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lunes, mayo 22, 2017

El lenguaje esotérico de Don Quijote de la Mancha



Muchos han sido los autores que han dedicado vida y obra con el objetivo de desentrañar los miles de misterios con los que se tejió la que llegaría a ser la obra culmen de las letras españolas. Pero hay un don Quijote del que sólo unos pocos hablan y ese es el Quijote más oculto, el hermético.

Durante los siglos XVI y XVII el pensamiento hermético estaba muy enraizado entre los hombres y mujeres más avanzados, y formaba parte del cuadro de creencias y valores, así como de su universo espiritual y mental. En muchos casos este pensamiento iba más allá de la mística y se convertía en una realidad tangible de Dios, a través de prácticas herméticas. Estas no se encontraban al alcance del vulgo, sino que se lograban mediante la dedicación y el estudio, a través de los cuales se desarrollaba un espíritu capaz de asimilar las realidades más sutiles.

La transferencia de estos conocimientos se realizaba a través de un vehículo tan poco sospechoso de herejía como era la mitología, que permitía hablar veladamente de los misterios herméticos contenidos en la religión, y que explicados de forma teológica o alquímica hubieran levantado las iras de la Inquisición. Muchos son los autores herméticos, véase el caso de Eugene Canseliet, Víctor-Émile Michelet o Eugenio Philaleteo; los hermetistas contemporáneos Emmanuel d´Hooghvorst, Dominique Aubier y Ruth Reichelberg, quienes consideran que en el Quijote hay un lenguaje oculto conservado hasta la actualidad por el hermetismo en sus diversas formas, como la cábala y la alquimia.

LA CABALLERÍA, EL MÁS NOBLE DE LOS OFICIOS

Dice "El Zohar", el texto más importante de la Cabalá, que: "La Escritura sólo revela sus misterios a sus amantes. Los no iniciados pasan por su lado sin ver nada, pero se digna a mostrarse por un breve instante a quienes tienen dirigidas sus miradas, el corazón y el alma hacia la bien amada Escritura".

El caballero sabe y el vulgo no, aunque don Quijote puntualiza que el vulgo no es solamente el pueblo bajo: "Todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en número de vulgo".

Los libros de caballerías comenzaron a ver la luz en Europa en la época medieval y no es hasta el siglo XIV cuando ven la luz en España. "Amadis de Gaula", "Tirant lo Blanc" o "Historia del caballero de Dios", son tres de las grandes obras que se publicaron en España. Todas ellas, desde sus inicios europeos, tienen una misma finalidad: elevar la misión guerrera del caballero a categoría divina. Las pruebas que se presentan al protagonista de estas historias son una representación de los obstáculos que en la tierra se le presentan a los seres humanos para llegar a su objetivo primordial en esta vida, que es la de la unión mística con Dios, triunfo final del caballero.

La caballería de esta manera no puede ser una teoría, se convierte en una ciencia práctica, experimental y no especulativa. Lo dice en varias ocasiones el caballero don Quijote: "grandes e inauditas cosas ven los que profesan la orden de la andante caballería, pues esta arte y ejercicio excede a todas aquellas y aquellos que los hombres inventaron". En otra parte dirá nuestro héroe que los religiosos "piden al cielo el bien de la tierra", (son, por tanto, especulativos), mientras que "los soldados y caballeros ponemos en ejecución lo que ellos piden...".

Este punto es fundamental desde el punto de vista hermético, puesto que sin praxis no puede haber profecía: quien no conoce todo el misterio, posee a Dios sólo en espíritu, pero no en espíritu y cuerpo. El caballero ejerce a través de la valentía y la fuerza de la voluntad los designios de Dios y por Él está inspirado.

EL ARTE DE VER DETRÁS DE LA REALIDAD

Los encantamientos a los que se refiere don Quijote, provocados por sus "enemigos", dispuestos a todo para que el caballero andante no cumpla su misión, reflejan la lectura oculta de lo que por su apariencia no puede ver el profano, es el velo de Isis. Cuando Dulcinea aparece a los ojos de Sancho como una vulgar campesina, de olor nauseabundo, de maneras burdas, don Quijote asevera que esa es la presencia que le han dado sus enemigos hechiceros para desvirtuarla.

Los castillos, las ventas y quienes las habitan están hechizados, el mundo entero y la humanidad han caído bajo el poder del Príncipe de este mundo, el gran encantador. Encanto es una palabra muy usada en el Quijote, procede del latín `incanto' que, desde el siglo XIII, tiene el sentido de hechizar; está compuesto de la partícula privativa in y canto, es decir, sin el canto, sin sonido, mudo, sin voz.

La ciencia de la caballería tiene por misión desencantar y restaurar la humanidad, devolviendo a la creación su pureza prístina. Es la ciencia que desencanta el mundo y, al despertar la vida encantada que duerme en cada uno de nosotros, le devuelve la voz. Y esto es posible gracias al "arte y ejercicio" de la caballería, cuya ciencia "encierra en sí todas o las más ciencias del mundo", según nos dice don Quijote.

AMANTE Y PROFETA

El personaje de la enamorada, en el caso de don Quijote Dulcinea, es consustancial en las obras de caballería y pasa a tener un papel fundamental en este oficio, ya que el objeto de amor de los caballeros es su Dama y no los amores vulgares. Por lo tanto, a los caballeros les conviene, según don Quijote, las "cuatro eses que dicen han de tener los buenos enamorados": sabio, solo, solícito y secreto.

Otro de los aspectos fundamentales a la profesión de la caballería es que el que lo ejerza debe tener la virtud del profeta y en este sentido don Quijote posee el rasgo común a ellos y es que el mundo lo toma por loco, puesto que predica lo increíble y habla sólo de la verdad. Como dijo Platón: "los bienes más grandes nos vienen por la locura, que sin duda nos es concedida por un don divino. (...) Es más hermosa la locura que procede de la divinidad, que la cordura que tiene su origen en los hombres".

SANCHO PANZA, EL PERSONAJE CARNAL.

En el caso del buen escudero Sancho Panza, éste no monta un rocín como su amo sino un asno, más propio de su condición. Puede decirse que Sancho aún no ha sido creado, aún no cuenta para la vida futura, por eso duerme mientras su señor vela: "Duerme tú, que naciste para dormir", le recrimina don Quijote.

"Duerme el criado, y está velando el señor, pensando cómo le ha de sustentar, mejorar y hacer mercedes. La congoja de ver que el cielo se hace de bronce sin acudir a la tierra con el conveniente rocío no aflige al criado, sino al señor..." (Don Quijote).

Ante el espeso sopor del criado, corresponde al caballero librar todas las batallas, de ahí que su dormir sea "siempre velar" (Don Quijote). El escudero es consciente del estado en que se encuentran los que, como él, están dormidos en este mundo, y dice: "Sólo una cosa tiene mala el sueño, según he oído decir, y es que de un dormido a un muerto hay muy poca diferencia".

Su señor ha de batallar, pues, para hacer realidad lo que se dice en Efesios, 5, 14: "Despierta tú, que duermes". Don Quijote es el caballero andante, y a Sancho le califica como el "mal andante escudero". Anda errante porque ha perdido la memoria, ya no recuerda quién es, ni cuál es su verdadera patria.  Pertenece a la raza perdida de los lotófagos homéricos, pueblo de este mundo que se alimenta de las flores del olvido (Odisea, IX, 83).

De dos partes está formado el ser humano, la espiritual y la carnal, de quien Sancho resulta el paradigma en todo lo malo, pero también para todo lo bueno. Don Quijote y Sancho proceden del mismo lugar y siempre han de ir juntos: son, en definitiva, las dos partes que forman el ser humano. Aunque sólo el hombre espiritual participará del Siglo de Oro, hay algo en Sancho que, metamorfoseado, formará parte del mundo futuro, y ese algo justifica que todo caballero necesite un escudero.

