muy angosta que nuestros sentidos físicos pueden percibir. Y las fuerzas, incluyendo, diría, al menos la mayoría de las fuerzas Reptoides que están manipulando esta escala de frecuencia, este planeta, este mundo, están operando actualmente fuera de esta escala de frecuencia.

La manera en la que veo el mundo. Cito a menudo, porque pienso que es brillante, a un chico llamado Bill Hicks, el comediante norteamericano, que murió en 1994, quien decía, como parte de una broma, pero era un hombre profundamente pensante: “La materia es mera energía condensada a una vibración menor. Somos todos una conciencia, experimentándola subjetivamente. No existe la muerte. La vida es solo un sueño. Y somos la imaginación de nosotros mismos”. Y entendiendo que somos la imaginación de nosotros mismos, y más aún, este mundo es una “imaginación colectiva de nosotros mismos” entenderemos la manera que tenemos para cambiar la prisión en paraíso. Si ves y observas a la gente -y al final, se aplica a la gente, incluyéndome- encontrarás que vivimos en diferentes prisiones mentales, emocionales, de culpa, de miedo, de frustración, de todas estas emociones, de resentimiento.

Y más aún, si tienes millones de personas que están viviendo en su propia prisión interna, sus propias prisiones individuales, luego colectivamente no pueden hacer otra cosa que manifestar una prisión colectiva. Por lo que, dejándolos libres de todas esas cosas que nos aprisionan como individuos, para dejar al mundo libre de la prisión colectiva, de la que cada uno de nosotros es parte. Trabajar sobre nosotros mismos es también trabajar en el mundo, porque somos el mundo, y el mundo somos nosotros.

DAVID ICKE
ESCRITOR DEL GUION DE MATRIX


lunes, diciembre 26, 2011

La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura


"Primero sé feliz, alegre, celebra, y entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí.

No pidas una relación debido a tu soledad, no. De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella. Y...¡a nadie le gusta ser utilizado! Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral.

Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo. Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien.

Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño. Una persona madura es aquélla que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura".

"Si otra persona puede hacerte feliz e infeliz,
no eres un amo,
sino un esclavo.
El otro te tiene en su poder.
Con un simple gesto te puede hacer desgraciado;
con una pequeña sonrisa te puede hacer feliz...
Con tantos amos tirando de ti en tantas direcciones y dimensiones,
nunca estás en armonía,
nunca eres uno;
y jalado en tantas direcciones,
estás angustiado.
Sólo alguien que es dueño de sí mismo puede trascender la angustia".

Osho, Ecstasy: The Forgotten Language
http://osho-maestro.blogspot.com/


sábado, diciembre 17, 2011

TIME- La Persona del Año- EL MANIFESTANTE


La historia a menudo surge sólo retrospectivamente. Los acontecimientos se hacen significativos sólo cuando son mirados hacia atrás. Nadie podría haber sabido que cuando un vendedor de fruta Tunecino se prendió fuego en la plaza pública en una ciudad apenas en un mapa, él provocaría protestas que derribarían a dictadores en Túnez, Egipto y Libia y regímenes de terror en Siria, Yemen y Bahrain. O aquel que el espíritu del desacuerdo incitaría a Mexicanos a levantarse contra el terror de cárteles de la droga, Griegos marchar contra líderes incomprensibles, Americanos para ocupar lugares públicos para protestar por desigualdad de ingresos y Rusos para marchar contra una autocracia corrupta. Las protestas han ocurrido ahora en países cuyo total demográfico es al menos 3 mil millones de personas, las protestas por medio de palabras han aparecido en periódicos y en línea exponencialmente más este que el año pasado o que en cualquier otro tiempo en la historia.

¿Hay un punto critico global que lleva a la frustración? En todas partes parece que la gente dijo hemos tenido sificiente. Ellos no estuvieron de acuerdo, ellos demandaron, ellos no se desesperaron incluso cuando las respuestas volvieron en una nube de gas lacrimógeno o un saludo de balas. Ellos literalmente encarnaron la idea que la acción individual puede traer el cambio colectivo, colosal. Y aunque fuera entendido diferentemente en sitios diferentes, la idea de la democracia estuvo presente en cada protesta. La raíz de la palabra democracia es demos, "la gente," y el sentido de democracia es "la gente decide." Y ellos lo hicieron, si no en la urna, entonces en las calles. América es una nación concebida en la protesta, y la protesta es de algunos modos el código fuente para la democracia — y pruebas de la carencia de ella.

