martes, marzo 30, 2010

Una experiencia iluminadora


La Experiencia de Muerte Clínica de Mellen-Thomas Benedict

Mellen-Thomas Benedict es un artista que sobrevivió a una experiencia de muerte clínica en 1982. Estuvo muerto por más de una hora y media. Durante ese tiempo salió de su cuerpo y entró en la luz. Su curiosidad acerca del universo hizo que fuera llevado muy lejos hacia las remotas profundidades de la existencia e incluso más allá, hacia el vacío energético de la nada, allende el Big Bang. El eminente investigador de estos fenómenos, el Dr. Kenneth Ring, ha expresado, “Su historia es una de las más notables que he encontrado en mi extensa investigación de las experiencias de muerte clínica.”

Habla Mellen-Thomas Benedict

En 1982 fallecí de un cáncer terminal. Mi condición era no operable. Elegí no recibir quimioterapia. Se me informó que me quedarían de seis a ocho meses de vida. Antes de esta época, me había ido sintiendo gradualmente más desesperanzado frente a la crisis nuclear, la crisis ecológica y cosas así. Llegué a sentir que la naturaleza había cometido un error – que probablemente nosotros éramos un organismo canceroso en el planeta. Y eso fue lo que finalmente me mató.

Antes de mi experiencia de muerte clínica, probé todo tipo de métodos curativos alternativos. Ninguno ayudó. De modo que determiné que se trataba de un asunto entre yo y Dios. Nunca había realmente considerado a Dios, ni practicaba algún tipo de espiritualidad, Mas la muerte que se me aproximaba me lanzó a una búsqueda de más información acerca de la espiritualidad y las sanaciones alternativas. Leí acerca de varias religiones y filosofías. Ellas me dieron la esperanza en cuanto a que había algo al otro lado.

No contaba con un seguro médico, de modo que los ahorros de mi vida se diluyeron en un montón de exámenes. No queriendo arrastrar a mi familia, decidí manejarlo todo por mi cuenta. Terminé en un hospicio y fui bendecido con un ángel que se hizo cargo y cuidaba de mí en el hospicio, a quien llamaré “Anne”. Ella se quedó junto a mí durante todo lo que había de seguir.

Entrando a la Luz

Desperté cerca de las 04:30 am y supe que había llegado el momento – iba a morir. Llamé a algunos amigos y me despedí de ellos. Desperté a Anne y le hice prometer que mi cadáver iba a permanecer tal cual, por seis horas, porque había leído que suceden toda clase de cosas interesantes cuando uno muere. Y me volví a dormir. La siguiente cosa que recuerdo, es que estaba plenamente consciente y de pie. No obstante, mi cuerpo yacía en la cama. Me parecía estar rodeado de oscuridad, sin embargo podía ver cada cuarto de la casa, y el techo, e incluso bajo la casa.

Brilló una Luz. Me volví hacia ella y percibí su similitud con lo que otros han descrito en las experiencias de muerte clínica. Era magnífica y tangible y fascinante. Quería ir hacia esa Luz igual como querría ir hacia los brazos de mi madre o padre ideales. Cuando avancé hacia la Luz, supe que si entraba en Ella, sería la muerte. De modo que dije / sentí, “Por favor, espera. Me gustaría hablar contigo antes de seguir.”

Toda la experiencia se detuvo. Descubrí que estaba en control de la experiencia. Mi pedido fue aceptado. Tuve una conversación con la Luz. Esta es la mejor manera en que puedo describirlo. La Luz se transformó en diferentes figuras, como Jesús, Buda, Krishna, imágenes arquetípicas y signos. Pregunté en una especie de telepatía, “¿Qué es lo que está pasando aquí?”

La información transmitida fue que nuestras creencias configuran la clase de retrospección que recibimos. Si uno fuera un budista, un católico o un fundamentalista, recibirá una retroalimentación de las imágenes que le sean familiares. Tomé conciencia de una matriz de Sí Mismo Superior, un canal hacia la Fuente. Todos tenemos un Sí Mismo Superior o una parte supra-anímica de nuestro ser, un conducto. Todos los Sí Mismos Superiores están conectados como un ser – todos los seres humanos están conectados como un solo ser,

Fue la cosa más bella que jamás hubiera visto. Era algo así como el amor que uno siempre anhelara, y era la clase de amor que cura, sana, regenera. Estuve listo para irme en ese instante. Dije, “Estoy listo, tómame”. Entonces la Luz se transformó en lo más hermoso que pudiera imaginar – un mandala de almas humanas en este planeta... pude ver que éramos las más bellas creaciones... elegantes, exóticas... todo.

No puedo encontrar palabras para expresar como, en un instante, cambió mi opinión de los seres humanos. Dije / pensé / sentí, “¡Oh Dios, no me había dado cuenta!” Quedé asombrado al ver que no había maldad en ningún alma. Las gentes pueden hacer cosas terribles debido a la ignorancia o a carencias, pero ningún alma es mala. “Lo que la gente busca – lo que la sustenta – es amor”, me dijo la Luz... “Lo que distorsiona a las gentes es la falta de amor.”

Las revelaciones siguieron y siguieron. Pregunté, “¿Significa esto que el género humano será salvado?” Como estruendo de trompetas que diseminó una lluvia de espirales luminosas, la Luz “habló” diciendo, “Te salvas, sanas y redimes tu mismo. Siempre lo has hecho y siempre lo harás. Fuiste creado con el poder para hacerlo desde antes del principio del mundo.” En este instante me di cuenta que ya había sido salvado.

Se lo agradecí a la Luz de Dios con todo mi corazón. Lo mejor que pude expresar, fue, “Oh Dios amado, Universo amado, Gran Sí Mismo amado, yo amo mi Vida”. La Luz pareció inhalarme más profundamente, absorbiéndome. Entré a otro ámbito más profundo que el último y percibí una enorme corriente de Luz, vasta, rebosante, honda. Pregunté qué era, La Luz respondió, “Este es el Río de la Vida. Bebe de esta agua-maná hasta saciarte.” Bebí extático.

El Vacío de la Nada

Repentinamente pareció como si fuera propulsado velozmente lejos del planeta, sobre este Río de Vida. Vi como la Tierra pasaba volando. El sistema solar pasó como una exhalación y desapareció. Volé por el centro de la galaxia, absorbiendo conocimiento a medida que avanzaba. Aprendí que esta galaxia – y el Universo entero – está rebosante de muchas diferentes variedades de vida. Vi muchos mundos. No estamos solos en este Universo. Parecía como si todas las creaciones en el Universo me pasaran veloces y desaparecieran como puntitos de Luz.

Entonces apareció una segunda Luz. Cuando entré en Ella, pude percibir para siempre, allende el infinito. Me encontraba en el Vacío, la pre-Creación, el principio del Tiempo, la primera Palabra o vibración. Descansé en el Ojo de la Creación y parecía que tocaba el Rostro de Dios. No era un sentimiento religioso. Simplemente yo era Uno con la Vida y la Conciencia Absolutas.

Seguí en el río directamente hacia el centro de la Luz. Me sentí envuelto por la Luz cuando me inhalaba nuevamente con su aliento. Y era obvia la verdad que no existía la muerte; que nada nace y nada muere; que somos seres inmortales, partes de un sistema viviente natural que se recicla interminablemente a sí mismo.

Me tomaría años asimilar la experiencia del Vacío. Era menos que nada y, sin embargo, mayor que cualquier cosa. La Creación es Dios explorando al Sí Mismo de Dios por todos los modos imaginables. A través de cada cabello de sus cabezas, a través de cada hoja de cada árbol, a través de cada átomo. Dios explora el Sí Mismo de Dios. Lo vi todo como el Sí Mismo de todos. Dios está aquí. De eso es lo que todo se trata. Todo está hecho de luz; todo está vivo.