Al final de la novela, Cervantes encarna a Dulcinea del Toboso a través de su pluma: "Para mí sola nació don Quijote, y yo para él; él supo obrar y yo escribir; sólo los dos somos para en uno" . Cervantes se reunirá con Dulcinea, la que fue su pluma celeste, la Musa inspiradora de su obra, el don de la Torah que se encarnó en el hombre para unir cielo y tierra y cumplir el misterio de la Unidad; el círculo se ha cerrado, ya no volverá a estar separado lo que Dios unió al principio.

Dostoieski dijo de "Don Quijote de la Mancha" que era "el libro más triste de todos". Ha habido autores, con otras miras que han opinado del caballero andante desde que es un adelantado de la revolución liberal, hasta un antisemita defensor de la pureza de sangre y de la Inquisición. Algunos han escrito que es la obra de un librepensador, y ciertos masones han querido ver encarnado en el personaje el espíritu de la masonería.

Pero entre tantas opiniones que se han vertido y que nunca dejarán de realizarse sobre esta joya literaria, hay una que sobresale, y es la de José Ortega y Gasset. El filósofo español dejó escrito que "no debemos juzgar las obras sino amarlas" y que Cervantes aún espera "que le nazca un nieto capaz de entenderle".

Isabel Martínez Pita
EFE-REPORTAJES


sábado, mayo 20, 2017

El cautiverio Kármico y el Destino


La palabra karma proviene de la tradición oriental, pero se ha difundido tanto que ha sido incorporada a muchos idiomas. El término que se usa en la tradición occidental para describir la misma influencia del destino; empero, por ser más familiar la palabra oriental, la usaremos con preferencia en estos escritos.

El karma o destino es la influencia de vidas pasadas las cuales hemos nacido y las disposiciones congénitas de nuestro cuerpo, Porque tanto es éste el medio ambiente del alma como el cuerpo es su hogar. Temperamento no es lo mismo que carácter. El temperamento fundamental es constante a través de la evolución total de la Chispa Divina, pero el carácter cambia en cada encarnación, y hasta en el curso de una sola, según actúe la experiencia sobre la personalidad.

El carácter puede ser definido como temperamento modificado por la experiencia. Por tanto llegamos a una encarnación con un tipo particular de temperamento básico, el cual no puede alterarse. sino sólo desarrollarse y armonizarse. En otras palabras, podemos ser un espécimen pobre o rico de nuestro tipo. El carácter fundamental de la personalidad en cada encarnación, es el resultado de la tendencia que el temperamento básico ha adquirido en el curso de sus experiencias en vidas previas.

La mayor parte del karma se disuelve por el carácter y no por hechos drásticos que se desprenden del cielo especialmente para nosotros. Si nos detenemos en la vida de otras personas podremos verlo con claridad, pero no así cuando se trata de la nuestra, porque la cercanía nos impide ver con equidistancia e imparcialidad.

Si tenemos en cuenta la influencia del medio ambiente en que hemos nacido y nuestra salud congénita, el carácter ejerce predominante influencia selectiva en determinar el curso de nuestras vidas. Reaccionamos a las diferentes condiciones según el carácter que poseemos; elegimos cuando se nos presenta la oportunidad, dominamos o nos sometemos, dirigimos o nos dirigen. Para la disyuntiva de un par de alternativas existe un largo séquito de consecuencias. Sin embargo, se verá que el curso de nuestra vida de continuo sigue en la misma dirección acorde con nuestro temperamento y carácter.

Permítasenos ilustrar lo dicho con un ejemplo. Una persona puede ser del tipo dinámico, dirigente, poderoso; es su temperamento básico determinada por la influencia del Rayo que prevaleció cuando su alma se puso en marcha en su jornada evolutiva. Sin embargo, en esta encarnación hay un atisbo de pereza en ella; como consecuencia de esa falla, dejará perder unas tras otras las oportunidades que se le presenten cuando pasan por su lado ya sea porque no está inclinada a esforzarse, o porque no se ha preparado para sacar provecho de una situación. La vida de esta persona será una trágica concatenación de fracasos: capacidades que nunca tendrá oportunidad de poner de manifiesto, falta de adecuación y de discernimiento.

Bien podría decirse que sus desgracias se deben a causas puramente kármicas y sin duda que así lo manifestará su horóscopo; entonces nos preguntaremos si las circunstancias son las que han desarrollado su destino o si fue su carácter el que actuó en él.  El examen siguiente nos mostrará lo que en verdad es. Si cambia su carácter, se modificará su karma; si se vuelve diligente en vez de perezoso, no desperdiciará la próxima oportunidad que se le presente y de esa manera su suerte habrá cambiado.

La extensión en que el carácter interviene en el karma no se aprecia en su debida magnitud porque lo hace con gran sutileza; es como los pequeños insectos que corrompen la fruta. A los defectos del carácter debemos considerarlos como insectos: el discernimiento desempeña casi la parte más importante en la determinación del curso del destino, porque es muy posible que un hombre con un carácter defectuosísimo tenga un excelente discernimiento que le permitirá triunfar en diferentes aspectos de su vida. Por consiguiente, lo que en realidad es básico en todo defecto del carácter, es la falta de discernimiento.

Hay fallas de discernimiento debidas a la impulsividad, ya que no nos tomamos la molestia de averiguar los hechos para reflexionar acerca de ellos; otras fallas se deben al disgusto que nos causa afrontar hechos desagradables por lo cual no los computamos; la vanidad puede conducirnos a sobreestimar nuestras propias capacidades y subestimar las fuerzas que se erigen en nuestra contra; la falta de simpatía o de imaginación puede cegarnos hasta el punto de no comprender la clase de reacción que despertamos en los demás por las cosas que hacemos y la manera cómo las hacemos; la pereza nos conduce al descuido y nos hace correr el riesgo de perder nuestros empleos; el descuido y la falta de atención del detalle, la crueldad y la inescrupulosidad pueden despertar toda clase de resentimientos en contra de nosotros hasta el extremo que habrá quien desvíe su camino para tratar de hacernos algún mal.

Todas estas cosas actúan como causas puestas por nosotros en movimiento, pero cuyos resultados aparecen como si se debieran a nuestro medio ambiente y que no obstante obedecen a la manera en que éste reacciona, lo cual no tomamos en cuenta cuando culpamos a otros de casi todas las circunstancias enojosas que nos acosan. Por ejemplo, una mujer se queja, y con razón, de su mal marido; pero no advierte que debió existir algo en ella para que se haya sentido atraída por ese hombre. Si hay gente que prefiere la imitación del oro en vez del modesto cobre, no debe sentirse sorprendida si los demás rompen su falsa moneda y le arrojan los trozos a la cara.

Aceptemos como un hecho básico que el 90% del karma es consecuencia de la reacción de nuestro medio ambiente. Cuando nos proponemos disolver nuestro karma, trabajamos con exclusividad sobre nuestro carácter. Si así lo hacemos, también nuestro destino cambiará, en consecuencia, ya que la predisposición selectiva altera su trayectoria y el medio reacciona de manera diferente. La predisposición de un carácter determinado está condicionada a lo que se dejó en suspenso después que las distintas influencias de la vida pasada cancelaron las anteriores en el purgatorio. Nuestras buenas intenciones pesarán, como es natural, en la balanza, en contra de nuestros propósitos quebrantados; la indulgencia para con nosotros mismos hará desmerecer nuestras capacidades reales. Por fin, la lucha contra nuestras debilidades inclinará el platillo de la balanza contra la influencia de las mismas y determinará que éstas tengan menos poder sobre nosotros cuando volvamos a reencarnarnos. La depuración que haya tenido lugar en este proceso del purgatorio determinará nuestra disposición para la próxima vida.