Las protestas han marcado el nacimiento de una nueva generación. En Egipto el 60 % de la población es menor de la edad de 25. La tecnología importó, pero esto no era una revolución tecnológica. Las redes sociales no causaron estos movimientos, pero ellas las mantuvieron vivas y relacionadas. La tecnología permitió que nosotros miráramos lo que sucedia, y extendió el virus de protesta, pero esto no era una revolución de cables conectados; es humana, de corazones y mentes, la tecnología más antigua de todas.

En todas partes este año, la gente se ha quejado del fracaso del liderizmo tradicional y de las instituciones incompetentes, los politicos no pueden mirar más allá de la siguiente elección y los lideres rechazan tomar decisiones difíciles. Todo esto es la razón porque no seleccionamos a un individuo este año. El liderismo ha venido del fondo de la pirámide, no de la cumbre. Para captar y poner en relieve un sentido global de promesas que no se cumplen, dando un vuelco a los gobiernos y a la sabiduría convencional, para combinar la más vieja de las técnicas con la más nuevas tecnologías para hacer brillar la luz de la dignidad humana y finalmente, por conducir el planeta en un más democrático camino aunque a veces más peligrosa senda para el siglo veintiuno, el Manifestante es la Persona TIME del Año 2011.

RICK STENGEL

viernes, diciembre 16, 2011

Cambio de actitud


Cuento Chino

Hace mucho tiempo, una joven China llamada Li se casó y fue a vivir con el marido y la suegra.

Después de algunos días, no se entendía con ella. Sus personalidades eran muy diferentes y Li fue irritándose con los hábitos de la suegra, que frecuentemente la criticaba. Los meses pasaron y Li y su suegra cada vez discutían más y peleaban. De acuerdo con una antigua tradición china, la nuera tiene que cuidar a la suegra y obedecerla en todo.

Li, no soportando más vivir con la suegra, decidió tomar una decisión y visitar a un amigo de su padre. Después de oírla, él tomó un paquete de hierbas y le dijo: "No deberás usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas. Debes darle varias hierbas que irán lentamente envenenando a tu suegra. Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida. Ahora, para tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable. No discutas, ayúdala a resolver sus problemas. Recuerda: Tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones". Li respondió: "Si, Sr. Huang, haré todo lo que me pide".

Li quedó muy contenta, agradeció al Sr. Huang, y volvió muy apurada para comenzar el proyecto de asesinar a su suegra. Pasaron las semanas y cada dos días, Li servía una comida especialmente tratada a su suegra. Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar sospechas, y así controló su temperamento, obedecía a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre.

Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada. Li había controlado su temperamento ya no aborrecía a su suegra. En esos meses, no había tenido ni una discusión con ella, que ahora parecía mucho más amable y más fácil de lidiar con ella. Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija.

Un día Li fue nuevamente en procura del Sr. Huang, para pedirle ayuda y le dijo:

"Querido Sr. Huang, por favor ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra. Ella se ha transformado en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di".

El Sr. Huang sonrió y señaló con la cabeza: "Sra. Li, no tiene por qué preocuparse. Su suegra no ha cambiado, la que cambió fue usted. Las hierbas que le di, eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituido por el amor que pasaste hacia ella".


sábado, diciembre 03, 2011

Consejos para la meditación



Cuando tu lees los libros sobre la meditación, o cuando la meditación es presentada por diversos grupos, el énfasis es mas que todo sobre las técnicas. En el mundo occidental, la gente tiende a estar muy interesada en la "tecnología" de la meditación. Sin embargo, la característica más importante de la meditación no es la técnica, sino la postura, no tanto física sino más que todo se refiere a una actitud.

Debemos reconocer que cuando comenzamos la práctica de la meditación, estamos incorporando una dimensión totalmente diferente. Normalmente en la vida ponemos mucho esfuerzo en la obtención de las cosas externas y hay muchas luchas que tenemos que superar, mientras que en la meditación es justamente lo contrario, la meditación es la ruptura de cómo funcionamos normalmente.