La Luz del Amor

Nunca se me dijo que había de volver. Simplemente supe que lo haría. No era sino natural después de lo que había visto. Cuando comencé mi retorno al ciclo vital, nunca pasó por mi mente, ni se me dijo que volvería al mismo cuerpo. No importaba. Sentía una total confianza en la Luz y en el proceso de la Vida.

Cuando el río se fundía con la gran Luz, pedí no olvidar nunca las revelaciones y los sentimientos de lo que había aprendido al otro lado. Pensé de nuevo en mí como un humano y me sentí feliz de serlo. De modo que ser la parte humana de Dios... esta es la más fantástica bendición. Es una bendición que sobrepasa la más loca imaginación de lo que una bendición pudiera ser.

Para todos y cada uno de nosotros el ser la parte humana de esta experiencia es algo pasmoso y magnífico. Cada uno de nosotros, sin importar en dónde esté, desafortunado o no, es una bendición para el planeta, justo ahí en donde se encuentre. De modo que pasé por el proceso de la reencarnación, esperando ser un bebé en alguna parte. ... Más reencarné de vuelta en este cuerpo. Me sentí tan sorprendido cuando abrí los ojos, de estar de vuelta en este cuerpo, de vuelta en mi habitación con alguien que me miraba y lloraba desconsoladamente. Era Anne, mi enfermera del hospicio. Me había encontrado muerto media hora antes. Había respetado mi deseo de dejar tranquilo mi cuerpo recién fallecido. Ella puede verificar que estaba muerto realmente.

No se trató de una muerte clínica. Creo que, probablemente, experimenté la muerte misma por al menos una hora y media. Cuando desperté vi la luz afuera, confundido, intenté levantarme e ir hacia ella, mas me caí de la cama. Anne oyó el golpe y llegó corriendo, para encontrarme en el suelo. Cuando me recuperé, me sentía sorprendido y admirado por lo que había sucedido. En un comienzo no recordaba la experiencia. Una y otra vez me desentendía de este mundo y preguntaba “¿Estoy vivo?” Este mundo me parecía más ser un sueño que el otro.

A los tres días me sentía normal de nuevo, más lúcido aunque muy diferente a lo que era antes. Los recuerdos del viaje volvieron más tarde. Más, desde mi retorno no podía encontrar nada malo en ningún ser humano que conociera. Antes de mi muerte yo era crítico, creyendo que las gentes eran realmente estúpidas. Todos salvo yo.

Tres meses más tarde, un amigo me dijo que debía hacerme examinar el cáncer. De modo que me hicieron todos los chequeos y exploraciones acostumbradas. Me sentía sano. Recuerdo aún al doctor mirando los exámenes de ‘antes’ y ‘después’. Dijo, “No puedo encontrar signo alguno de cáncer ahora”. “¿Un milagro?” pregunté. “No”, me dijo, “Estas cosas suceden – una remisión espontánea”. No parecía estar muy impresionado. Pero yo sí estaba impresionado... Yo sabía que era un milagro.

Lecciones aprendidas

Le pregunté al Creador, “¿Cuál es la mejor religión en el planeta? ¿Cuál es correcta?” el Creador dijo con inmenso amor, “No importa”. Qué gracia tan increíble. No importa de qué religión seamos. Las religiones vienen y van. Cambian. El Budismo no ha estado aquí desde siempre, el Catolicismo no ha estado aquí desde siempre, y todas son acerca de hacerse más iluminado. Más luz está llegando a los sistemas ahora. Muchos se resistirán y lucharán por ello, una religión contra la otra, creyendo que sólo ellas tienen la razón.

Cuando Dios dijo, “No importa”, entendí que nos atañe a nosotros darle importancia, porque nosotros somos los seres a quienes interesa. A la Fuente no le importa si uno es Protestante, Budista o Judío. Cada uno es un reflejo, una faceta del todo. Quisiera que todas las religiones se dieran cuenta de esto y que se respetaran entre ellas. Las religiones separadas no son la finalidad, sino el vivir y dejar vivir. Cada una tiene una visión diferente y todas se suman para el panorama mayor.

Me fui al otro lado con una cantidad de temores acerca de los desechos tóxicos, los misiles nucleares, la explosión demográfica, las florestas de lluvia. Volví amando cada problema en particular. Amo los desechos nucleares. Amo la nube en forma de hongo; este es el más sagrado mandala que hemos manifestado a la fecha, como un arquetipo. Más que ninguna religión o filosofía sobre la Tierra, esa terrible, maravillosa nube nos llevó a todos, de repente, a unirnos en un nuevo nivel de conciencia.

Sabiendo que, tal vez, podamos hacer explotar al planeta cincuenta veces, o quinientas veces, hemos llegado a darnos cuenta que ahora, estamos todos juntos aquí. Por un tiempo tuvieron que seguir haciendo estallar más bombas para hacérnoslo ver. Entonces comenzamos a decir, “Ya no necesitamos más esto”. En verdad, estamos ahora en un mundo mucho más seguro de lo que nunca estuviéramos, y que se va ir haciendo más seguro.

De modo que volví amando los desechos tóxicos, porque nos han unido. Estas cosas son tan grandiosas. La deforestación de los bosques de lluvia va a frenarse y en cincuenta años habrá más árboles en el planeta que los que hubiera por mucho tiempo antes. Si son partidarios de la ecología, trabajen por ella; ustedes son de aquella parte del sistema que se está volviendo consciente. Apóyenla con todas sus fuerzas y no se dejen deprimir o descorazonar. La Tierra está en un proceso de domesticarse y nosotros somos células de ese Cuerpo. El aumento de la población está llegando muy cerca al nivel óptimo de energía que pueda causar una mutación de conciencia. Esa variación de la conciencia va a producir cambios en la política, el sistema monetario y el manejo de la energía.

El Gran Misterio de la Vida tiene poco que ver con la inteligencia. El Universo no es un proceso intelectual. El intelecto ayuda, mas nuestros corazones representan nuestra parte más sabia. Desde mi regreso, me ha tocado experimentar espontáneamente la Luz. He aprendido a llegar hasta ese Espacio casi cada vez que medito. Ustedes también podrían hacerlo – no necesitan morir antes, ya están conectados con él. El cuerpo es el más magnífico ser de Luz que exista. El cuerpo es un universo de Luz increíble. No necesitamos comunicarnos con el Creador – ¡El creador ya está comunicándose con nosotros a cada momento!

martes, marzo 23, 2010

Verdad, Belleza y Bondad



Estas palabras han expresado tres grandes ideales a lo largo de toda la evolución de la conciencia del hombre, ideales que han sido instintivamente reconocidos como representación de la sublime naturaleza y noble meta de todo el esfuerzo humano. En anteriores épocas, en mayor grado que en la nuestra, el ser humano tenía un conocimiento más profundo de su unión con el universo, y entonces la Verdad, la Belleza y la Bondad tenían una realidad más concreta que la que tienen en nuestra época de abstracción. La Antroposofía, o Ciencia Espiritual, es capaz, nuevamente, de señalar la realidad concreta de estos ideales, a pesar de que no siempre encuentra la aprobación en nuestro tiempo, en donde los hombres prefieren ser indecisos y nebulosos en las cuestiones que están más allá de la vida cotidiana.

Tratemos de entender como la Verdad, la Belleza y la Bondad se relacionan con el ser humano, cual realidades concretas.