El designio de la evolución es desarrollar especímenes perfectos de cada tipo; por ello no se nos pide que cambiemos nuestro tipo sino que lo armonicemos. Un hombre puede ser administrador, artista o sacerdote perfecto, pero sería insensato esperar del artista capacidades administrativas, o del administrador comercial dotes sacerdotales, pues los resultados serán desastrosos: cada cual debe quedar en el lugar que corresponde a su tipo y mientras más lo perfeccione, mejor será.

Todo cuanto en realidad es bueno en nosotros se debe a la expresión del armónico equilibrio y cuanto es malo constituye una desarmonía, Por ello, no se puede permitir que otra persona determine por nosotros respecto de nuestros ideales, porque está expuesta a cometer un grave error. Debemos buscar el sendero hacia la Virtud por medio de la Sabiduría.

No existe ninguna cualidad que sea una virtud en sí misma; si así lo creyéramos seria como sostener que puesto que una cucharadita de determinado medicamento nos mejora, una copa nos curaría por completo, y esto es un absurdo.  La paciencia y la mansedumbre robustecen los vicios del pusilánime; el coraje y la energía hacen más peligrosos los del bravucón. Hasta el propio amor puede extralimitarse y degenerar en exceso de indulgencia emocional y necedad.

Ante un panorama semejante: ¿que podemos hacer para agotar o disolver nuestro karma desde el punto e vista práctico e inmediato? Si nuestro mal karma responde a un defecto parcial del carácter se deduce que al corregir esta falla parcial corregiremos simultáneamente el karma. Un defecto puede corregirse. primero, por una neutralización constante, mientras por medio de la meditación generamos las cualidades opuestas de las cuales carecemos; y segundo, por iguales medios podemos alterar nuestra actitud frente a la vida y lograr así armonía con las fuerzas de nuestro Rayo en vez de oponernos a ellas, aposición que conduce a la atracción absorbente del remolino de fuerzas contendientes.

Existe otro factor en el karma digno de tenerse en cuenta y que mucha gente confunde con la totalidad del karma, a pesar de que hayamos intentado demostrar lo contrario. Este elemento, sirviéndonos de una expresión amplia, puede llamarse predestinación en el buen sentido de la palabra. Nuestro camino en la vida es un sendero que conduce a través de un desierto, montaña o pradera, según sea el caso, y el ánimo con que lo transitemos determinará nuestra felicidad o nuestra desdicha y hasta nuestra salud –puesto que tanto podemos andar por la montaña con el espíritu de un montañés, como con el de una mula agobiada por su carga– mas no tenemos derecho a elegir el camino por el que debemos marchar y debemos aceptarlo tal como es y hacer lo mejor o lo peor de acuerdo con nuestra naturaleza.

He aquí la clave de todo el problema. El karma no debe aceptarse como inevitable, sino como un saber de la escuela de la vida; cuando respondemos con esta actitud vital frente a él comienza su liquidación. Sin embargo, esto no viene a significar que desaparezcan por entero los conflictos, ni tampoco que dejemos de estar sometidos a nuevas pruebas, pues no se evita el karma liquidándolo; se llega hasta el final del sendero sólo marchando por él. Aplicar ese criterio sería como pretender que por hacer bien una suma, está de más conocer en profundidad la aritmética.

Cuando en verdad su corazón se entrega a ese ideal, el Ángel Oscuro –que de acuerdo a la tradición cabalística está detrás de nuestro hombro izquierdo– se convierte en su Iniciador y le muestra el sendero. En el lenguaje de los misterios, la iniciación por el Ángel Oscuro sigue a la invocación hecha a los señores del karma, y es la manera más segura y rápida de hallar la senda. Aquellos que han pasado por esta iniciación entran en el sendero del libre karma.

Si hemos adquirido la capacidad de aplicar principios espirituales para la solución de esta experiencia, la prueba será victoriosa y habremos traspuesto el umbral interior del velo; de ahí en adelante toda la vida se nos presentará en términos de principios espirituales, y no como sensaciones físicas.

No hay misterio alguno respecto de la palabra de acceso que debemos dar al Ángel de Aflicción que viene hacia nosotros en nombre del Señor, pues todo Gran Maestro espiritual que vino al mundo nos ha hecho saber en qué consiste esa palabra de acceso; no es otra que la que pronunció nuestro Señor en la suprema prueba del jardín de Getsemaní: "Hágase tu voluntad y no la mía". Cuando hayamos llegado al punto en que podamos decir lo mismo en respuesta al Oscuro Mensajero de Aflicción, que nos enviarán los señores del karma al ser invocados, escucharemos las palabras esperadas: "Buen y fiel servidor, entra ahora en la Gloria de Nuestro Señor".

La aceptación sin reservas de nuestro destino como si fuera la lección particular que necesitamos para nuestro desarrollo espiritual, es la llave que abre el portal de nuestro cautiverio kármico. Cuando hemos aceptado el karma, se ha hecho más de la mitad del camino. Nuestro ideal debe tender al logro de la serenidad y aun de la felicidad en cualquier circunstancia que los señores del karma nos impongan. Cuando ellos vean lo que hemos alcanzado, dirán: "Esta lección ya ha sido aprendida y no ha menester que se repita". Mientras una experiencia nos perturbe, estará claro que no la hemos dominado, y deberá repetirse vida tras vida, hasta que hayamos aprendido perfectamente la lección que contiene. El designio del karma no es destruirnos, sino formarnos. No temamos nunca que sobre nosotros se acumule karma y más karma hasta sucumbir bajo su peso. El karma jamás nos destruye y si perecemos es por nuestra única y exclusiva culpa.

La mayoría de los seres humanos son bien intencionados. El designio de los señores del karma no consiste tanto en extirpar la actividad del mal, como dar a entender a sus discípulos lo que de ellos se requiere, pues nuestro grado de evolución tan inferior con respecto a ellos es similar al de los animales comparado con el del hombre. Consideremos los golpes que nos da el destino como mordiscos y ladridos del perro ovejero, y los esfuerzos del pastor para inducirnos a ingresar en las verdes praderas que nos esperan, y dejemos de considerar los dolores de la vida como impedimentos ciegos de un destino despiadado que contradice nuestros legítimos deseos.

Cuando pronunciamos las poderosísimas palabras "Hágase tu voluntad y no la mía", automáticamente entramos en armonía con las fuerzas cósmicas y esa voluntad nueva en nosotros no se frustrará sino que con rapidez será llevada a su meta por las ondas del universo espiritual. Esta voluntad, empero, es la perfección espiritual y por cierto no gratificará nuestra vanidad y codicia, como no amparará tampoco nuestra cobardía o pereza. El sendero por el cual nos guía será duro y difícil . la azotarán fuertes vientos; mas luego brillará el sol y no nos faltará dónde cobijarnos cuando la noche llegue.-

ION FORTUNE
Ocultismo Práctico

sábado, mayo 13, 2017

Mensajes ocultos de la capilla Sixtina



Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (Caprese, 6 de marzo, 1475 †Roma; 18 de febrero, 1564), arquitecto y pintor italiano, considerado uno de los más grandes artistas de la historia. A partir de 1508 y durante varios años se encargo de decorar la Capilla Sixtina en Roma, toma su nombre del papa Sixto IV, quien ordenó su restauración entre el 1475 y 1481.  Conocida en todo el mundo tanto por ser la sala en la que se celebra el cónclave y otras ceremonias oficiales como las coronaciones papales, como por haber sido decorada por Michelangelo.

