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miércoles, octubre 20, 2010

“La música de las esferas”



Queridos amigos: Nos parece oportuno tratar hoy la modalidad operacional del Universo, o modus operandi” del Cosmos. En la prensa de estos días apareció, como nota sensacional, y comprobando lo que la Filosofía Rosacruz informa, que la sonda espacial “Viajero II”, que está surcando el espacio, habiendo traspasado Júpiter y en viaje a Saturno trasmitió, para sorpresa de todos los científicos que acompañan este viaje, música espacial. Así informó la prensa (Voyager II, Jet Propulsion Laboratory de Pasadena. El Día, 27 – 8 – 81).

Desde tiempos remotos los iniciados conocen esta verdad. Fue Pitágoras uno de los que más habló al respecto, asegurando que el sistema solar, del cual formamos parte, emergió del Caos. Se llama Caos en el lenguaje esotérico el estado inicial existente; no tiene el sentido que le damos generalmente. De acuerdo a la acepción popular caos es desorden; en el sentido cósmico no es así. Caos es el estado inicial, el estado primero, donde existen las circunstancias de in-proceso, de in-dinamización; el espacio vacío, el caos es puesto en movimiento por un Creador. Y Pitágoras dice que nuestro sistema solar partió del Caos, pero por medio de melodías musicales y armonías espaciales fue tomando forma. Y esto es lo que queremos explicar y desenvolver en el día de hoy.

La nota universal de realización es una nota de armonía, que se repite en todo lo que existe, en todas partes. No hay forma viva o inanimada que no tenga su nota clave. Recuerden que ya la Biblia relata que estando los israelitas combatiendo alrededor de las murallas de Jericó, una nota prolongada de un cuerno de carnero, una nota muy aguda, hizo que las murallas de Jericó se derrumbaran, ¿Qué había pasado? Se había tocado la nota clave, suficientemente demorada y fuerte, y la muralla, que era aparentemente inexpugnable, se derrumbó.

Un nieto del famoso Félix Mendelsohn, el gran músico, se fue interesando en todo lo que era música y sonido, hasta conseguir comprobar que todos los cuerpos tenían su nota clave. De la misma manera que tocando la nota particular con suma suavidad y armonía se consigue armonizar, también tiene el otro aspecto negativo citado. Pero está confirmando la regla de que todas las formas están acompañadas de una nota musical correspondiente.

Entonces, vamos a destacar el hecho sobresaliente de que todos los planetas, al estar en permanente movimiento, producen su nota particular. Nuestro sistema solar también; ya se ocuparon, en la antigua mitología griega, de calificar nuestro sistema solar como “las siete cuerdas de Apolo”. Los signos zodiacales eran la caja de armonía que servía para que esta nota sonara, o sea, que todo del sistema tiene su nota y en particular cada planeta también la tiene Y ahora vamos a determinar por qué nos debe interesar a todos este tema. Siendo una regla general que los planetas, al girar, está produciendo su nota, su nota de armonía, su posición y ángulo se combinan con los signos zodiacales que corresponden a la trayectoria de nuestro sistema solar, produciendo un efecto sobre nosotros. Están armonizando y emitiendo notas permanentemente para todo lo existente, en especial para los seres humanos; es decir, que estamos recibiendo permanentemente esas influencias que influyen en nuestro destino.

Además, cuando en lo remotos tiempos de un principio de la formación de lo que después sería nuestro sistema solar, las Jerarquías Creadoras que intervinieron, fueron emitiendo su propia nota, para producir en los seres humanos los vehículos correspondientes, que armonizaran con las regiones que estaban siendo construidas, para base del desenvolvimiento humano. Vean qué relación extraordinaria existe: la música de las esferas escuchada por esta sonda espacial está relacionada con las notas del destino y progreso humanos. Estas, por ser notas suficientemente elevadas, el oído humano, en su mayoría, no puede percibir, por ahora. Pero ciertos oídos de músicos muy cultivados, que fueron grandes maestros, llegaron a percibir esta música; recibían sonatas y sinfonías enteras, que después escribían y las daban para el público preparado, culto.

No todos armonizan con la música superior; hay quien prefiere cierta música estridente, música “que parte los nervios”. Esta produce efecto contrario: mientras una música construye, la otra destruye. Lamentamos mucho expresarnos así; parecería que queremos destruir algo que se acepta en el momento; pero es nuestra obligación ubicar cada hecho y separar lo que sirve de lo que no sirve, de acuerdo a nuestra capacidad o a nuestro entendimiento.

La música superior, la música que celebrizó a Juan Sebastian Bach, a un Beethoven, a un Wagner, a un Mozart, a un Tchaikowski o a un Stravinski, son músicas que se tornaron lásicas, porque al igual de los buenos libros, tienen su contenido permanente y útil. Fueron inspiraciones traídas; no son músicas de la tierra, y es nuestro propósito destacarlo.