En el ser humano que tenemos delante, podemos ver, en primer lugar, su cuerpo físico, hoy día único objeto de observación exterior. El cómo sus distintos órganos, la forma y funciones del cuerpo han sido configurados en periodos de existencia anteriores al de la Tierra, son temas totalmente ignorados. En estos periodos pre-terrenales la existencia del hombre se desarrollaba en un mundo puramente espiritual, donde, en comunión con Seres Superiores, se ocupaba en la construcción del prototipo espiritual, la forma espiritual de su cuerpo físico. El cuerpo físico, aquí en la tierra, es la copia posterior del germen espiritual que ha sido elaborado, en cierto sentido, por el hombre mismo en su existencia pre-terrenal.

En la vida en la tierra el ser humano es consciente de su cuerpo físico, aunque desconoce lo que ello implica. Hablamos sobre la Verdad, casi sin darnos cuenta de que el sentimiento de la verdad está conectado con nuestra conciencia del cuerpo físico. Cuando el hombre se confronta con un simple hecho, puede, o bien formarse una idea que armoniza estrictamente con su veracidad, o, por inexactitud, pereza u aversión a la verdad se envuelve en una idea que no coincide con el hecho. Cuando lo que piensa es verídico está en armonía con el sentimiento que tiene de su cuerpo físico, mejor dicho, con su sentimiento de conexión entre su corporalidad y su existencia pre-terrenal. Si no es por pereza o falsedad que se forma una idea no acorde al hecho, es como si cortara el hilo que le une a su existencia anterior a la vida en la tierra. La falsedad es como si cortara esta unión. Una delicada trama espiritual es tejida en la existencia pre-terrenal, y ello se concentra en su copia posterior en el cuerpo físico. Múltiples hilos son los que conectan este cuerpo físico con la existencia previa a la tierra, y están separados a causa de la falsedad. La pura conciencia intelectual, que es una cualidad característica en las etapas tempranas del Alma Espiritual, no se da cuenta que se produce esta separación. Y es por esto por lo que el hombre está sujeto a tantas ilusiones en lo que respecta a su existencia cósmica.

Durante la mayor parte del día el hombre cuida la salud de su cuerpo, desde un punto de vista puramente físico. Pero cuando, a través de la falsedad rompe los lazos que le unen a su pre-existencia terrenal, esto afecta directamente a su cuerpo físico, y especialmente en la constitución de su sistema nervioso. El sentimiento que tiene de su cuerpo físico le da su “sentido espiritual de ser” en el universo. Y este sentido espiritual de ser depende sobre todo del cuidado de las uniones del cuerpo físico con su existencia pre-terrenal. Si éstas se rompen el hombre ha de crear un sustituto para este saludable sentido de ser, y lo hace inconscientemente. Es conducido entonces, inconscientemente, a atribuirse a si mismo un sentido de ser “fuera de lo corriente”. Pero igual aquí ha caído en una incertidumbre interior que hace que se sienta igualmente en su cuerpo físico. Pero este sentido puramente espiritual de ser, cuya existencia encontramos cada vez con mayor intensidad, según retrocedemos más lejos en la historia, ¿está tan fuertemente presente en el hombre de hoy?.

Es muy frecuente el caso en el que un hombre le gustaría ser una persona notable, no en virtud de su vida espiritual, sino en función de su profesión o título. Le gusta tener un título como el de “secretario” o “notario”, y entonces imagina que es importante cuando convencionalmente así se le describe. Sin embargo lo esencial es si él será capaz de ejercitar y llevar a cabo su existencia interior, aparte de todo lo exterior.

¿Qué es lo que puede fortalecer en el hombre este sentido de ser?. En la existencia en la Tierra vivimos en un mundo que no es sino una copia de la verdadera realidad, y por supuesto, sólo comprendemos correctamente este mundo físico cuando nos damos cuenta de que es una copia de la realidad. Esto corresponde, sin embargo, a sentir la realidad en nuestro interior: hemos de darnos cuenta de nuestra conexión con el mundo espiritual. Y esto sólo es posible si el lazo que nos une con nuestra existencia previa a la terrestre permanece intacto.

Esta unión es fortalecida por el amor a la Verdad y la Integridad. Nada establece tan firmemente en el hombre el verdadero y original sentido de la existencia como el sentimiento de la verdad y la falsedad. Sentirse absolutamente en la obligación, en primer lugar, de “probar todas las cosas”, debido a la restricción de todas las palabras, ayuda a consolidar el sentido de la existencia, lo cual es importante para el ser. Darse cuenta de la existencia del espíritu dentro del cuerpo físico, con el cual, por supuesto, está conectado el sentido de ser, es, en efecto, una afinidad íntima entre el cuerpo físico y este ideal de la Verdad.

Adquirimos el cuerpo etérico (el cuerpo de fuerzas formativas) poco tiempo antes del descenso desde la existencia pre-terrestre a la existencia terrestre. Obtuvimos las fuerzas del mundo etérico juntas, como eran, para construir nuestro propio cuerpo etérico. En épocas anteriores de la evolución el hombre tenía un mejor conocimiento del cuerpo etérico del que tiene hoy. En verdad, en lugar de sentir la realidad del cuerpo etérico, hoy día se mofa de la simple idea de su existencia.

El sentido de la realidad del cuerpo etérico es fortalecido por la experiencia de la Belleza. Cuando la verdad y la falsedad entran en el terreno de la experiencia real, estamos, en cierto sentido, viviendo correctamente en el cuerpo físico. Un elevado desarrollo del sentido de la belleza nos da una correcta relación con el cuerpo etérico de fuerzas formativas. Mientras que la Verdad está relacionada con el cuerpo físico, la Belleza lo está con el cuerpo etérico.

Esto aparecerá claramente si pensamos en el significado de la belleza, tal como se manifiesta en el arte. Si tenemos delante de nosotros un ser humano de carne y sangre, sabemos que es uno entre muchos. Uno sólo no tiene significado sin todos los que viven a su alrededor. En verdad son delgadas las raíces que unen al hombre a la existencia física, sin los demás que le rodean.

Si intentamos, a través de la escultura, la pintura, o el drama, en realidad a través de cualquier arte, hacer el retrato de un ser humano, nos esforzamos por crear una figura que sea suficiente y completa en si misma, una que contenga todo el mundo, de la misma forma que el hombre contiene en si mismo el cuerpo etérico, porque él reúne juntas las fuerzas etéricas de todo el universo, para moldear su cuerpo etérico dentro de la existencia en la tierra.

Un intenso sentimiento por la belleza, tal como se concebía entonces, existía en épocas más tempranas. Nada que se le parezca en la civilización moderna. El hombre no era un hombre verdadero sin este sentido de la belleza. En verdad, para poseer un sentido de la belleza se requiere un conocimiento de la realidad del cuerpo etérico. El no tener sentido de la belleza supone el ignorar, o renegar del cuerpo etérico.

En el hombre moderno todo es inconsciente. Cuando los griegos se acercaban a su templo, o miraban dentro la estatua del dios, experimentaban un radiante calor interno, una especie de íntima salida del sol. Así era como todas estas fuerzas corrían en su ser y en el interior de sus diferentes órganos. Mirando fijamente a la estatua del dios todo su corazón, gritaba: ” ¡Nunca siento la estructura periférica de mis manos y dedos tan vivamente como cuando estoy delante de la estatua!, ¡nunca tengo esa sensación interior del arco de mi frente como en el templo!”. Interiormente irradiado de calor, inspirado por el dios, así se sentía el griego en presencia de la belleza. Y no era nada más que una experiencia en el cuerpo etérico.