La capilla es de forma rectangular y mide 40,93 m de longitud por 13,41 de anchura, las dimensiones del Templo de Salomón según el Antiguo Testamento. Su altura es de 20,7 m.  En ella participaron Sandro Botticelli, Luca Signorelli, Perugino, Pinturicchio y Ghirlandaio entre otros. La pared sobre el altar mayor, con una superficie de 13,7 m por 12,2, la ocupa el Juicio Final. En el centro de la bóveda se representan nueve escenas rectangulares sobre la Creación y la caída del hombre, flanqueadas por profetas y sibilas, los antepasados de Jesús, arquitecturas y esculturas.

La cronología de las escenas empieza en la parte trasera de la capilla, con Dios separando la luz de la oscuridad y termina en la entrada principal de la capilla, con la imagen de Noé borracho debajo del profeta Zacarías. Los primeras cuatro paneles titulados: “Separación de la luz y la oscuridad”, “Creación del Sol y de la Luna”, “Separación de la tierra y de las aguas” y “Creación de Adán” son muy diferentes a los cinco paneles siguientes que relatan la expulsión del paraíso y la historia del diluvio universal. Mientras estos últimos cinco paneles tienen varios personajes y presentan un carácter más narrativo, los primeros cuatro son mucho más simples y tienen como únicos personajes a Dios acompañado de Adán o a Dios con alguno de los elementos naturales.

Una de las obras más reconocidas de la historia de la humanidad parece tener un código secreto justamente en el cuerpo de Dios. Quinientos años después las lustraciones anatómicas han sido encontradas, pintadas en el techo de la Capilla Sixtina, astutamente ocultas de los Papas e incontables estudiosos religiosos, por siglos -ocultos en su representación de la divinidad.

Esto es lo que han descubierto los expertos en neuroanatomía Ian Suk y Rafael Tamargo en un artículo publicado en la revista Neurosurgery. En 1990, el médico Frank Meshberger publicó un artículo en el Journal of the American Medical Association descifrando que dentro de "Dios Creando a Adán" en el panel central del techo había una ilustración anatómica perfecta del cerebro humano seccionado. Meshberger cree que Miguel Angel cubrió a Dios con un manto representando el cerebro humano para sugerir que Dios dotaba a Adán no sólo con la vida sino con la inteligencia suprema.

Los primeros tres episodios (Separación de la luz de las tinieblas: Génesis 1, 1-5; Separación de la tierra de las aguas: Génesis 1, 9-10; Creación de los astros y las plantas: Génesis 1, 11-19; están dominados por la figura de Dios, Creador del universo.  El Génesis» dice que «creó Dios la luz, y la luz fue hecha», y «separó a la luz de las tinieblas»... ¿A qué tinieblas se refiere «El Génesis»? Pues a las «tinieblas» que están dentro de uno mismo. Esas «tinieblas» de tipo psicológico: ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula.

En la creación de Adán la figura Dios viaja en una estructura acompañada de ángeles. ¿Cuál es sin embargo la naturaleza de esta estructura?  Dios forma parte de esa estructura cuya forma no es ni más ni menos que el cerebro humano. Varias de las piernas de los ángeles acompañantes sobresalen justo donde se situa la pituitaria y la salida de la médula espinal. Se aprecia el cerebelo dibujado claramente en la parte posterior.

A primera vista, Dios y Adán son los únicos personajes pero según el prof. Silvio Goren que entabló contacto con profesionales que lo enteraron sobre las sospechas de que Miguel Ángel era un pintor ocultista –que se apoya en la teoría que Frank Lynn Meshberger publicó en los años 90 en el Diario de la Asociación Médica Norteamericana– hay algo oculto en la imagen: el manto que encierra la figura de Dios que representa casi de forma exacta un cerebro humano, con arterias, glándulas y nervios ópticos, visto en su corte lateral.

Para Meshberger esto significaría que Miguel Angel quiso indicar que Dios dotó a Adán no sólo con la vida, sino con la inteligencia, Goren suscribe esta teoría y aporta un dato. Afirma que en la figura se ve, además, un ángel triste, “la única expresión de tristeza que aparece en toda la bóveda”, afirma, “y está situado justo en la zona del cerebro que se activa cuando alguien tiene un pensamiento triste”.

Goren sostiene, además, que pudo haber adquirido muchos de sus conocimientos durante sus contactos con Leonardo Da Vinci. Si las dos imágenes del cerebro escondidas en los frescos del techo de la Sixtina fueron colocadas intencionalmente, Miguel Ángel tendría que haber conocido la anatomía del cerebro. ¿Cómo es que Miguel Ángel conocía la anatomía y estructura del cerebro? Cuando Miguel Ángel pintó el techo de la Sixtina, al inicio del siglo XVI, no se conocía con exactitud la estructura del cerebro pues la medicina como ciencia recién daba sus primeros pasos. Sin embargo, algunos de los genios del renacimiento, como Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci, estaban a la vanguardia en la búsqueda del conocimiento anatómico.

La interpretación que muchos estudiosos del arte y conocedores de la vida de Miguel Ángel consideran, que este simil, quiere representar la idea de que el hombre, crea a su Dios en su cerebro, y por lo tanto que el género humano no es producto de la creación, la cual defiende la iglesia.  Desde otro punto de vista podemos interpretar que el universo y sus dioses estan dentro de nuestra mente, que somos creados a la imagen de dios con todas sus potencialidades.

"En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros"
                                                        Oraculo de Delfos

Críticos de arte desde tiempo atrás se han mistificado por las irregularidades anatómicas en el cuello de Dios y la iluminación discordante del panel. Torpezas casi irreconciliables con la maestría de uno los más grandes anatomistas de la humanidad. Por esta misma razón Suk y Tamargo argumentan que no se trata de un error sino de un mensaje oculto intencional, ya que en ningún otro sitio se observa un error así, menos de tal torpeza. Según académicos Miguel Angel también resaltó el riñon en otro sitio de la Capilla, ya que éste tenía especial interés para el pintor que sufría de piedras en el riñon.

Los cuatro paneles que Miguel Ángel pintó un año antes de terminar su trabajo en la Capilla Sixtina presentan al personaje que representa a Dios siempre con la misma túnica de color rojo. Sin embargo, en el fresco “Separación de la luz y la oscuridad” la túnica de Dios tiene un pliegue vertical que no existe en ninguno de los otros frescos y que, sobretodo, no fluye de manera natural ni con la tela ni con el torso de Dios. En este caso tampoco cabe la posibilidad de un simple error.

Miguel Ángel era conocido por su talento esculpiendo los pliegues de las vestimentas de sus personajes, como en la majestuosa Pieta, y no habría dejado una anomalía como esta en una de sus obras más importantes. Para Tamargo y Suk, el pliegue vertical en la tela que cubre a Dios podría ser una continuación de la imagen del cerebro que se encuentra en el cuello de Dios. Más precisamente, el pliegue representaría representa la médula espinal recorriendo el tórax en camino al cerebro

Es posible que Miguel Angel haya sido iniciado y exista una interpretación más esotérica aún. Arrojando conjeturas: quizás Miguel Angel simbolizara al cerebro humano y sus capacidades coartadas y controladas por el Dios de la Iglesia. del pequeño David, que aparece enfrentándose a Goliat, adopta, según ellos, la forma de la letra gimel. Y en la cábala, la tradición mística judía, esta letra simboliza la fuerza.

Otra interesante teoría nos ubica en la zona de la glándula pineal (que secreta espíritus, según Descartes), el tercer ojo del hombre incrustado en el cuerpo de Dios (también el ojo de Dios en el hombre, el asiento del alma), que al activarlo "abre las puertas del cielo" y es en tradiciones místicas precisamente lo que lleva al hombre a conocer ver a través de los ojos del Creador. Algo que se refuerza con la imagen de Dios y su legión de ángeles en un manto que tiene la forma de un cerebro, el cual con el dedo de la luz apuntando a Adán, parece ser una glándula pineal hiperprotuberante. Interpretamos que el dedo-divino-pineal tocando neuroeléctricamente a Adán significa que el hombre puede acceder a la divinidad, que habita en el cerebro (que dios al hombre en semejanza) activando la glándula pineal.