La meditación es simplemente una cuestión de estar, de derretirse, como un pedazo de mantequilla dejada al sol. No tiene nada que ver con si tu "sabes" o no, de hecho, cada vez que tu practicas la meditación tu tienes que estar fresco, como si sucediera por primera vez . Tu apenas siéntate con tu cuerpo relajado, silencioso, tu mente completamente tranquila, y permite que los pensamientos vengan y que vayan, sin dejarlos causar estragos en tu mente. Si tu necesitas algo que hacer, observa la respiración. Este es un proceso muy simple. Cuando tu estás respirando hacia fuera, siente que estás respirando hacia afuera. Cuando tu respiración es hacia adentro, siente que tu estás respirando hacia adentro, sin proveer ninguna clase de comentario adicional o chisme mental, pero solo identificando la respiración. este proceso de la mente atenta es muy simple y procesa tus pensamientos y emociones, entonces, como una vieja piel se liberan.

Generalmente la gente para relajar el cuerpo se concentran en diversas partes. Pero la relajación verdadera viene cuando te relajas de adentro hacia afuera entonces todo se facilitará y se hará absolutamente natural. Cuando tú comienzas a practicar, entras en contacto con tu "punto suave", y solamente permaneces allí. Tú no necesitas centrarte en cualquier cosa en detalle para comenzar. Apenas se espacioso, y permite que los pensamientos y las emociones aparezcan. Si tu lo haces así, más tarde, cuando utilices un método tal como mirar la respiración, tu atención estará más fácilmente en tu respiración. No hay punto determinado en la respiración en el cual tu necesites centrarte, es simplemente el proceso de la respiración. Veinticinco por ciento de tu atención está en la respiración, y el setenta y cinco por ciento está relajado.

Intenta identificarte realmente con la respiración, más que solamente mirarla. Tu puedes elegir un objeto, como una flor, por ejemplo, para enfocarte. A veces enseñan a visualizar una luz en la frente, o en el corazón. A veces un sonido o una mantra puede ser utilizado. Pero al principio es mejor simplemente ser espacioso, como el cielo, siente que eres el universo entero. Cuando te sientes, deja que todo se calme y permite que las cosas y todo lo que está en desacorde se disuelvan naturalmente, de aquí nace tu verdadero ser. Tú experimentas un aspecto el cuál es el "verdadero" tú. A medida que profundices más, tu comienzas a descubrir y a conectarte con tu calidad de amar que es la más fundamental.

El punto clave de la meditación es el conseguir utilizar ese aspecto de el cual te has olvidado. En tibetano meditación significa "acostumbrarse". ¿Acostumbrarse a qué? a tu verdadera naturaleza, tu naturaleza de Buddha. Esta es la razón por la cual, en la enseñanza más alta de Buddhismo, Dzogchen, a ti te dicen que descanses en la "naturaleza de tu mente". Tu apenas te sientas y dejas que todos los pensamientos y conceptos se disuelvan. Es como cuando las nubes se disuelven o la niebla se evapora, así revelando el cielo claro y el sol que brilla detrás de ellas.

Cuando todo se disuelve, tu comienzas a experimentar tu verdadera naturaleza, tu "vives". Entonces tu lo sabes y en ese momento, te sientes realmente bien... !!!. Está sensación de bienestar es completamente diferente a todas las que tu puedes haber experimentado. Ésta es una experiencia verdadera y genuina, en la cual tu sientes una profunda paz, alegría y confianza sobre ti mismo.

Es bueno que medites cuando te sientas inspirado. temprano en las mañanas puedes tener esa inspiración, pues los mejores momentos de la mente son temprano en el día, cuando la mente está más tranquila y más fresca (el tiempo tradicionalmente recomendado es antes del amanecer). El más apropiado para sentarse a meditar, porque no solamente es fácil sino que entonces te dará más confianza en la práctica, y tu podrás más adelante practicar cuando no estés inspirado. No hay necesidad de meditar por mucho tiempo: apenas permanece silencioso hasta que puedas entrar y conectarte con la esencia de tu corazón. Éste es el punto principal.