En presencia de la fealdad los griegos se sentían de una forma completamente distinta a la del hombre moderno, que como mucho expresa sus abstractos sentimientos respecto a la fealdad con una mueca en sus facciones. La fealdad ocasionaba una sensación de frialdad en todo el cuerpo del griego, que sentía incluso en todos los poros de su piel. En tiempos antiguos los hombres sentían vividamente la realidad del cuerpo etérico, una parte de la naturaleza humana que en el curso de la evolución, en verdad, se ha perdido. Todas estas cosas de las cuales he estado hablando, que eran experiencias reales en tiempos pasados, permanecen en la inconsciencia del hombre de hoy, que con su racionalidad intelectual y su amor por la abstracción tiende a ver todo desde la cabeza, el órgano al que pertenecen estas cualidades.

El entusiasmo por la verdad y lo verdadero pueden suscitar en el hombre, de todos modos en la profundidad inconsciente de su alma, un sentimiento de su existencia pre-terrestre. En una época de la civilización en la que este sentimiento está ausente puede significar un sentido irreal de la verdad y lo verdadero. Pero cuando este sentido está altamente desarrollado une al hombre fuertemente con su pasado pre-terrenal, y su mayor experiencia inmediata de su presente en la tierra puede causar una cierta melancolía que surge en su interior. Esta melancolía sólo puede encontrar consuelo si el sentido de la belleza está despierto en su alma. La belleza nos da alegría, una vez más, aún en presencia de la melancolía, que siempre ha de estar acompañada por un gran entusiasmo por la verdad. De una forma delicada, sutil, el entusiasmo nos dice: La Verdad, por desgracia, sólo está realmente presente en la existencia pre-terrenal. Aquí en el mundo terrestre sólo tenemos su eco. Habiendo dejado la vida pre-terrenal, ya no permanecemos más dentro de la sustancia esencial de la verdad. Sólo el entusiasmo por la verdad puede ayudarnos a mantener intacta nuestra relación con la existencia previa a la de la tierra

Un genuino sentimiento por la belleza forja un lazo que nos une en esta vida en la tierra, una vez más, con la existencia anterior a ella. No deberíamos nunca devaluar lo que significa la belleza en la educación y en la cultura. Una civilización que está llena de feas máquinas, de chimeneas y humos, que prescinde de la belleza, es un mundo que no se esfuerza en la unión del hombre con su existencia pre-terrenal; y de veras que le hace romper en llanto. No es simplemente una analogía, sino que verdaderamente podemos decir: una ciudad puramente industrial es el sitio adecuado para soportar los seres demoníacos a los que les gustaría que el hombre olvidara su existencia pre-terrestre en el reino del espíritu.

Incluso deleitándose con la belleza ha de pagarse el coste de darse cuenta de que lo bello, en su esencia, no tiene su apoyo en la realidad de la tierra. Por más perfectamente que representemos la figura humana, es decir, en la escultura o en la pintura, en mayor medida tendremos que admitir que no corresponde con la realidad exterior del mundo. No es sino el consuelo que nos brinda la apariencia de la belleza, y por esta razón sólo dura hasta el momento en el que pasamos a través de la puerta de la muerte.

El mundo del espíritu, en el que vivimos en nuestra existencia anterior a la terrestre, siempre está presente. No tenemos más que extender nuestros brazos, como si dijéramos, a este mundo del espíritu previo al terrestre. Aunque siempre está ahí, su unión con lo profundo de la vida inconsciente sólo puede ser forjada cuando el hombre rebosa de entusiasmo por la verdad y lo verdadero. Y cuando su corazón se emociona en su amor por lo bello; todo esto forma un vínculo con nuestra existencia anterior.

Si el hombre quiere ser verdadero en un grado elevado, lo cual significa en un sentido espiritual, no ha de olvidar que él ha vivido en una existencia espiritual antes de la de la tierra. El emocionarse ante la belleza significa que en el alma del hombre se crea la imagen, al menos, de una nueva unión con la espiritualidad del mundo pre-terrestre.

¿Cómo puede el hombre desarrollar actualmente la capacidad que le conduzca directamente al mundo que previamente dejó cuando descendió a su existencia en la tierra?. La respuesta está en el llenarse de Bondad, la bondad que aflora en los hombres que no es por su propio interés, conscientes sólo de lo que está viviendo dentro de su propio ser. Esa bondad puede conducir al alma a introducirse en las cualidades, naturaleza y experiencias de otros seres. Abarca innumerables fuerzas anímicas, fuerzas que son de tal naturaleza que en la actualidad infunden dentro del ser humano elementos, y sólo con ellos puede ser totalmente impregnado de su existencia anterior a la terrestre. A través de su sentido de la Belleza se une, mediante una imagen, con el espíritu que dejó a causa de su descenso. Si él es verdaderamente bondadoso une su vida en la tierra con la anterior a ella. Un hombre bueno es aquel que puede llevar su propia alma al interior del alma de otro. De esto depende toda verdadera moralidad, y sin ella no se puede sostener el verdadero orden social entre la humanidad.­

Cuando esta verdadera moralidad se convierte en trascendentales impulsos morales de la voluntad, entonces pasa a actos morales reales y empieza a ser un acelerado impulso en el alma, ya que un hombre puede sentir verdadera compasión por las preocupaciones reflejadas en el rostro de otro y su propio cuerpo astral siente dolor a la vista del sufrimiento de los demás. Exactamente como el sentido de la Verdad manifiesta en el hombre la correcta relación con el cuerpo físico, y el calor entusiasta por la Belleza se expresa en el cuerpo etérico, la Bondad vive en el cuerpo astral. Y el cuerpo astral no puede ser saludable, o mantenido en su verdadera posición en el mundo, si el hombre no es capaz de verter en él las fuerzas procedentes de la Bondad.

La Verdad, pues, se relaciona con el cuerpo físico. La Belleza con el etérico, y la Bondad con el cuerpo astral. Aquí tenemos la realidad concreta de las tres abstracciones de Verdad, Belleza y Bondad. En resumen, nos podemos referir al ser del hombre actual como todo lo que instintivamente se expresa en estos tres ideales.

Estos ideales nos muestran como el hombre puede ser capaz de llenar toda su naturaleza humana, cuando, para empezar, vive en su cuerpo físico pleno de un sentido real de la verdad, en lugar de opiniones convencionales. Una “humanidad” completa sólo la permite una existencia valiosa, cuando el hombre puede avivar su cuerpo etérico en la vida a través de su sentimiento por la belleza. En verdad, aquel que es incapaz de reaccionar a la vista de la belleza, al mismo nivel que lo hacían los griegos, no posee un sentido verdadero de la belleza. Uno puede simplemente mirar fijamente a algo bello, o puede experimentarlo. El caso es que hoy día la mayoría de la gente sólo mira, y eso no necesariamente aporta alguna energía al cuerpo etérico. Fijarse en la belleza no es experimentarla. Sin embargo, en el momento que la experimentamos el cuerpo etérico se vivifica.

Un hombre puede hacer el bien por conveniencia, o porque puede ser castigado si lo que hace es un serio error, o de otra forma, porque otras personas le respetarán menos si no hace lo correcto. Puede, sin embargo, hacer el bien por puro amor a la bondad. Hablé de esto hace años en mi libro “La filosofía de la Libertad, o de la actividad espiritual”. Una experiencia así del Bien siempre lleva a un reconocimiento de la realidad del cuerpo astral. Realmente sólo este reconocimiento es el que enseña al hombre todo sobre la esencia del Bien. Sólo puede ser un conocimiento abstracto o un parloteo inconsistente sobre la bondad, si un amoroso entusiasmo por su esencia no conduce a una experiencia actual del cuerpo astral.