Uds. recordarán – traemos al recuerdo de cada uno – que los mundos y regiones que circundan la Tierra tienen sus cualidades propias. El mundo de deseos tiene la condición especial de ser el mundo del color, en donde los pintores, en los estados post-mortem, se embelesan con los colores extraordinarios del mundo de deseos superior y ahí mejoran sus capacidades, estudiando un colorido que no se encuentra en la Tierra. De inmediato, en el mundo del pensamiento concreto, que es nuestro verdadero hogar, es también el mundo del sonido y de la armonía, el mundo de la música, en donde los grandes maestros se preparan para producir después sus extraordinarias músicas, cuando están en la Tierra.

Entonces, ¿qué estamos procurando explicarles? Que hay una armonía general, que está en todas partes, construyendo y ayudando a que se cumpla un cierto destino en la Tierra. Se está trabajando permanentemente para ese fin. Lo demás es tarea nuestra. La tarea que estamos enfrentando, es tener cada día un entendimiento y una capacidad mayor. Con los temas estamos llevándoles – de propósito – a pensar en una realidad de superación espiritual permanente, para que la vida de cada uno se desenvuelva dentro de esta medida. Es decir: vamos a actuar, dando cumplimiento a todos nuestros deberes y necesidades del mundo, pero como una oportunidad de perfeccionamiento, en un conjunto, caracterizado de separación, para obligarnos a una labor individual y a un desenvolvimiento personal.

Pero con un objetivo final, no apenas de las cosas del momento que nos circundan, sino como una posibilidad de desenvolver cualidades mejores, que después se aplicarán justamente en esas regiones superiores, donde está nuestra verdadera patria de origen y de destino, en donde se hace el proceso asimilativo. También a través de notas musicales que ya jamás dejarán a los seres humanos, se asimila la quintaesencia de los valores realizados en cada existencia; a través de notas musicales armoniosas, en los mundos superiores, se realiza la impregnación de las cualidades cultivadas, para producir un crecimiento mayor en cada uno.

Las etapas de los mundos superiores difieren de la etapa terrena, pero ambas se complementan, para que sea alcanzado, algún día, la meta de perfección. Cuando estamos aquí, en la etapa física, en actividades permanentes, en trabajos ineludibles, el mundo físico nos exige a todos nuestra cuota de trabajo y de actividad; en donde constantemente las circunstancias nos prueban, nos experimentan. Nosotros no necesitamos recurrir al conocimiento que nos instruye, para saber que grandes jerarquías amparan y guían al ser humano. Lo comprobamos con los hechos de todos los momentos; hacemos nuestros programas y los vamos realizando con el mayor empeño y, sin embargo, ellos se van desenvolviendo independiente de nuestro propósito. Se van cumpliendo ciertas leyes de progreso que nos van exigiendo, nos aplauden en ciertas circunstancias, favoreciéndonos; proyectamos tal o cual hecho y lo conseguimos realizar en forma completa, satisfactoria. Eso nos produce alegría y bienestar. Pero parecería que la perfecta armonía no existe y tiene que haber la nota disonante. Nosotros lo comprobamos en nuestro desenvolvimiento de todas las horas, cuando ciertos hechos, a pesar de nuestra cuidadosa atención, no se desenvuelven como queremos. Es la advertencia sabia; es la sugestión que nos hacen los planos superiores para que pongamos un mayor cuidado, una mayor capacidad. Todo esto se transforma en una magnífica experiencia propia nuestra. Todavía, no son valores permanentes; son nada más que de las circunstancias.

Cuando llega el proceso post-mortem hay una etapa, como saben, de revisación. Lo que queremos agregar es que en el mundo de deseos superior, en el mundo de pensamiento concreto,se asimila la quintaesencia, el extracto de lo que hemos acumulado con esfuerzo en la Tierra; la experiencia se asimila y se amalgama, se transforma en una cualidad individual, queda definitivamente arraigado en cada uno a través de las notas constructivas de los mundos superiores.

Amigos, lo que estamos procurando hablar es que estamos rodeados de un ambiente de armonía musical, que está trabajando para nuestro progreso. Cuando se proyecta regresar a la Tierra, alguien que tenga afinidad para las altas matemáticas va a tener el enorme cuidado de construir los tres canales semicirculares que existen en nuestro oído, marcando diferentes medidas del espacio; el matemático tiene que tener enorme cuidado con esa formación, porque como el matemático va a tener que estudiar medidas del espacio, le va a ser fundamental la construcción especial de su oído. Aunque este detalle o particularidad no siempre pueda ser comprendida, quizás otra explicación y otra comparación pueda ayudar mejor.