Hoy en día, la glándula pineal está asociada a la producción de DHT, una sustancia directamente relacionada con las experiencias de carácter shamanicas, místicas, y espirituales. Si bien hemos perdido la capacidad para estar en contacto permanente con el mundo incorpóreo y con la gran mente cósmica, aún podemos reactivar nuestras glándulas pineales para entrar en contacto momentáneo con estas otras realidades.

Otro ejemplo, los médicos se fijan en “La creación de Eva”. Según su teoría, los troncos de los árboles son en realidad bronquios y la túnica púrpura de Dios coincide con la forma de los pulmones humanos. Un poco de teología y otro de medicina y los investigadores dan su veredicto: Miguel ángel quería representar el “aliento de vida” de Dios sobre los hombres.

El Juicio Final está pintado de modo que se inclina ligeramente sobre el espectador en su parte alta, y está pensado así para que el fresco infunda temor y respeto al poder de Dios. A diferencia de los otros frescos de la capilla, las figuras son muy musculosas y parecen algo torturadas, incluso la Virgen María, en el centro junto a Cristo

Es una composición giratoria, de izquierda hacia arriba y luego bajando por la derecha: los que van a ser juzgados, suben por la izquierda, los justos, se quedan arriba, mientras que los condenados bajan por la derecha. hacia el infierno. La figura central, la más importante es Cristo Juez, una figura joven, atlética y musculosa. Su mirada es dura, se dirige a su izquierda, en donde se hallan los torturadores. Estamos ante una representación de un “Cristo desconocido”, en el que ha desaparecido la bondad y la misericordia, dando paso al Cristo justiciero.

A la derecha debajo de los pies de Cristo está San Bartolomé, que muestra en una mano el instrumento con el cual fue despellejado vivo y con la otra mano, su piel, que le fue arrancada. La piel despellejada es un autorretrato de Miguel Ángel. Una de las interpretaciones existentes para este hecho es que quizá es un reflejo del pesimismo de Miguel Ángel, ya mayor, en plena crisis de Fe. 

Una teoría controvertida explica el tercer ojo del hombre incrustado en el cuerpo de Dios, como el asiento del alma, el cual al activarlo, abre las puertas del Cielo, lo que lleva al hombre a conocer a Dios a través de la visión psíquica: mientras que los ojos ven hacia afuera todo lo material, el tercer ojo da la percepción de lo espiritual, mirando hacia adentro. El tercer ojo se ubica en el entrecejo y es uno de los 7 chakras principales, el chakra 6 llamado Ajna. Relacionado con la intuición, la mente, la imaginación y la clarividencia. Su verdad sagrada es “Busca solamente la Verdad”

 “Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta”
                                         Carl Jung

Si bien el fresco que representa el momento en el que Dios le otorga vida a Adán es uno de los más importantes de la Capilla Sixtina, existe otro fresco que es trascendental pues narra el inicio mismo del universo, el momento en el que el universo empezó a existir. Este fresco se denomina “Separación de la luz y la oscuridad”.  Suk y Tamargo han encontrado que en centro del pecho de dios y formando su garganta se encuentra una representación precisa de una medual espinal y el tallo cerebral humano. ¿Surge un misterio de 500 años, qué quería decir Miguel Angel al construir la caja torácica de Dios a partir del tallo cerebral del hombre? ¿Es sacrilegio u homenaje?

Miguel Ángel decidió dejar la realización de este fresco para el final pues lo terminó de pintar a escasos cuatro meses de la inauguración de la Capilla Sixtina.  ¿Por qué Miguel Ángel dejó para el final el fresco que podría haber sido el primero pues representaba la creación del mundo?  Este fresco, ubicado en un lugar especial pues se encuentra al final de la capilla encima del altar, tiene como único a personaje a Dios, quien tiene los brazos levantados en un gesto de conjuro o de creación. Según Giorgio Vasari, el biógrafo de Miguel Ángel, el pintor realizó este fresco “para demostrar la perfección de su arte y la grandeza de Dios.” 

En el 2009, el neurocirujano Rafael J. Tamargo y el ilustrador médico Ian Suk, ambos reconocidos profesores de la Universidad John Hopkins, publicaron un estudio titulado “Neuroanatomía oculta en la ‘Separación de la luz y la oscuridad’ de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina”.  En este estudio, sostienen que el fresco titulado “Separación de la luz y la oscuridad” esconde otra imagen del cerebro humano, aún más detallada que aquella descubierta por Frank Lynn Meshberger en la “Creación de Adán”. En este fresco no se puede apreciar con claridad el rostro de Dios ya que el pintor decidió retratarlo desde abajo. Lo que sí se aprecia con claridad es el cuello de Dios y es justamente aquí dónde, según Tamargo y Suk, Miguel Ángel escondió una impresionante imagen del cerebro humano.

Lo primero que llamó la atención de Tamargo y Suk fue la forma del cuello de Dios en “Separación de la luz y la oscuridad”. Para los investigadores, este cuello no es anatómicamente correcto pues presenta una serie de irregularidades. El cuello de Dios, en el fresco mencionado, es diferente de los cuellos de otros personajes que aparecen en el techo de la Capilla Sixtina. Más aún, la luz que ilumina al torso de Dios proviene de la parte inferior izquierda mientras que la luz que ilumina su cuello proviene de la parte frontal ligeramente hacia la derecha.

Para los investigadores no cabe la posibilidad que un maestro de la talla de Miguel Ángel haya representado de manera errónea la anatomía del cuello de Dios y que se haya equivocado en la dirección de la luz que supuestamente iluminaba su obra: “Estas irregularidades se encuentran en el cuello de Dios, que tiene varios detalles que no son anatómicamente correctos, y que están en aparente discordancia con la fuente de luz del fresco. 

¿Son estas irregularidades simples errores? La fuente de luz que ilumina el torso de Dios no es la misma que ilumina su cuello. Según Tamargo y Suk, las irregularidades en el cuello de Dios no son errores sino que corresponden a un dibujo del cerebro humano, visto desde su parte inferior, que incluye detalles como el bulbo raquídeo, la medula espinal cervical, el puente troncoencefálico y el quiasma óptico que es el área dónde se cruzan los nervios ópticos en la parte inferior del cerebro. Siguiendo las líneas trazadas por Miguel Ángel en el cuello de Dios se puede dibujar, de manera anatómicamente correcta, una imagen del cerebro vista desde el abdomen. 

Su último fresco lo llenó de figuras resucitadas. Esperaban, como su autor, el Juicio Final.

El reconocido filósofo francmasón y rosacruz Manly P. Hall (1901-1990) clasificaba a la humanidad en dos grandes grupos en cuanto a su capacidad de razonamiento para explicar los misterios del universo: aquellos de fuerte intelecto capaces de recolectar hechos y atreverse a resolver el acertijo de su propio destino y aquellos que necesitan ser guiados puesto que son incapaces de enfrentar las mismas interrogantes sin sentirse abrumados: “Las doctrinas filosófico-religiosas de los paganos fueron divididas para satisfacer las necesidades de estos dos grupos fundamentales del intelecto humano….a los pocos que podían discernir les fueron reveladas las enseñanzas esotéricas o espirituales mientras que los muchos no calificados recibieron solo las interpretaciones literales o exotéricas. 

Miguel Ángel fue parte de este grupo de seres humanos capaces de discernir al cual le fueron reveladas las enseñanzas esotéricas que nos dejo con su genialidad del transparente velo que ha sabido colocar sobre esta bella obra.