Ahora démonos cuenta de que el bien no es, como lo es la experiencia de la belleza, simplemente sentir una unión con la existencia previa a la terrestre, que termina cuando el hombre cruza la puerta de la muerte. El experimentar el bien es, en verdad, lo único que une a uno mismo con el mundo, eso de lo cual puedo decir que siempre está presente. Tenemos que incidir acerca de esto. Sin embargo el hombre es separado de ese mundo en la existencia material. La experiencia del Bien le conduce directamente al mundo al que entra tras la muerte.

Las fuerzas que perduran más allá del umbral de la muerte, están presentes en las acciones del hombre aquí en la tierra, si vive una vida de bondad. El sentido de la verdad es una herencia de su existencia pre-terrenal. El sentido de la belleza creará una imagen, al menos, de su conexión espiritual con su existencia anterior a la terrenal. Y existe el impulso en nuestro interior, no para cortar nuestra conexión con el espíritu, sino más bien para mantener los lazos intactos que desarrollamos por el poder interno de la bondad.

Ser verdadero es estar correctamente unido con nuestro pasado espiritual. El sentir lo bello significa que en el mundo físico no renegamos de nuestra conexión con el espíritu. El ser bondadoso es construir una semilla viviente para el mundo espiritual en el futuro.

Pasado, presente y futuro; estos tres conceptos, tal como juegan su papel en la vida humana, alcanzan un mayor significado cuando comprendemos la realidad concreta de los otros tres conceptos de Verdad, Belleza y Bondad.

El hombre que es falso niega su pasado espiritual; el mentiroso rompe los lazos con su pasado espiritual. El que es indiferente por lo bello se está construyendo una morada en la tierra en donde el sol del espíritu nunca brilla, donde deambula abatido por la sombra. El hombre que oculta el bien renuncia a su futuro espiritual; y todavía le gustaría que se le otorgara este futuro mediante alguna solución exterior. Fuera de lo profundamente instintivo, en verdad, la Verdad, la Bondad y la Belleza fueron el sostén de los más grandes ideales del esfuerzo humano. Aunque se hayan desvanecido en palabras indefinidas, sólo nuestra época actual puede otorgar algo de realidad concreta sobre ellas

Rudolf Steiner
Conferencia pronunciada en Dornach, 19 de enero de 1923

miércoles, marzo 17, 2010

Una sucesión de vidas

La teoría del Karma se encuentra en la mayoría de las religiones orientales. Creer que cada nueva vida es una oportunidad para que el espíritu pueda evolucionar, mejorar, y ser un escalón más en la ascensión espiritual. En el Budismo con la práctica de ejercicios espirituales se intenta como objetivo poner fin a esta sucesión de reencarnaciones, cortando así el ciclo de nacimientos y muertes para dejar de sufrir las “consecuencias” arrastradas a lo largo de varias vidas. Para el hinduismo, según los Upanishads (1), este mecanismo se basa en tres conceptos: el Karma, el Samsârâ y el Nirvana. El Karma es el producto de nuestras acciones generadas por el deseo, parte fundamental de la naturaleza humana, sometidas a la facultad del libre albedrío. Si esas acciones son positivas se consigue evolucionar y abandonar el ciclo de reencarnaciones. La propia superación y evolución del espíritu estarían en nuestras manos. El Samsârâ es la cadena de reencarnaciones, el ciclo de existencias con todas sus fases: nacimiento, crecimiento y muerte, para luego volver a comenzar. El Nirvana es la eliminación del deseo, causante del karma, para llegar a un estado de emancipación o liberación y así alcanzar la iluminación, que dará por finalizados los ciclos reencarnatorios.

Tanto en su existencia material como espiritual, el hombre podría gozar de libre albedrío. Lo que permitiría a las almas reencarnar en cuerpos y situaciones similares a los de vidas anteriores. Esta facultad de elección o libre albedrío espiritual también permitiría a un espíritu luchar contra los ciclos reencarnatorios, ir contra su liberación y evolución natural y permanecer por voluntad propia en una sucesión de reencarnaciones infinitas. Como estos espíritus estarían en contra de las leyes naturales, se cree que como castigo deberían ser suprimidos, no en su materia sino en su personalidad individual, y volver a formar parte del todo espiritual. Otro tipo de rebeldía espiritual pero de diferente propósito, podría ser la de Buda (2), que habiendo llegado a su estado de iluminación o liberación de los ciclos reencarnatorios (Nirvana) antes de morir, por compasión a los otros seres, decidió permanecer en su cuerpo hasta su muerte física, y pasar el resto de su vida transmitiendo su conocimiento a otros.

Los partidarios de la reencarnación creen que los sentimientos más nobles, como la amistad o el amor, cuando se sienten espontáneamente hacia otra persona denotan el haber compartido vidas en existencias anteriores, siendo éstos producto de un reiterado encuentro. Otros rastros que reflejan una existencia anterior los podríamos encontrar en las personas con gustos y características del sexo opuesto o las que sienten atracción por personas del mismo sexo. Esto sería un vestigio de experiencias de vidas pasadas, ya que un espíritu podría reencarnar indistintamente en hombre o mujer. En este antiguo poema religioso hindú, se deja ver que a raíz de los sucesivos ciclos reencarnatorios, las diferencias entre hombre y mujer en un nivel espiritual, podrían ser circunstanciales:

“Escuchad, mi señor,
llevaré estas vestimentas de hombre sólo por ti.
En ocasiones soy hombre, en otras mujer.
¡Oh señor de los ríos encontrados!
En tu nombre seré la lucha,
pero compañera de tus creyentes me hallaré.”

Basavanna’s Vachanas
Basavanna (3)

(1) Upanishads: Libros sagrados de la India. Según sus seguidores, permiten a quienes los estudian, la comprensión de la naturaleza de la verdad absoluta. Los primitivos Upanishads, fechados probablemente a partir del 900 a 600 a.C., son los primeros desarrollos sobre temas filosóficos. Enseñan la relación entre la conciencia individual (Atman) con la conciencia universal (Brahman).

(2) Buda (566-477 a.C.): En sánscrito “El sabio”. Príncipe indio Siddhartha Gautama, fundador del budismo. Conocido también como una encarnación de Brahman (Concepto supremo de Dios), predicó su doctrina durante 45 años hasta su muerte. Su escuela de pensamiento iniciada en la india del norte, se convertiría en la religión más grande de China donde es considerado un dios. Esta religión, creada para reformar el Brahmanismo (Hinduismo) y para derrocar el sistema de castas, captó principalmente a los pobres e iletrados, quienes no tenían acceso a las enseñanzas de Confucio.


(3) Basavanna (1106 a 1167): Basava, que luego la gente llamaría “Anna” (el hermano grande) fue uno de los poetas más importantes de la tradición Vacana. Ministro del rey Bijjala, reformador de su sociedad, enseñó los ideales para una vida simple y de igualdad entre hombres y mujeres. Algunas de sus enseñanzas son: No robar, no matar, no proferir mentiras, no perder la voluntad, no odiar a otros, no glorificarse a sí mismo, no culpar a otros. Estas palabras de Basavanna son muy simples pero contienen la simiente de todos los códigos morales de las religiones del mundo.

Teoría del Karma y otras creencias
Capítulo IV de la guía del tablero manifestador

jueves, marzo 11, 2010

Karma


Nuestra salud depende de nosotros mismos, o de nuestros antepasados cuando se trata de deficiencias congénitas, en la misma forma , toda deficiencia en el aspecto mental tiene su causa en nosotros mismos, pero esa causa está en encarnaciones anteriores.