Después de esto hay una cierta integración. Una vez que la mente atenta haya sido despertada por tu meditación, tu mente será tranquila y tus opiniones más coherentes. Entonces, estarás presente en todo lo que haces. Como en el refrán famoso del Zen: "cuando yo como, yo como; cuando duermo, duermo". Cualquiera cosa que hagas, tú estarás completamente presente en el acto. Así sea lavando platos, si se hace completamente, se puede decir que estarás más lleno de energía. Serás más pacífico, así eres más "tu". Te conviertes en el “tu” universal.

Una de los puntos fundamentales del viaje espiritual es el perseverar a lo largo del camino. Aunque tu meditación puede ser buena un día y no tan buena el día siguiente, como cambios en el paisaje, esencialmente no son las experiencias, buenas o malas las que cuentan, pero cuando tu perseveras, la práctica verdadera aflora en ti y llega entre lo bueno y malo. Lo bueno y lo malo son simplemente espejismos, así como puede haber buen o mal tiempo, cielo siempre es el mismo. Si tu perseveras y tienes esa actitud del cielo espacioso, sin la perturbación de emociones y experiencias, tu desarrollarás estabilidad y la profundidad real del la meditación.

Tu encontrarás esto gradualmente y casi inadvertidamente, tu actitud comienza a cambiar. Tu no te aferras a las cosas tan sólidamente como antes, y aunque se sucedan las crisis te mantendrás tranquilo, sabrás manejarlas y te darás cuenta que todas estas situaciones son risibles y vivirás con un corazón más alegre.

SOGYAL RINPOCHE
www.rigpa.org


domingo, noviembre 27, 2011

Vivir desde el corazón




Una de las mejores maneras para vivir desde el corazón es pasar de la condena a la compasión. El acto mismo de desarrollar un poco de conciencia acerca de ser una persona más amante te abre el corazón de una manera muy bella. Presta más atención al la forma como tratas a los demás. Pasa más tiempo reparando en sus fortalezas y no tanto en sus debilidades.

Recuerda que en tu lecho de muerte nunca te arrepentirás por haber amado o por haber confiado y derramado amor incondicional. Al final de tu vida puede que descubras que eso fue lo mejor y más satisfactorio que hiciste. Si el amor y la bondad que entregas se tornan más deliberados y más intencionales vas a fortalecer tu corazón.

Estar alerta y consciente no sólo ocurre en la cabeza, sirve para crear un puente hacia el corazón. Para construir cierta conciencia acerca de ser una persona que ama más, una de las cosas que ayuda más es meditar en ser la persona amante que quieres ser. La meditación no es más que el uso de la mente y la imaginación para crear una mejor vida interior. Consiste en visualizar cómo te gustaría ser en determinadas circunstancias.

La meditación es una visualización gloriosa, concentración mental con un sesgo de desarrollo personal. Si la haces regularmente, abrirás nuevos senderos en tu cerebro y suavizarás el corazón. Y empezarás a acceder al amor que hay en ti, porque tu meta es ser más amoroso en el mundo. A medida que te relajas te irás abriendo a sugerencias. Entonces puedes empezar a re-escribir tu manera de conducirte en la vida y crear un patrón del ser humano más amoroso que quieres ser. En ese estado es casi como si fueras un arquitecto que crea su plano ideal. Y en cuanto has dibujado el plano en el lienzo de tu imaginación, el mundo exterior podrá reflejarlo según tu designio personal.

Puedes avanzar enormemente en el trabajo con tu corazón si ayudas a otros desinteresadamente. El mejor modo de reducir tu sufrimiento personal es reducir el sufrimiento de otros. Mientras más ayudas genuinamente a otros, mejor latirá tu corazón a un ritmo nuevo. Mientras más des a otros con la sincera intención de elevar su vida a un nivel superior, más te recompensará el mundo mejorándote a ti. No es tan difícil, sólo requiere comprensión y entrega. Dar a la espera de recompensa no es verdaderamente dar.

Cada vez que haces algo bueno a otra persona no sólo mejoras su vida, también mejoras tu propia valía. Mientras más sirves a otros, mejor te sentirás contigo mismo. Mejorará tu autoestima y te sentirás mejor como ser humano. Y en un nivel profundo, algo empezará a cambiar y a crecer: el respeto de ti mismo, la cantidad de amor que tienes por ti mismo. La felicidad proviene de dedicar la vida a ayudar a otros. La mano que da es la mano que recoge y el dar origina el proceso de recibir.