El que verdaderamente se va a especializar en el cultivo de su oído, que va a procurar producir una música superior, es el que más necesita de esa construcción especial de esos canales, y todavía del desenvolvimiento de unas famosas fibras de Corti – en cada oído hay alrededor de diez mil – y el que no se cultiva puede conseguir de cada una de esas fibras de Corti que vibre o capte tres a diez gradaciones de tono; pero el músico especializado llega a conseguir desenvolver, para cada fibra de Corti, 25 posibilidades diferentes de gradaciones, de grados de tonalidad. Eso distingue a un músico de los que no se han cuidado de ese desenvolvimiento.

No es un hecho casual. Es consecuencia del cultivo. El propio pintor que se cultivó en el mundo de deseos superior, en el estado post-mortem, viene a la Tierra, pinta y ve tonalidades de colores que en general no los ve el profano. Es consecuencia del perfeccionamiento.

Toda especialidad desarrolla en todas las profesiones y de acuerdo a lo que se realice, o en todas las actividades y de acuerdo a lo que se practique se alcanza una especialidad. No se sorprendan. Todos tenemos costumbre, o de alguna vez, de concurrir a una casa bancaria, un banco; los cajeros, manejan los billetes como todos, pero con una celeridad mayor que los demás; además, por el tacto, están distinguiendo el billete legal del billete ilegal. Es la condición que ellos adquieren con el trabajo permanente; la especialidad les da un tacto especial, que los demás no tienen: es la condición derivada del ejercitamiento. Esta condición se traslada a todas las actividades.

Recapitulando nuestro tema, estamos hablando de la armonía de las esferas con motivo de esa sonda espacial – Voyager II – que pasando Júpiter, como dijimos, y en viaje a Saturno, llegaron a captar los científicos de la Tierra una música sorprendente, espacial: comprobación de afirmaciones de los célebres Maestros Iniciados que siempre proclamaron que toda la construcción universal se realiza a través de la música armoniosa que construye, de esta forma, todos los cuerpos; hasta los propios cuerpos humanos tienen su propia nota armonizada con las regiones que circundan la Tierra, que trabajan, éstas, para posibilitar la vida y el desenvolvimiento humano.

Nuestro desenvolvimiento también está condicionado a la especialidad. En la etapa material alcanzamos un cierto ejercitamiento como el caso de un cajero de una casa bancaria. Y en lo espiritual acontece exactamente lo mismo. Podemos tener mucha práctica en las cosas de la tierra, pero las cosas espirituales exigen otro ejercitamiento igual. No se lo escondemos.

A veces aseguramos rotundamente: es mejor no saber nada del conocimiento espiritual que saber un poco. ¿Por qué? dirán. Porque la condición de los seres de la Tierra, terrenales, es sacar conclusiones inmediatas; y un poco de conocimiento no descubre un plan divino, ni nuestro origen inmortal. Un poco de conocimiento da una idea muy limitada y las conclusiones pueden ser totalmente precipitadas y equivocadas. En la práctica ¿quieren una prueba?

Entren a un laboratorio de experimentación, un laboratorio químico, con materiales diversos, entre ellos hasta posibles inflamables; atrévanse a hacer experimentación con un poco de conocimiento y verán cuántas cosas graves pueden suceder. A un laboratorio de experimentación se puede entrar como aprendiz, pero siguiendo órdenes, no experimentando por nuestra propia cuenta, porque podemos tener consecuencias graves.

En estos momentos de inquietudes generalizadas, en estos momentos en que sabemos que existen tantos hechos graves en todas partes, sentimos que aprendices de explosivos están pagando dolorosamente con la vida su gravísimo error, es decir, las cosas de importancia tienen que dominarse. El camino espiritual es lo más importante que existe.

Todos nuestros afanes por los demás hechos de la tierra tienen también importancia; la razón fundamental es que estamos aquí; pero, ¿qué es lo que se espera de nosotros? ¿qué es lo que tenemos que construir? Realmente, esta es una enseñanza que lleva un cierto tiempo completar. Hablamos con una cierta lentitud porque quisiéramos hacerles sentir la belleza de estar actuando; la oportunidad espléndida que tenemos. Pero, al mismo tiempo , paralelamente, queremos hacerles sentir toda la responsabilidad que hay detrás; todo lo que requiere una existencia, todo lo que se trabaja para nuestro progreso y lo que tenemos que responder a ese progreso para que no haya defraudación, no solamente quienes trabajan por nosotros, sino también por nosotros mismos. Porque ¿qué sucede cuando se hace una plantación en un terreno inadecuado y se experimenta sembrar de forma también no perfecta? ¿qué sucede? Se fracasa.