Nuestra inteligencia es la expresión de nuestro Espíritu pero para poder manifestarse en el plano físico , necesita de elementos físicos, es decir humanos. Como nuestro cerebro, nuestros sistemas nerviosos, nuestras glándulas, en realidad son centros de fuerza, chakras,

La inteligencia expresada por el Espíritu en una encarnación, puede ser maravillosa, porque puede pertenecer a un Espíritu evolucionado, pero cuando encarna ese Espíritu pierde la memoria etérica, que es la permanente, por causa del velo de maya, aunque conserva como recuerdo y herencia divina el concepto del bien y del mal, la facilidad de asimilación del conocimiento

Cuando un ser evolucionado encarna en la tierra, ésta fue siempre el aula donde se aprende para seguir evolucionando, por lo tanto su inteligencia se debe manifestar con finalidad de Bien común.

La Fraternidad Universal jamás puede ser olvidada, el ser trae ese concepto encarnación tras encarnación, porque es Ley Universal, pero cuando encarna, ya en el cuerpo físico, olvida su propia evolución y se puede sentir atraído por la materia, entonces la Energía Divina que permanentemente está llegando desde lo Cósmico, es tergiversada, por la mente humana y entonces cambia la vibración sutil que traía por otra menos sutil como consecuencia de la desaceleración de los electrones, densificándose y perdiendo sutilidad, impidiéndole actuar en el nivel que le corresponde a su frecuencia vibratoria, por eso vemos seres inteligentes que suelen emplear su inteligencia con fines ambiciosos y muchas veces con fines de mal.

Si un ser vino al aula de la tierra para proseguir su evolución por el único sendero que debe ser que es el sendero del Amor, y no cumple con su misión, es lógico y necesario que retorne en otra encarnación para superar ese escollo que es su falta de Amor mediante hechos dolorosos, en esa encarnación y realizar lo que no realizó en la anterior, o ante anterior, porque la vida es eterna y nada pierde. Esa es la Ley.

Para encarnar el ser pasa por la Junta Karmica, compuesta por siete Seres Cósmicos entre los cuales están l Amada Madre María, la amada Kwuan Yin, diosa de la Misericordia, ante la cual el Espíritu elige voluntariamente, nunca es impuesta , las vicisitudes que le conviene sufrir para adelantar su evolución, esas vicisitudes están de acuerdo a los hechos de falta de amor que el mismo creó en encarnaciones anteriores, y que ahora en la presente encarnación tiene la esperanza de poder superarlas para evolucionar. Por eso de dice: Una encarnación, es una oportunidad.

Esa es la razón por la cual vemos personas que obran mal, es decir con falta de Amor, por olvido del concepto del bien. O que sufre la falta de amor de otra u otras personas. Su corazón sufrirá, pero ese sufrimiento debe ser bienvenido, es decir, no revelarse, aceptarlo, comprender para que su Espíritu asimile y en su próxima encarnación no vuelva a cometer el mismo error. Esa es la manera de adelantar en la evolución. Si nos revelamos es señal que no hemos asimilado el sentido del Bien y no adelantaremos nada, en consecuencia volveremos a repetir la encarnación. La Ley no tiene apremios, el tiempo no existe en el Espacio, solo existe la superación hacia el Bien.

Un ser muy inteligente que haya utilizado mal la energía Divina, podrá nacer como un infradotado, un ser con incapacidad mental, un ser que no puede realizar absolutamente nada, como no realizó absolutamente nada cuando pudo hacerlo y no quiso.

Nosotros los humanos calificamos las cosas del mundo como buenos o malos, como bien y mal, lo hacemos bajo la óptica humana, que es muy distinta a la óptica Divina, para ésta es una falta a la Ley del Amor, cuando es negativa, por lo tanto produce una deuda kármica porque se ha faltado, pero viendo desde el punto de vista de los opuestos, tenemos que si hay un deudor tiene que haber un acreedor, y quién és el acreedor; el Amor, el Amor es Dios, porque Dios es Amor, Dios a su vez es la Ley. Por Voluntad de Dios se creó el Universo. Como Dios es el Bien todo lo hizo por Amor, entonces hemos contraído una deuda con el Amor.

Como en la mayoría de los casos todo error es consecuencia de la ignorancia de esa Ley del Amor, por lo tanto cometemos una y otra vez los errores que van formando el karma negativo, y cuando hablamos de deuda tenemos que hablar de pagar la deuda.

En esencia los dolores humanos son consecuencia de los errores humanos cometidos en una u otra de la vidas sucesivas, el dolor que experimenta nuestra alma es un dolor purificador. Así puede nacer un niño infradotado, puede ser un niño enfermo sin que los padre lo sean.

Como dijimos antes, que hemos elegido nuestra vida, en consenso con la Junta Kármica, se da el caso que unos seres (que serán los padres) que tienen deuda kármica con el amor, acepta o piden ser esos padres sufridos, a su vez el que va a ser hijo, por Amor, acepta nacer infradotado. Se dirá porqué ese "sacrificio", es por Amor, pero él a su vez al hacer un Bien (despertar el Amor de los padres) al hacer Bien le redunda un beneficio ante la Ley, o puede ser que, - el niño por nacer- tenga una deuda por vanidad física o por haber burlado de los minusválido.

En esos casos podemos intuir que se trata de "grupos espirituales familiares" que acuerdan ayudarse unos a otros para conseguir adelanto espiritual realizando vidas humanas en conjunto. Esto es en realidad un canto al Amor.

Con esto comprendemos que no hay injusticia en esos aspectos dolorosos que vemos en el mundo. Esto se explica muy bien con la Ley de Causa y Efecto.

Karma es Ley Universal; Karma no es sinónimo de dolor, es sinónimo de Tarea. Karma significa Trabajo Espiritual porque es obligatorio hacerlo para la evolución del Ser y en el cual todos estamos obligado para bien de nuestra Perfección, que ser un Maestro Ascendido. Pero ese Karma puede ser realizado en forma dolorosa o en forma placentera.

El Karma doloroso ya lo vimos. Es cuando transgredimos las Leyes de la Creación y en consecuencia nos hemos creado la necesidad del dolor para poder purificarnos. Generalmente a esto los llamamos pagos kármicos . Si por el contrario han vivido dentro de las Leyes porque ya han aprendido cómo se debe vivir, el Karma es Trabajo espiritual, entonces se manifiesta como seres guías, o en forma de Misión en la tierra, y en muchos aspectos que no tienen necesidad del dolor.

En tal caso el Ser Espiritual que realiza ese Trabajo siente una gran alegría de realizarlo y el Karma o Trabajo lo llamamos placentero.

Hemos visto que países, o religiones o determinadas razas han sufrido una purificación colectiva. Se llega a eso porque a través del tiempo los humanos colectivamente han odiado a grupos étnicos sin personalizar entonces se hace necesaria una purificación colectiva por eso ocurre que vemos terremotos donde mueren miles de personas y miles se salvarán, pero queda el dolor purificador, todo se realiza a través del tiempo en dolores constantemente repetidos hasta que llegamos a eliminar ese sentimiento de odio.

Para comprender este punto tenemos que observar que cada pueblo o ciudad tiene un alma y si prestamos atención hasta podemos identificar si una persona es tal o cual lugar, por la manera de proceder, de pensar, formándose el alma colectiva .

La Ley del Amor actúa en casos de catástrofes, en forma colectiva para los pagos kármicos colectivos. La Ley obra en la misma forma tanto colectivamente como individualmente.

En el mundo de hoy vemos que en un caso de catástrofe, las naciones ayudan a las damnificadas demostrando con esto que la llegada de seres de elevada espiritualidad van indicando el camino del Amor manifestando en el plano físico vibraciones mas sutiles para el progreso d e la humanidad .

Cuando vemos pueblos enteros del África que están sufriendo hambre, esos son pagos karmicos colectivos. La Ley los va juntando a todos aquellos que tienen un mismo karma, pero debemos tener en cuenta que el color de la piel no significa nada con respecto al karma del alma y el ser pudo nacer europeo y luego africano.