Hacer actos de bondad cada día parece una estrategia muy sencilla y, sin embargo, es una de las cosas que todos olvidamos. El mejor modo como he crecido en un lugar donde puedo manifestar amor sin límites por los demás, es creciendo en un lugar donde pueda mostrar amor sin límites por mí mismo.

No puedo dar amor a otro si no siento amor verdadero por mí mismo. El amor a uno mismo es el combustible que impulsa el cambio personal y te ayuda a convertirte en una persona que ama a los demás.

Nos tomamos demasiado en serio. Estamos tan absortos en nosotros mismos que nos creemos el centro del universo. Nos engañamos creyendo que nuestros problemas son los mayores y los únicos del mundo. Caminamos por este planeta muy poco tiempo, sin embargo nos tomamos tan en serio. Tenemos que desarrollar una mejor valoración de los dones en nuestra vida. Y si sabemos apreciar lo bueno que hay en nuestra vida, eso bueno va a crecer. Si aprecias el amanecer, se convertirá en una parte más valiosa de tu vida y le concederás más valor. Si aprecias a tus amigos, aumentará el valor de su amistad y valdrá más para ti. Si aprecias tu buena salud, resultará más valiosa en tu vida y la considerarás más importante. Mientras más te concentras en lo que es bueno en tu vida, más cosas buenas pareces atraer.

Vivir en un estado constante e interminable de gratitud hará que la experiencia de vivir resulte más valiosa y digna de vivirse. Cambiará tu manera de ver el mundo, gozarás mucho más con los pequeños placeres de la vida y podrás saborear las pequeñas bendiciones que cada día trae consigo. Debes practicar la gratitud más a menudo. Hacerlo es otra manera de abrir el corazón y amar la vida. Practicar diariamente la gratitud es lo mismo que practicar el amor todos los días.

Robin Sharma


lunes, noviembre 14, 2011

Archivo Akáshico


El Archivo Akáshico es algo que nos concierne a todos y a cada uno de los que han sido.

Con el Archivo Akáshico podemos viajar hacia atrás a lo largo del camino de la historia; ver todo cuanto ha sucedido, no tan sólo en este mundo, sino también en otros mundos; porque hoy los científicos han llegado a corroborar lo que los ocultistas han conocido desde siempre; que existen otros mundos ocupados por otras personas, no necesariamente humanas, pero que son, sin embargo, seres sensibles.

Antes de hablar extensamente sobre los Archivos Akáshicos debemos conocer algunas cosas sobre la naturaleza de la energía o materia. La materia, como ya hemos dicho, es indestructible, marcha desde la eternidad.

Las ondas eléctri­cas son indestructibles.

Los científicos han hallado reciente­mente que, si una corriente es inducida en un rollo de alambre de cobre, la temperatura del cual se ha reducido previamente hasta lo más cerca posible del cero absoluto, la corriente inducida sigue siempre avanzando sin disminuir nunca.

Todos sabemos que, a temperaturas normales, la co­rriente no tarda en disminuir y en extinguirse, debido a las varias resistencias. Así, la ciencia ha descubierto un nuevo recurso; ha encontrado que si un hilo conductor de cobre puede experimentar una suficiente reducción de su tempera­tura, una corriente eléctrica inducida continúa circulando por él y permanece constante sin necesidad de que ninguna fuente exterior tenga que alimentarla.

Con el tiempo, los hombres de ciencia descubrirán que el hombre posee otros sentidos y otras capacidades. Pero esto, por ahora, todavía no puede ser descubierto por los hombres de ciencia porque los procedimientos científicos van lentamente y no siempre resultan sencillos. Hemos dicho que las ondas son indestructibles.

Considere­mos el proceso de las ondas de luz. La luz nos llega de los más distantes cuerpos celestes más remotos de nosotros. Los más grandes telescopios de la Tierra van escudriñando por el espacio, en otras palabras, van captando luz de enor­mes distancias de la Tierra. Algunos de los cuerpos celestes que nos mandan luz, la emiten desde mucho antes que nuestro mundo, o que nuestro universo, gozasen de existencia.

La luz es una cosa extremadamente veloz; tanto, que apenas podemos imaginarlo, debido a que estamos dentro de cuerpos humanos y extremadamente entorpecidos por toda suerte de limitaciones físicas. Lo que consideramos «rápido» aquí en el suelo, tiene una diferente significación en un plano diferente de existencia.