"Vi un ángel en el mármol y lo esculpí hasta liberarlo." 


sábado, mayo 06, 2017

La ira es una emoción poderosa


La ira no sólo es dañina para los que deben soportar sus consecuencias, sino que también es terriblemente perjudicial para nosotros mismos, para nuestra propia evolución.

La ira tiene diferentes niveles o grados, siendo el más bajo el mal genio, pero no por eso menos dañino, ya que una persona mal humorada no sólo crea una desarmonía en el ambiente que la rodea, sino que es una auto agresión, que se verá reflejada en su salud, con la irritación de su colón y el aumento de su estrés, de la frecuencia cardíaca y respiratoria, tensión arterial e incluso puede provocar hasta pérdida del conocimiento.

Las causas de la ira a pesar de muchas investigaciones aún no han podido ser entendidas por completo. Cada ser humano reacciona con ira ante diferentes situaciones que la pueden desencadenar, aunque estos pueden ser muy diferentes de una persona a otra. Por lo general depende de la edad, el sexo y los niveles de educación, además pueden influir también los diferentes estados de ánimo que presente la persona en ese momento.

El grado superlativo de la ira, es cuando convierte a la persona que la siente, en un verdadero animal, incapaz de razonar y que lo ciega a tal punto, que es totalmente incapaz de darse cuenta de las consecuencias de sus actos. Los hombres iracundos levantan contiendas y los furiosos multiplican sus errores.”

La indignación, contrariamente a la ira, es un enojo controlado y justificado, ante una situación ignominiosa determinada. Es una reacción que demuestra que estamos vivos y que nos revelamos contra la injusticia, amenazas o abusos y tomamos acciones concretas para evitarlas, que fue por ejemplo, lo que Jesús hizo cuando expulsó a los mercaderes del templo.

“Esta limpieza del templo, revela la actitud del Maestro hacia la comercialización de las prácticas de la religión, así como también el hecho de que detestaba toda forma de injusticia y aprovechamiento a expensas de los pobres y de los ignorantes. Este episodio demuestra también, que Jesús no aprobaba la actitud de no emplear la fuerza, cuando se trata de proteger a la mayoría de un grupo humano, contra las prácticas injustas y esclavizantes de una minoría. No se debe permitir que los hombre astutos y malvados se organicen para la explotación y opresión de los que debido a su idealismo, no están dispuestos a recurrir a la fuerza para protegerse.”

No hay que confundir mansedumbre, con la debilidad de carácter. Se puede demostrar el enojo, y desaprobación, sin perder la paz interna, porque ser manso es tener el corazón limpio y ” la pureza espiritual no contiene venganza”

Los padres, para educar a nuestros hijos, más de una vez debemos demostrarles nuestro enojo, pero él debe estar carente de rabia, de agresión tanto física como emocional y verbal. Para que la reprimenda tenga los efectos positivos deseados, debe ser racional y guiada por el amor. El enojo es algo muy diferente al mal humor. El castigo debe obedecer a la falta cometida, no a nuestro estado anímico.

En el enojo, hay auto control sobre la situación que nos molesta, en cambio en la ira, sólo es rabia desenfrenada. “La ira es como una piedra arrojada a un nido de avispas.” Las consecuencias de la ira son impredecibles y por lo mismo, malignas.

No es saludable el reprimir nuestros enojos en forma constante, porque la acumulación de ellos, van generando la rabia. Como tan poco es conveniente, el tolerar el mal genio o el enfado gratuito de los otros, porque casi sin darnos cuenta se van juntando en nuestra mochila, hasta el momento que se rompen las costuras de la misma y explotamos por una niñería.

“La ira, es una manifestación material que representa de manera general, nuestro fracaso de la parte espiritual en la tarea de ganar el control sobre la naturaleza intelectual y física.” obedece a un movimiento instintivo pasional, que ciega el intelecto y lo priva de toda objetividad.

La ira, habitualmente es producto del egocentrismo, la persona se siente tan importante, que cree que sólo ella es capaz de tener la razón y por lo mismo no duda en imponerla a cualquier precio, ignorando que ” la defensa argumentativa de cualquier posición es inversamente proporcional a la verdad que contiene.”

Quien tiene que gritar o demostrar su enojo para ser escuchado, es porque no tiene mayores argumentos para convencer. Imponerse por la fuerza, más que una victoria, es una derrota que demuestra el poco ascendente que tenemos en los otros.  Desgraciadamente, hoy en día, tanto en el trabajo como en el hogar, hay una gran propensión al enojo y a la ira . Cada vez son menos los niveles de paciencia, tolerancia, empatía y reflexión, lo cual hace bastante más difícil la convivencia y la comprensión entre los seres humanos.

Pero la peor de todas las iras, es la que desarrollamos contra nosotros mismos, cuando nos enfrentamos ante el fracaso y la frustración, porque es una auto agresión infligida por nuestro ego, que nos impide cualquier crítica constructiva que nos ayude a reparar nuestros propios errores, entonces “la vida se convierte en una carga pesada, a menos que aprendamos a enfrentar los fracasos con entereza. Es un arte aceptar las derrotas y las almas nobles, siempre lo aprenden, Hay que saber como perder sin desanimarnos.”

Sin embargo, es muy cierto que dos no pelean, si uno no quiere. El mejor escudo ante la ira ajena, es el silencio y la armonía. Silencio, porque el contestar a una persona iracunda, sólo se consigue aumentar su rabia, porque su estado, no le permite escuchar razones, por muy loables y certeras que ellas sean. Por eso, hay que dejar que pase la tormenta, que la ira del interlocutor se calme, para dar nuestro parecer, porque ” el que tarda en airarse es grande de entendimiento, mientras que el que es impaciente de espíritu, enaltece la necedad. La blanda respuesta quita la ira en cambio las palabras ásperas hacen subir el furor”

La armonía es una vibración maravillosa, porque al igual que la electricidad, no se ve, pero es capaz de iluminar cualquier oscuridad. Si nosotros, en vez de enganchar con la rabia del otro, nos ponemos un escudo reflectante de armonía, no solamente no recibiremos las consecuencias de la rabia ajena, sino que además haremos que ella se aminore y baje rápidamente de tono. “Cuando sopla el viento, oyes el murmullo de las hojas, pero no ves el viento, de donde viene y a donde va, así es todo aquel que nace del espíritu” y está lleno de armonía.

Basado en las enseñanzas del Libro de Urantia.

sábado, abril 29, 2017

Si queremos combatir el fascismo debemos entenderlo


Mucha gente se pregunta todavía cómo fue posible que una nación civilizada y culta como Alemania diese a luz a un régimen político tan espeluznante como el nazismo. Esa misma pregunta se hicieron los miembros de la Escuela de Frankfurt, grupo multidisciplinar de investigadores (filósofos, sociólogos, psicólogos…) coordinados por Max Horkheimer y del que también formó parte Adorno, Marcuse, Benjamin o Fromm. En la década de los treinta utilizaron las herramientas teóricas del marxismo y el psicoanálisis para entender el fenómeno de la aceptación del fascismo por las masas. 

Es lo que se conoce como freudomarxismo, del que Wilhem Reich sería –junto con Fromm y Marcuse– uno de sus representantes más destacados. En 1933 Reich escribe su Psicología de masas del fascismo, uno de los primeros estudios de psicología social aplicada. Tres años después Horkheimer edita Estudios sobre la autoridad y la familia, con un estudio de Fromm en el que defiende que “el núcleo de la personalidad autoritaria lo constituye el carácter sadomasoquista”. La pregunta que Fromm se formulaba a principios de los años treinta era si podría ser factible que la semilla nazi pudiera brotar con facilidad en la Alemania de entonces. Para ello era necesario averiguar cuál era el carácter dominante del obrero y del empleado alemán. Enviaron 2.000 cuestionarios detallados y les contestaron unos 600. El resultado fue: un 10% de los encuestados tenían carácter autoritario, otro 15% antiautoritario y el 75% , mixto. 