Se hicieron cálculos de alcanzar una cierta cosecha, un cierto beneficio, y después es una desilusión, toda la cosecha perdida por no haber tomado las medidas necesarias. Nosotros, y particularmente cada uno, estamos haciendo nuestra siembra. ¡ Que importante es que la podamos hacer con gran conciencia y profundidad y cosechar algún día inmensas felicidades, porque lo hemos hecho con armonía y sabiduría; porque hemos sabido trabajar de forma constructiva!

Nos parece que fue Carlyle que llegó a afirmar: “la música es el lenguaje de los ángeles”. Los ángeles se manifiestan a través de la armonía, a través de un canto celestial. ¿Por qué nosotros no desarraigamos nuestras inquietudes y nuestras penas y empezamos a ver una realidad universal? Es evidente a nuestro alrededor. Todo funciona; apenas falta nuestro caso personal,particular; estamos ubicados en un medio ambiente, la Tierra; la naturaleza produce todo a nuestro alrededor, condiciones perfectas de vida. Nuestro desenvolvimiento apenas precisa un cierto cuidado y ajuste. Esa e la finalidad del tema espiritual: llevarnos a realizar con un cierto cuidado, para que tengamos un éxito mayor y completo.

Nuestra preocupación al armar las palabras que les estamos trasmitiendo, es asegurarles: hay una melodía musical universal, la que construye el universo, con la que trabajan las Jerarquías Creadoras. ¿Por qué no imitamos esta ley general, creando en nosotros mismos esa armonía, esa belleza, que apenas tenemos que desenvolverla en nuestro interior? Belleza y armonía que atraiga al conjunto, que armonice con el medio y con todos en general. Porque la ley continúa universal; lo que armoniza atrae, lo que desarmoniza destruye.

Cuando Uds. quieran comprender la ley universal, analicen la ley personal: es exactamente la misma. Lo curioso es que en la sabiduría creadora no se crean leyes para lo grande y leyes particulares para lo pequeño. Es ciertamente la misma ley.

¿Quieren trasladar la armonía para dentro de Vds. mismos? Cuando tienen una sonrisa de los labios para afuera y dentro tienen un trastorno, una desarmonía, una angustia, una melancolía, una tristeza, están como púas rechazando al medio ambiente. El medio ambiente lo siente: ¿Se dan cuenta para qué es el tema espiritual? Para llamarles la atención sobre ciertas particularidades, puedan meditarlas y sacar provecho por Vds. mismos. Estamos apenas emitiendo sugerencias, para que comiencen una vida más completa. Ya que todo el Universo es armonía, consigan esa armonía dentro de cada uno; porque tienen un principio que nadie les puede negar: el principio universal que existe en cada uno, la eternidad que es cada uno, la individualidad que es cada uno, la chispa divina que está manifestándose a través del trabajo en la Tierra.

Como tienen un principio divino inmutable y eterno, tienen derecho a esa armonía. Las circunstancias externas son de prueba, nada más. Las pruebas de la Tierra son del momento, no son permanentes, les dejarán y disfrutarán de inmensas alegrías cuando miren para atrás,y justifiquen el por qué tuvieron que pasarlas.

La sonda espacial nos viene a confirmar que todo es música constructiva; entonces vamos adaptando, o a poner en funcionamiento esa música dentro de nosotros mismos. Comencemos por escucharla externamente. Tenemos deberes y no podemos estar escuchando música permanentemente; pero hay momentos en que sí, que tenemos libertad en nuestro hogar; en momentos libres y de tranquilidad escuchemos música, pero música que hemos tratado de señalar o especificar: es la música creadora de los grandes músicos. En todos los tiempos emitieron sinfonías que se tornaron clásicas por ese motivo: que construyen.

Y hay más. Si nuestra tarea en el momento no nos permite poner atención en la música que se emite a nuestro alrededor, no importa. La buena música construye su nota armónica en el medio ambiente y dentro de nosotros mismos, la escuchemos o no. Esa es la condición. La música de por sí es una nota constructiva que no depende de nuestra atención: construye, la atendamos o no. Naturalmente, que si la atendemos y formamos unión el resultado es mayor.

Ahora corresponde decir: la otra música del momento que conocemos, música fuerte, música con carácter violento, música que repite ciertas notas persistentemente como si fuera un repiquetear, como si quisiera perforar o quisiera destruir, queremos advertir que no hay nada que perjudique tanto al sistema nervioso como ese tipo de música. En contraste, cuando asistiendo a una obra musical de valor clásico, los espectadores quedan extasiados en sus asientos, escuchándola, armonizados, prueba el efecto que produjo, unificados con la música, sienten una construcción apacible en su interior. Es para la que queremos llamar la atención. Por eso la música de ciertos músicos famosos, que perduran en el tiempo, siempre es útil escuchar, porque armonizan nuestros vehículos espirituales, ayudándonos en lo personal.

"La música es un factor en el mundo y una modalidad operacional en el Universo"

Roberto Ruggiero

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