A modo de ilustración, diremos que un ci­clo de existencia, para el ser humano, son setenta y dos mil años. Durante este ciclo una persona existe, repetidamente en distintos mundos, dentro de distintos cuerpos. Setenta y dos mil años, pues, es la duración de nuestro «período escolar». Cuando nos referimos a la «luz», en vez de la radio o de ondas eléctricas u otras, es debido a que la luz puede ser observada directamente, sin necesidad de equipos generali­zados, y la radio, no. Podemos ver la luz del Sol y de la Luna, y si disponemos de un buen telescopio o de unos potentes gemelos, podemos percibir la luz de estrellas muy distantes, que iniciaron su presencia mucho antes de que la Tierra fuese ni tan siquiera una nube de hidrógeno flotando en el es­pacio.

La luz, también se emplea como medida del tiempo o del espacio. Los astrónomos nos hablan de «años-luz», y hemos de decir, llegados a este punto, que esta luz, venida de un mundo muy distante, seguirá su viaje cuando éste en que vivimos haya cesado de existir; de manera que estamos for­mando, en nuestra percepción, un cuadro de cosas que ya no son y alguna de ellas hace largos años que ya no existen. Si alguien encuentra estas cosas difíciles de entender, con­sidere lo que sigue: tenemos una estrella situada en las mayores distancias del espacio. Durante años, centurias, el astro nos ha ido enviando ondas de luz a la Tierra.

Estas ondas luminosas pueden tardar mil, diez mil, cien mil, o un millón de años en llegar a la Tierra, porque una determinada estrella, la fuente de esta luz, es extremadamente lejana. Un día determinado la estrella entra en colisión con otra; puede producirse un gran estallido de luz, o ésta puede ser extin­guida. Para nuestro propósito, supongamos que se ha pro­ducido una extinción total. Siendo así, la luz dejará de llegar, en adelante, a nosotros. Pero durante un millar, o diez millares o un millón, su luz nos va llegando, porque emplea todo ese tiempo para cubrir la distancia que hay entre aquella fuente de luz y nuestro planeta.

De este modo, nosotros podemos ver la luz cuando su fuente ya ha cesado de existir. Permítasenos opinar algo que es del todo imposible mientras estamos en nuestro cuerpo físico, pero que es sencillo y común cuando estamos fuera del cuerpo. Afirmemos, además, que nosotros podemos viajar más rápidos que el pensamiento.

Necesitamos que sea así, ya que nuestro pensamiento posee una velocidad definida, como cualquier doctor puede expli­carnos. Conocemos hoy la velocidad con que una persona reacciona en una situación determinada. La velocidad o la lentitud a que podrá poner los frenos, a qué velocidad podrá mover el volante. Son conocidas las velocidades de todos nues­tros reflejos, de los pies a la cabeza. Nosotros, para el propósito de nuestro análisis, necesitamos viajar instantáneamente. Ima­ginemos que podemos llegarnos en un instante a un planeta que está recibiendo luz emitida por la Tierra tres mil años atrás.

Supongamos que disponemos de un telescopio de un tipo jamás imaginado con el cual podemos contemplar perfectamente la superficie de la Tierra inter­pretando los rayos que nos llegan allí ; entonces podremos ver la vida como era en el antiguo Egipto y los bárbaros del Oeste, cuyos indígenas iban cubiertos de barro, o todavía menos, mientras en la China descubriríamos una civilización perfectamente avanzada, tan distinta de la que allí reina en nuestros días.

Si nos fuese posible, en aquel mismo instante, desplazarnos a menor distancia, veríamos imágenes completamente dis­tintas. Supongamos un planeta cuya distancia de la Tierra nos permitiese ver lo que ocurría mil años atrás con respecto de la Tierra. Veríamos un mundo del año mil (de nuestra Era). Una alta civilización en la India, mientras el Cristia­nismo iba extendiéndose por el mundo occidental; y tal vez algunas invasiones en Sudamérica. El mundo también pre­sentarla algunas diferencias, comparado con el actual, porque la línea de la costa es continuamente variable; la tierra surge de las aguas, las costas sufren erosión.