 Entender el fascismo 

Estas investigaciones servirán de cañamazo para escribir después El miedo a la libertad, que se publicará en inglés en 1941. El axioma básico es: “Si queremos combatir el fascismo debemos entenderlo”. Y por “fascismo” se entiende no tanto un fenómeno accidental de un país determinado, como la Italia de Mussolini o la Alemania de Hitler, sino “la manifestación de una crisis profunda que abarca los cimientos mismos de nuestra civilización” y que “es el resultado de contradicciones que amenazan destruir no solo la cultura occidental, sino al hombre mismo”.

Como explica Gino Germani en el prefacio a la edición castellana del libro. Fromm comparte totalmente el diagnóstico de John Dewey: “La amenaza más seria para nuestra democracia no es la existencia de los estados totalitarios extranjeros. Es la existencia en nuestras propias actitudes personales y en nuestras propias instituciones de aquellos mismos factores que en esos países han otorgado la victoria a la autoridad exterior y estructurado la disciplina, la uniformidad y la dependencia respecto a El Líder. Por lo tanto, el campo de batalla está también aquí: en nosotros mismos y en nuestras instituciones”. 

Se trata, pues, de entender los mecanismos psicológicos que sustentan el fascismo “duro” de los regímenes totalitarios (nazismo y comunismo) como el fascismo “blando” que se está instaurando en las sociedades democráticas. Lo que estudia Fromm es el cambio de personalidad que ha experimentado el ser humano con el surgimiento del capitalismo, que ha propiciado una mayor libertad personal, pero que al tiempo ha abandonado al individuo completamente a sí mismo, dejándolo solo y angustiado. Desde entonces, “lo que hacía y cómo lo hacía, si tenía éxito o si dejaba de hacerlo, eso era asunto suyo”. Al favorecer la libertad de, el principio de individuación “contribuyó a cortar todos los vínculos existentes entre los individuos, y de este modo separó y aisló cada uno de todos los demás hombres”. 

Este “carácter autoritario” del hombre medio fue moldeado en primer lugar por la Reforma luterana y calvinista, y luego se intensificaría con el nazismo y el comunismo. En palabras del propio Fromm, “Calvino y Lutero prepararon psicológicamente al individuo para el papel que debía desempeñar en la sociedad moderna: sentirse insignificante y dispuesto a subordinar toda su vida a propósitos que no le pertenecen. Una vez que el hombre estuvo dispuesto a reducirse a un medio para la gloria de un Dios que no representaba ni la justicia ni el amor, ya estaba suficientemente preparado para aceptar la función de sirviente de la máquina económica, y, con el tiempo, la de sirviente de algún Führer.”

Hombre Alienado 

 Pero esta sumisión del hombre contemporáneo no se produce solo en los regímenes totalitarios; también se da en las sociedades democráticas, bajo la forma de un conformismo deshumanizador. El fenómeno más destructivo de la alienación lo constituye la relación con su propio yo. “El hombre no solamente vende mercancías, sino que se vende a sí mismo y se considera como una mercancía. El obrero manual vende su energía física, el comerciante, el médico, el empleado, venden su «personalidad». Todos ellos necesitan una «personalidad» si quieren vender sus productos o sus servicios. Su personalidad debe ser agradable: debe poseer energía, iniciativa y todas las cualidades que su posición o profesión requieren”. 

Fromm se basa en el concepto de alienación del joven Marx (el de los Manuscritos económico-filosóficos) para diagnosticar implacablemente los mecanismos de deshumanización a los que nos someten las sociedades democráticas actuales, y que posteriormente desarrollará en Psicoanálisis de la sociedad contemporánea (1955) y en ¿Tener o ser? (1976). “El individuo deja de ser él mismo; adopta por completo el tipo de personalidad que le proporcionan las pautas culturales, y por lo tanto se transforma en un ser exactamente igual a todo el mundo y tal como los demás esperan que él sea. 

La discrepancia entre el yo y el mundo desaparece, y con ella el miedo consciente de la soledad y la impotencia. […] La persona que se despoja de su yo individual y se transforma en un autómata, idéntico a los millones de otros autómatas que lo circundan, ya no tiene por qué sentirse solo y angustiado. Sin embargo, el precio que paga por ello es muy alto: nada menos que su individualidad personal” En suma, Fromm nos recuerda que la alienación que Marx describió en el siglo XIX sigue hoy más viva que nunca, no ya solo como fenómeno laboral, sino abarcando todas las facetas de la vida. 

Gabriel Arnaiz

ERICH FROMM / EL MIEDO A LA LIBERTAD

 “La amenaza más seria para la democracia es la dependencia respecto al Líder”

"El fascismo es la manifestación de una crisis profunda que abarca los cimientos mismos de nuestra civilización".

sábado, abril 22, 2017

Helena P. Blavatsky en el Tibet


El argumento acostumbrado para negar que HPB haya vivido en el Tibet es que el país había estado cerrado para las intrusiones extranjeras durante varios siglos. Además, considerando la azarosas condiciones del viaje y los altos pasos de montaña que debían atravesarse, ¿cómo podría haber sobrevivido una mujer sola? Para contrarrestar la primera objeción es importante conocer algunos pequeños sucesos.

En "Tibet, el Reino Sagrado", del cual el Dalai Lama escribió la introducción, el autor, Dobsang Lhalungpa, escribe:  "Aunque el Tibet se encontraba relativamente aislado -su historia la hizo interesante para los extranjeros y Lhasa fue conocida en Occidente durante siglos como "La Ciudad Prohibida" - siempre estaba abierta para los pueblos vecinos y había continuos corrillos de visitantes, peregrinos y comerciantes desde y fuera, de Mongolia, China, Bhután, India y Ladakh. Durante los festivales buddhistas principales la ciudad contenía más de dos veces su capacidad y las carpas de miles de monjes y peregrinos se apilaban dentro de la antigua ciudadela". 

HPB, con su rostro mongol y su piel oliva-amarilla, podría haber tenido poca dificultad en vivir en Lhasa o en cualquier otro lugar del Tibet.  Respecto de la segunda objeción, HPB jamás afirmó que ella viajaba sola o a pie, como suponen sus críticos. Es más fácil que estuviera acompañada por sus maestros, que viajaban a caballo.

Heinrich Harrer, en "Siete Años en el Tibet", registra que las mujeres jinetes eran algo común de ver en el Tibet. Helena P Blavatsky misma era una soberbia jinete. Uno de sus maestros escribió a Sinnett: "Aquellos que desean conocernos nos encontrarán en la misma frontera". Otros, "no nos encontrarán aunque vayan a Lhasa con un ejército".

También es posible entrar al Tibet por una ruta menos cansadora que la elevada, esta requiere provisiones masivas y suficientes cargadores nativos para transportarlos. Harrer viajó vía el río Indo. Además, la disponibilidad de mercados de alimentos haría innecesario el transporte de las provisiones necesarias.

Debe aclararse que los maestros de madam Blavatsky no eran tibetanos, sino indios. Su gurú especial; el Mahatma Morya (en general llamado Maestro M) había nacido en Punjab; su colega, el Mahatma Koot Hoomi (Maestro KH) había nacido en Kashmir, HPB escribe:  "Más allá de los Himalayas existe un núcleo de Adeptos, de varias nacionalidades, y el Teshu [Panchen] Lama los conoce, y ellos actúan juntos, y algunos de ellos están con él y permanecen desconocidos en su verdadero carácter aún para la mayoría de los lamas -que son en su mayoría tontos ignorantes. Mi Maestro, y KH y varios más que conozco personalmente allí, van y vienen, y todos están en comunicación con Adeptos en Egipto y Siria y hasta en Europa".