José Ignacio Rigoni

sábado, marzo 06, 2010

Vivir en el Ahora


La obra de Eckhart Tolle desgrana con tanta sabiduría y precisión los distintos factores que se hallan implícitos en el Ahora que resulta poco menos que imposible declinar su invitación y negarse a emprender el viaje. La entrevista que sigue a continuación no podrá contener más que atisbos que esperamos, amigo lector, amiga lectora, te sirvan para preparar tu incursión particular a un estado de conciencia que se adivina, por su sencillez y practicidad, como uno de los ejes fundamentales alrededor de los cuales deberá arremolinarse, en un Ahora ya no lejano, una nutrida Humanidad responsable de sus actos. Ahí nos encontramos.

¿Ya forma usted parte de la familia de habitantes del Ahora? ¿No? ¿Y a qué está esperando?. Tiene usted Ahora una magnífica oportunidad de reconectar con un mensaje que sin duda le resulta conocido pero en cuya práctica, por uno u otro motivo, tal vez no se decidió a ahondar: la tan ancestral recomendación de vivir en el aquí y ahora.

EL AHORA
Una Actitud Transformadora

–Para ponernos en contexto: sintetícenos por favor en una frase en qué consiste ‘vivir en el Ahora’.

–En ser libre de toda resistencia interna –en forma de juicio mental o negatividad emocional– a lo que estés experimentando o sintiendo en este momento.

–¿Por qué se ahorra el ‘vivir en el Aquí’?

–El Ahora ya implica el Aquí.

–Al Ahora tiene poder… ¿para quién para conseguir qué?

–El poder del Ahora es el poder de la inteligencia primordial, no condicionada, creativa. De entrada puede parecer que la puedas usar para tus propósitos personales, pero rápidamente te das cuenta de que, de alguna manera, te usa a ti. Cuando te sintonizas al Ahora, te alineas no sólo con la inteligencia creativa, sino también con el impulso evolutivo del Universo. Es la Vida misma antes de su nacimiento como forma. Tienes que ver claramente que no tienes vida, sino que eres Vida (en la manifestación temporal como persona). Tú y la vida sois uno.

–¿Es posible para una persona sin anhelos espirituales utilizar el Ahora como técnica para ayudarse a tener éxito en alguna actividad, o como fórmula de rescate en momentos malos?

–Querer liberarse del sufrimiento y la infelicidad es una excelente motivación para la práctica del vivir en el momento presente. No necesitas buscar la dimensión espiritual. Si estás presente, la dimensión espiritual se abre por sí misma. Pero el Ahora no es una técnica que el ego puede usar para conseguir sus propósitos (que en todo caso son siempre disfuncionales), porque el Ahora es el espacio interior en que el ego, el falso yo, se disuelve.

–¿Dónde tengo puesta mi atención cuando vivo en el Ahora?

–Estás presente dentro y fuera. Tu atención está centrada en lo que está ocurriendo o lo que estás experimentando en este momento: percepciones de los sentidos –una nube moviéndose por el cielo, un perro ladrando, la sensación de vitalidad de tu cuerpo, tu respiración, y tal vez una emoción o un pensamiento pasando por tu mente–. Eres consciente de lo que surge, pero lo más importante –y esto puede sonar un poco extraño– es que también eres consciente de que estás consciente.

Esta consciencia es un espacio interior, y este espacio interior es lo que el Ahora es en esencia. Así que el Ahora no es ‘lo que ocurre’, sino el espacio en que ocurre. Nunca te abandona. Siempre es Ahora.

–¿Cómo me siento cuando vivo en el Ahora? ¿Puedo ser igual de desgraciado… pero para colmo de males consciente de mi desgracia?

–Un aspecto esencial de vivir en el Ahora es la alineación interior con lo que es, lo que significa aceptación de lo que surja en este momento. Otra palabra para esto es ‘no-resistencia’. Toda infelicidad, toda tristeza, deriva de una historia (pensamientos) que proyectas en el momento presente y a través de la cual lo interpretas. Cuando miras al hecho del momento presente, no hay infelicidad, y cuando no hay infelicidad ni negatividad cualquier acción que tomes será potenciada por la Vida misma. Por ejemplo, “estoy arruinado” es una historia. “Me quedan cincuenta céntimos en el bolsillo” es un hecho. Vivir en el Ahora implica no imponer historias en lo que ES.

ME ILUMINO AHORA

–Usted cuenta en la introducción de El poder del Ahora que en determinado momento de su vida se vio invadido por un gran sin sentido existencial. Un pensamiento especial detuvo su actividad mental y entonces se dejó caer en su propio abismo interior. De ahí resurgió iluminado.

¿Nació Ud. en ese momento al Ahora, o ya lo había estado practicando?

–Nunca lo había practicado. Fue completamente espontáneo.

–Por más que nos aproximemos al Ahora con la práctica, ¿constituye el Ahora perfecto un regalo que nos es entregado conjuntamente con la Iluminación?

Por otra parte, ¿es posible que alguien viva en un perfecto Ahora y que sin embargo la Iluminación se niegue a visitarle?

–Cuando vives en el Ahora perfecto, como tú lo llamas, o eres tonto o estás iluminado. El tonto o inocentón no juzga lo que es porque no tiene la capacidad mental para hacerlo. Vive por debajo del pensamiento.

El humano iluminado no juzga lo que es porque se ha elevado por encima del pensamiento compulsivo. Uno vive por debajo del pensamiento y el otro por encima. Lo que el tonto y el humano iluminado tienen en común, entonces, es que ambos están más profundamente conectados con la Vida –con Ser– que el hombre o la mujer normales. Por eso el tonto o inocentón es una importante figura mitológica y a menudo se le encargan tareas que los humanos ordinarios, más inteligentes, no pueden llevar a cabo (es el caso por ejemplo del personaje del hobbit en El Señor de los Anillos).

Nuestra tarea, naturalmente, es elevarnos por encima del pensamiento; no convertirnos en tontos y caer por debajo de él.

–La Iluminación no sólo contiene ‘Ahora’. También contiene amor, compasión, vocación de servicio, inteligencia clara, felicidad, etc.

¿Cuál es la relación del Ahora con todo ello?

–Todas esas cualidades no pueden ser creadas por el pensamiento. Cuando estás presente, estás alerta y quieto, lo que significa que has accedido a la dimensión del espacio interior, todas esas cualidades emergen de ese espacio –el espacio del Ahora–. En esencia, tú eres ese espacio y todas esas cualidades surgen de tu más íntima esencia.

–Tras su iluminación, habiendo encontrado la felicidad, ¿su motivación en relación al aprendizaje fue aprender qué?

–No entendía qué había pasado. Sabía que había una profunda paz interior donde antes había miedo, ansiedad, depresión y abatimiento. Así que quería entender lo que me había ocurrido. Leí libros, hablé con maestros espirituales y al cabo de un tiempo entendí que toda enseñanza espiritual señala la dirección hacia esta transformación interior.

AL FILO DE LA NAVAJA

–Usted ve la recomendación del Ahora tras muchas de las enseñanzas, en general en clave, de los grandes maestros. ¿Por qué hubo que enmascarar hasta épocas recientes tras parábolas y símbolos un mensaje tan simple en su esencia?

–La mejor manera de enseñar a niños es a través de historias. A pesar de que el mensaje esencial es simple, la consciencia colectiva de la mayoría de la gente era tan inmadura que casi nadie lo habría entendido si se hubiera expresado de una forma no diluida. A un niño no le dirías “vive en el Ahora”, pero podrías decirle “mira esta flor, huélela, tócala; ¿verdad que es bonita?”

–¿De qué manera era necesario rescatar y adaptar al hombre moderno este mensaje ancestral?