En el plazo de una existencia humana no se nota gran diferencia; pero, en un período de mil años, las diferencias se nos harían visibles. Ahora, en realidad, nos hallamos sobre un mundo lleno de las más notables limitaciones; ello es causa de que nos sea posible recibir impresiones únicamente dentro de una zona muy limitada de frecuencias.

Si podemos darnos cuenta de algunas de nuestras aptitudes «extracorporales» por com­pleto, como pueden ser dentro del mundo astral, nos será posible ver las cosas bajo una luz diferente; podremos darnos cuenta de cómo toda materia es indestructible; todo experi­mento que hemos realizado en el mundo, continúa irradiando hacia el exterior, bajo la forma de unas ondas. Con habili­dades especializadas, podemos interceptar aquellas ondas; de una manera muy parecida a la de cómo podemos interceptar las ondas de luz.

Un ejemplo muy sencillo puede propor­cionárnoslo una lámpara proyectora de vistas; se introduce la placa por un lado, actuando en una habitación a oscuras, y, habiendo puesto una pantalla, preferentemente de color blan­co, enfrente de la lente del proyector a la distancia oportuna, y enfocamos la luz de dicha pantalla, con lo que veremos una imagen. Pero si, en lugar de la pantalla, proyectamos esa imagen sobre la ventana y las tinieblas exteriores, divi­saremos sólo un rayo de luz, sin imagen alguna. De ello se sigue que la luz tiene que ser interceptada, reflejada sobre algo, para ser plenamente percibida y apreciada.

Si tomamos un proyector, en una noche clara y despejada, y lo enfocamos al espacio, veremos sólo un pálido rastro luminoso; pero basta con que el proyector enfoque una nube o cualquier avión de paso, para que nos demos cuenta de que existe la fuente luminosa.

Uno de los más viejos sueños de la Humanidad ha sido el de poder disponer de «viajes a través del tiempo».

Estos sueños no pasan de ser meras concepciones fantásticas mien­tras existimos dentro de nuestra carne y sobre la Tierra; ya que la envoltura carnal nos limita de una manera triste; son nuestros cuerpos tan lamentablemente condicionados, y nues­tra necesidad de aprender sobre la Tierra, lo que nos ha im­plantado en nuestros ánimos tantas dudas e indecisiones, que antes de sentirnos convencidos necesitamos lo que llamamos «pruebas» el talento para descomponer una cosa en una serie de piezas para ver como funcionan y asegurarse de que no pueden funcionar de otro modo.

Cuando llegaremos más allá de la Tierra y entraremos en el astral, o todavía más allá, los viajes a través del tiempo nos parecerán tan sencillos como el ir, en nuestro estado actual, al cinema o al teatro. Los Archivos Akáshicos, siguiendo adelante, son una forma de vibración, no necesariamente luminosa, porque compren­de igualmente que la luz, el sonido.

Esta forma de vibra­ción no tiene sobre la Tierra término alguno que la describa. Lo más próximo a ella son los ondas de la radio. Constan­temente nos llegan de todas partes del mundo; cada una nos trae diferentes programas, lenguas distintas, músicas diversas, diferentes tiempos. Es posible que algunas ondas nos lleguen y nos traigan programas que, para nosotros, pertenezcan al mañana de su punto de partida.

Todas estas ondas nos van llegando continuamente; pero no nos damos cuenta de ellas hasta que disponemos de algún artificio mecánico, que llama. mos aparato de radio, que pueda recibir las ondas y dete­nerlas para que sean audibles y comprensibles por nosotros. Entonces, por medio de un aparato eléctrico o mecánico, retardamos la frecuencia de las ondas de la radio y las con­vertimos en ondas sonoras.

De una manera muy parecida si, sobre la Tierra, consegui­mos alguna vez moderar las ondas de los Archivos Akáshicos, seremos. capaces de presentar auténticas escenas históricas en la pantalla de la televisión. Y a los historiadores les va a dar un ataque cuando puedan ver que la historia, tal como va impresa en los libros, es falsa de pies a cabeza.

Los Archivos Akáshicos se forman de las vibraciones indestructibles que constituyen la suma total de los conocimientos humanos, que emana del mundo en muy parecida forma de la que se difunden los programas de la radio. Todo cuanto ha sucedido en este mundo, todavía existe en forma de vibra­ciones.