El Teshu, o Panchen Lama vivía en una ciudad monasterio de Tashilunpo cerca del Shigatse, y aparentemente aquí fue HPB en su estadía en el Tibet. Lhasa estaba mucho más lejos de la frontera India. Sin embargo, ya sea que su destino haya sido Lhasa o Shigatse, algunos de los pasos que era necesario cruzar estaban a 14.000 pies por sobre el nivel del mar y el viaje debe haber sido cansador en extremo. Sven Hedin, explorador sueco del Tibet y Asia Central, escribe sobre sus viajes a través de "la gloriosas montañas gigantes con nieve -picos nevados y laberintos de valles escondidos" -ofreciendo el más magnífico escenario del mundo:

"Penetramos más y más profundo en lo desconocido, dejando detrás de nosotros una tras otra cadena de montañas. Después de cada paso se abría ante nosotros una nueva tierra desplegada en su panorama desolado y salvaje, hacia un horizonte nuevo y misterioso; una nueva línea de picos nevados, piramidales o redondos. Aquellos que imaginan que esa jornada en soledad y desolación es tediosa y cansadora están en un error. Ningún espectáculo puede ser más sublime. Cada día de la marcha, cada recodo trae descubrimientos de inimaginable belleza".

¡No es raro que HPB exclamara alguna vez que mas bien viviría en una cueva del Tibet que en un país así llamado civilizado del mundo!

Al considerar cuál es la evidencia existente, si la hay, para apoyar la afirmación de Blavatsky de haber vivido en Tibet, uno debe tener en cuenta que su conocimiento del Buddhismo Tibetano era mucho mayor de lo que en ese momento estaba disponible al público, o a los eruditos Occidentales. El Dr. G. P. Malamalasekera, presidente fundador de la Fraternidad Buddhista Mundial coloca a "Blavatsky" en su monumental Enciclopedia de Buddhismo: "Su familiaridad con el Buddhismo Tibetano y las prácticas esotéricas buddhistas parecen estar fuera de toda duda" .

El filósofo japonés y maestro D. T. Suzuki, que trajo el Buddhismo Zen a Occidente, cree que "sin duda Madame Blavatsky fue de alguna manera iniciada en el lado más profundo de la enseñanza Mahayana..." Respecto de las credenciales de Suzuki para hacer tal evaluación en 1966, cuando falleció a la edad de 95 años, el London Times dice:  "El Dr. Suzuki fue una figura destacada en el campo de la filosofía oriental, porque era al mismo tiempo un erudito de rango internacional, un maestro espiritual que había logrado la iluminación por la que había luchado, y un escritor que en alrededor de 20 volúmenes enseñó a Occidente la naturaleza y propósito del Buddhismo Zen. Como erudito fue maestro de textos sánscritos y buddhistas chinos, con un conocimiento actualizado del pensamiento europeo en varios lenguajes".

Suzuki no sólo influenyó la generación Zen, sino a muchos profesionales. Cuando condujo seminarios en la Universidad de Columbia en la década de 1950, sus estudiantes incluyeron psicoanalistas y terapeutas tales como Erich Fromm y Karen Horney, así como artistas, compositores y escritores (9). Algunos psiquiatras y psicólogos de los años 50 pasaron una semana con él durante el verano de 1957. El volumen Psicoanálisis y Buddhismo Zen fue uno de los resultados de la conferencia, por Fromm, Suzuki y DeMartino, publicado por Harper y Row.

Al revisar el contacto de Suzuki con los escritos de HPB, debe mencionarse que hasta 1927, cuando sus ensayos aparecieron por primera vez, prácticamente todas las escrituras buddhistas que Occidente conocía y estudiaba se traducían de la escuela Theravada del Buddhismo del Sur.

Consecuentemente, cuando en 1919, el Dr. Suzuki se cruzó con la traducción de HPB de La Voz del Silencio, publicado en 1889, se sorprendió en grande. "Vi La Voz del Silencio por primera vez en Oxford" relató más tarde a un amigo. "Conseguí una copia y la envié a la Sra. Suzuki (entonces Señora Beatriz Lane) en la Universidad de Columbia, escribiéndole: "Aquí está el verdadero Buddhismo Mahayana". Muchos eruditos Occidentales, incidentalmente, no aceptan "La Voz del Silencio" como genuino, porque jamás han visto el trabajo original del cual es tomado.

Otra evidencia del alta estima del Dr. Suzuki por HPB se evidenció cuando él visitó los Estados Unidos en 1935. Boris de Zirkoff había estado en contacto con Suzuki sobre algunas escrituras buddhistas y al saber que le era imposible visitar el país, hizo arreglos a través de Nyogen Senzaki, un monje buddhista y maestro en Los Angeles, para que Suzuki visitara a de Zirkoff en su oficina en el Cuartel Internaciones de la ST en Point Loma, California. Cuando el filósofo japonés entró, fue atraído inmediatamente por un retrato de HPB sobre la pared, y luego de permanecer en silenciosa meditación, se volvió a su huésped y dijo: "Ella era alguien que lo logró" .

En 1989, fue celebrado el 100mo. aniversario de "La Voz del Silencio" y se imprimió una edición especial del trabajo, a la cual, el presente Dalai Lama escribió un Prefacio. Este era el año en que él recibió el Premio Nobel de la Paz y El Premio Raoul Wallenberg de Derechos Humanos. El prefacio dice:

"El Sendero del Bodhisattva

Encontré a los miembros de la Sociedad Teosófica por primera vez hace 30 años, cuando visité la India para participar de las celebraciones del 2.500 aniversario del Buddha. Desde entonces, he tenido el placer de compartir mis pensamientos con los teósofos de varias partes del mundo en numerosas ocasiones. Tengo mucha admiración por sus propósitos espirituales. Creo que los individuos pueden ser buenos seres humanos sin necesidad de ser espirituales. También acepto su derecho de no querer ser espirituales o creer en una religión particular.

Al mismo tiempo, siempre he creído que el desarrollo interno espiritual es necesario para una mayor felicidad humana y para incrementar nuestra capacidad para beneficiar a otros. En consecuencia, estoy feliz de esta larga asociación con los teósofos y de enterarme sobre la Edición del Centenario: La Voz del Silencio, que se producirá este año. Creo que este libro ha influenciado a muchos buscadores y aspirantes sinceros con la sabiduría y compasión del Sendero del Bodhisattva. Doy una calurosa bienvenida a esta Edición Centenario y confío en que beneficiará a muchos más. El XIVvo. Dalai Lama, Abril 26 de 1989".

A continuación de este prefacio de la edición centenario, sigue un mensaje del 9no. Panchen Lama (1883-1933), que escribió para "La voz del Silencio" publicada en inglés en 1927 por una Sociedad Chino Buddhista de Investigación en Beijing. El mensaje, o sutra, como lo llama el buddhismo, fue escrito en la caligrafía del Panchen Lama en tibetano.  El sutra fue compuesto y escrito en caracteres tibetanos por el 9no. Panchen Lama y se incluyó a su pedido en la edición de China, Beijing de 1927 de "La Voz del Silencio de H. P. Blavatsky". 

El prólogo de la edición de 1927 establece que la edición fue impresa por solicitud del Panchen Lama y que su grupo, junto con varios eruditos chinos, verificó la traducción de Madame Blavatsky de las palabras tibetanas. El prefacio también menciona que ella estudió durante varios años en Tashilunpo y conocía previamente muy bien al Panchen Lama.

Traducción:

"Todos los seres desean la liberación de la miseria. Busca, por tanto, las causas de la miseria y bórralas.  Al entrar al sendero se logra la liberación de la miseria.  Exhorta entonces, a todos los seres a entrar al sendero".

Sylvia Cranston


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