–La humanidad está creciendo, la consciencia colectiva está evolucionando y es hora de dejar las historias de la infancia atrás. La Verdad se está ahora desmitificando.

–¿Cuál diría que es el error fundamental en que incurren muchas de las personas que hacen su incursión en el Ahora, que puede motivar que no tengan mucho éxito al respecto o incluso que abandonen?

¿Qué puede recomendar?

–Mucha gente abandona su práctica de vivir en el Ahora porque su mente les dice “es demasiado difícil. No puedo hacerlo. Es inútil”, y creen lo que su mente les está diciendo. ¡No te creas todo pensamiento que entre en tu cabeza! Para la mayoría de la gente, aprender a vivir en el Ahora es un proceso gradual.

Una y otra vez se pierden en el pasado y el futuro (es decir, en sus pensamientos), y una y otra vez traen su atención de vuelta al Ahora.

–Monjes permanecen durante décadas en un ashram o monasterio… y no se iluminan.

¿Cree que existe un error fundamental en el que deben incurrir la mayoría de ellos?

–Muchos buscadores espirituales serios miran al futuro para encontrar salvación o iluminación. Es un patrón mental muy profundamente asentado, el mismo patrón que motiva a la gente ordinaria a buscar dinero, posesiones, relaciones, éxito, reconocimiento, etc., para sentirse realizados. Tratan el precioso Ahora como si fuese un medio para un fin, sin darse cuenta de que es el portal hacia la dimensión del Espíritu.

–Tras su primera Iluminación, Vd. Experimentó desde picos de mayor éxtasis hasta estados mucho menos exuberantes.

¿Con qué pone en relación estas oscilaciones?

–Principalmente no hay conexión con circunstancias externas. Sin embargo, ocasionalmente, he experimentado una conexión casi paradójica: ante un desastre, o cuando estoy con una persona que está sufriendo intensamente, la paz y alegría se hacen más profundas. Entonces generalmente ocurre algo y hay una mejora en la condición externa, o la otra persona experimenta curación de una forma u otra.

–Usted soltó un lastre de desidia y se iluminó. ¿Sería igual de sencillo soltar un lastre de orgullo, intelectualismo o autocompasión?

–Deja de identificarte con tus pensamientos. Los pensamientos sobre quién eres rápidamente conducirán al orgullo o su equivalente, la vergüenza. Los pensamientos que intentan diseccionarlo todo en pedazos más y más pequeños se convierten en la carga del intelectualismo. Los pensamientos de “pobre de mí y mi triste historia” producen autocompasión.

¿Es fácil abandonar la identificación con tus pensamientos? Sí. ¿Va a admitirlo la mente? No.

MAESTROS

–Cada vez existen más maestros que se realizan fuera del sacerdocio, del ashram, del grupo espiritual o del monasterio. Permítame llamarles ‘maestros laicos’.

¿Constituyen una ráfaga de ire fresco destinada a sentar unas bases nuevas para la relación del hombre con el espíritu?

–La evolución espiritual está ocurriendo en gran medida fuera de las estructuras de la religión tradicional, institucionalizada. Esto es un desarrollo absolutamente nuevo y es, efectivamente, una ráfaga de aire fresco.

–Algún punto crucial que haya aprendido, en los últimos años, de sus personas cercanas o de sus lectores.

–He aprendido que la buena disposición interior para la iluminación está mucho más extendida de lo que creía. No me había dado cuenta de lo poderoso que es el anhelo colectivo por abrirse paso entre las superficialidades de nuestra civilización, el anhelo de una dimensión de profundidad.

ACCIÓN EN EL MUNDO

–Muy pronto Vd. impartirá un taller en Barcelona, en el contexto de una gira por Europa. ¿Por qué se decidió a viajar en vez de esperar que los libros surtieran efecto por sí mismos?

–Los libros ya están teniendo un efecto tremendo en la transformación de la consciencia. A través de las charlas, que también se graban, se añade una corriente adicional de energía, lo que acelera el proceso del despertar.

–Usted anima a la gente a difundir el mensaje de vivir en el Ahora. ¿No hace falta estar iluminado para ello? ¿Cabe la posibilidad de distorsionar el mensaje?

–El mensaje no viene de la gente. Viene a través de la gente. Puede haber distorsiones a veces si el ego interfiere, pero es un riesgo que estoy dispuesto a aceptar dada la urgencia de la transformación.

–¿Vivir en el Ahora aumenta la calidad del propósito de las acciones humanas?

–Cuando el ego está al control, el miedo y el deseo son las fuerzas motivadoras tras toda acción humana. El ego trata de protegerse y realzarse a sí mismo. Vivir en el Ahora –estar presente– te libera del ego, y así toda acción que surge de este estado de consciencia es de una alta calidad. Está en alineación con el propósito universal y éste le concede fuerza.

–¿Es el Ahora un enemigo de ciertas estructuras sociales y del poder socialmente establecido?

–Vivir en el momento presente provoca una transformación de la consciencia humana, y la transformación de la consciencia humana se reflejará externamente en la transformación de todas las estructuras sociales, económicas y políticas. En ese sentido se puede decir que el Ahora es ciertamente un enemigo para las estructuras existentes, las cuales están, en mayor o menor
grado, contaminadas de locura.

–¿Cree que se potencia el adormecimiento premeditado de la población con el fin de que no halle el Ahora y su terrible poder?

–Las estructuras de la mente colectiva siempre intentan perpetuarse a sí mismas, por lo que vivimos en una cultura que nos anima a vivir inconscientemente a través de los medios de comunicación, el entretenimiento y el sistema educativo.

–¿Ve factible que el Ahora se pueda enseñar como la herramienta más sencilla de transformación personal y social en ámbitos como las escuelas?

–Ya ha empezado a ocurrir. Me han escrito profesores para decirme que ya están usando la enseñanza en sus clases, aunque de momento extraoficialmente. Las cosas más importantes aún no se enseñan en la escuela, pero esto puede cambiar pronto.

–¿Existe alguna posibilidad de que los ricos y poderosos, los que ostentan el poder, se dejen seducir por el Ahora y lo practiquen?

–Sí, efectivamente. Conozco a un número de personas que tienen fama y riqueza (todas las cosas que nuestra cultura dice que te harán feliz) y que se han dado cuenta de que esas cosas no satisfacen durante mucho tiempo, por lo que adoptan y practican esta enseñanza. La mayoría de políticos y magnates de negocios, sin embargo, están aún en las garras del ego, aunque ya hay alguna que otra excepción.

–¿Esperanzado con relación a la posibilidad de que vengan para la humanidad ‘Ahoras’ de redención y gloria?

–La humanidad está a punto de o bien destruirse a sí misma o bien experimentar un cambio radical de consciencia. Si la última posibilidad tiene lugar, como creo que ocurrirá, la locura que ha dominado la historia humana desde tiempos antiguos se acabará, y con ella el espantoso sufrimiento que ha sido parte de la condición humana. Después de probar el fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal (identificarse con el pensamiento conceptual) durante miles de años, ahora estamos encontrando el Árbol de la Vida, usando terminología bíblica.

–¿Algún mensaje especial que desee transmitir a los lectores?

–Para mucha gente sus problemas se han convertido en una gran parte de su identidad. Cuando pienses que tienes problemas, mira profundamente en el Ahora y pregúntate: “¿hay un problema en este momento?” Si miras lo suficientemente profundo te darás cuenta de que nunca hay un problema en el momento presente; sólo situaciones de las que te ocupas o que aceptas.

Todos los problemas residen en el pasado o el futuro, es decir, en la mente.

Entrevista a Eckhart Tolle por Frances Prims.
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