Cuando nosotros salimos de nuestro cuerpo, no nece­sitamos ningún recurso especial para entender estas ondas; no empleamos artificio alguno para hacerlas más lentas; en saliendo de nuestro cuerpo, nuestro «receptor de ondas» se halla acelerado de una manera tal que, con práctica y entre­namiento, podemos ser receptivos de lo que llamamos Archi­vos Akáshicos.

Volvamos al problema de cómo superar la velocidad de la luz. Será más fácil, si olvidamos la luz por un momento, y tratamos, en su lugar, del sonido, porque éste es más lento y no nos precisan distancias tan considerables para calcular los resultados. Supongamos que estamos en un espacio abierto y de pronto escuchamos un avión a reacción a gran velo­cidad. Escuchamos el sonido, pero es inútil mirar hacia el punto de donde parece partir el sonido, ya que el reactor corre más que el sonido, y siendo así, el avión adelanta mucho a su propio sonido. El primer aviso que durante la segunda Guerra Mundial se tenía de la llegada de un pro­yectil-cohete, era el de la explosión y de la caída de los bloques de piedra, con los chillidos de los lesionados. Luego, cuando la polvareda empezaba a disiparse, llegaba el ruido del cohete por el espacio, aproximándose.

Esta alucinante experiencia se debía al hecho de que el cohete llevaba una velocidad mucho mayor que la del sonido que producía. Por eso, el cohete llevaba a cabo su trabajo destructor antes de que le anunciase su propio ruido por el espacio. Una persona puede hallarse situada sobre una colina, mirando un cañón que dispara, situado en la cumbre de otra colina. Dicha persona no podrá jamás percibir el ruido del proyectil cuando pasa exactamente por encima de su persona; el so­nido le llegará poco después, cuando el proyectil llega pri­mero y el sonido después, cuando el proyectil se va perdiendo en la distancia. Nadie ha muerto de ninguna bala que haya escuchado; porque primero llega el proyectil que su sonido. Por esto es tan asombroso en las guerras, contemplar a los hombres agachando la cabeza ante el sonido de una granada «que ya ha pasado».

En realidad, si han escuchado el ruido, quiere decir que el proyectil ya ha pasado de largo.

El sonido es lento, en comparación con la luz o la mirada. Puestos de pie en la cumbre de esta colina podemos ver un cañón cuando lo disparan; primero percibiremos una llamarada en su boca, y mucho más tarde — depende de la distancia a la que estemos de la pieza de artillería —, nos llega el ruido de la granada, pasando por encima de nuestra cabeza. Podemos distinguir, a lo lejos, un hombre derribando un árbol; el hombre estará a una cierta distancia de nosotros; veremos el hacha golpeando el tronco, y un momento más tarde percibiremos el ruido de la herramienta. Es ésta una experiencia que casi todos habremos tenido

Los Archivos Akáshicos contienen el testimonio de todo cuanto ha sucedido en el mundo.

Los diversos mundos tienen, cada cual, sus Archivos Akáshicos, del mismo modo que cada país posee sus propios programas de radio. Todos aquellos que poseen conocimientos suficientes, pueden sin­cronizar con el Archivo Akáshico de cada mundo; no tan sólo del suyo propio, y se pueden enterar de los acontecimien­tos históricos y de las falsificaciones contenidas en los libros de la historia. Pero, en los Archivos Akáshicos, hay algo más que un recurso para satisfacer la propia y vana curio­sidad. Podemos consultarlos y ver cómo fracasaron nuestros planes personales. Cuando morimos para este mundo, vamos a otro plano de existencia, dentro de la cual todos tienen que verse cara a cara con las propias obras; lo que hicimos y lo que dejamos de hacer, debiendo hacerlo.

Veremos el conjunto de nuestras vidas, con la velocidad del pensamiento.

Lo ve­remos a través de los Archivos Akáshicos, y no sólo desde el momento que lleváramos las cosas a la práctica, sino desde aquellos momentos antes de nacer, en los cuales planeamos cómo y dónde habríamos nacido. Entonces, con estos cono­cimientos y habiendo visto nuestros errores, planearemos otra vez y volveremos a intentar otra existencia, exactamente como un niño, en la escuela, viendo sus equivocaciones en las respuestas escritas

Lobsang Rampa

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