lunes, agosto 30, 2010

La música como medicina



Es claramente evidente que la Nueva Era está produciendo una nueva ciencia de curación; de todos modos, podemos decir que es nueva. Aunque sus elementos básicos son más antiguos que Pitágoras, nuestra era está redescubriéndolos de una manera únicamente suya. Esta nueva versión es, y sin embargo no es, la ciencia musical de los Misterios. La evolución recapitula espiralmente; y, en cada arco ascendente del espiral, el antiguo conocimiento reaparece en una forma más avanzada.

El famoso médico griego Hipócrates administraba tratamientos musicales a sus pacientes hacia el año 400 A.C.; no obstante este tipo de tratamiento no se originó con él, sino simplemente encontró en él un exponente de primer orden. Con el crecimiento materialista de la civilización occidental, los mayores dogmas de la antigua terapia musical han sido olvidados o deliberadamente descartados.

Las guerras han sido descritas como “operaciones para la catarata espiritual”. A pesar de su horror y fealdad – o mejor dicho, a causa de ellos – el hombre se vuelve hacia adentro para consolarse y fortalecerse. El busca consuelo en las cosas bellas y verdaderas pues éstas son del alma. Así, durante el curso de la última guerra ambos prácticamente ortodoxos y heterodoxos usaron la música más y más para ministerios de curación.

Los miembros de la fraternidad médica están empezando a reconocer a la terapia musical como una rama científica de práctica curativa. Incluso algunos han admitido que la terapia musical puede tener grandes posibilidades. Esto apunta a notables avances en las técnicas de la Nueva Era que sin duda han sido aceleradas por la urgente necesidad del mundo de grandes medidas terapéuticas.

Hablando ante una convención de la Asociación Nacional de Maestros de Música, el Dr. Ira Altschuler, del Hospital Estatal Eloise de Michigan, dijo que eventualmente un terapista musical compondrá prescripciones según la manera de un farmacéutico, y que todas las prescripciones musicales deberían ser escritas por personas que tengan un claro conocimiento y comprensión del mecanismo emocional y mental del hombre. Más adelante declararía que consideraba a la neurosis como el gran flagelo de la Segunda Guerra Mundial, denunciando que dos tercios de las licencias del ejército fueron debido a esta enfermedad.

En un artículo intitulado La Música es Medicina, Doren Antrim escribe: “Se ha encontrado que las vibraciones musicales producen su impacto sobre todo el cuerpo, siendo recogidas por los nervios, la columna espinal y aun por los huesos. Esto explica porqué las personas sordas pueden reaccionar a la música. También se ha demostrado”, el continúa, “que la música afecta al pulso, la respiración y la presión sanguínea; pero sus efectos más profundos, y aquellos de los cuales se deriva la mayoría de sus propiedades curativas, son mentales y emocionales. Y puesto que la disposición emocional de cada persona es diferente, la terapia musical debe necesariamente ser un asunto de prescripción individual”.

A propósito de lo anterior, este extracto es de un artículo aparecido en la prensa hace algún tiempo: “¿No le gustaría surtir la prescripción del doctor en la tienda de música más que en la farmacia…una sinfonía o sonata para su sinusitis, algo de Debussy para la sensación de debilidad, Bach para el dolor en su espalda, y Mozart para las paperas y el sarampión?

Siempre se ha supuesto que la música podría mezclarse con la medicina, pero sólo recientemente se ha hecho algún intento organizado a gran escala para determinar justo la dosis apropiada”.

CANCIÓN DE LOS RITMOS PLANETARIOS

“El Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Así el inspirado Apóstol Juan entonaba su inmortal Canción de los Ritmos Planetarios. Desde el más diminuto átomo a la estrella más grande, cada manifestación es un eco de ese Verbo creativo, y cada célula del organismo humano vibra al ritmo de este canto universal. Es la ley fundamental de la salud, y por ella fue hecho el hombre “a la imagen y semejanza de Dios”. Había él continuado para vivir en armonía con ella, la enfermedad y las malformaciones corporales habrían sido desconocidas para él.

En el cuerpo etéreo se centran las fuerzas que animan el vehículo físico del hombre, así la enfermedad se evidencia en el etéreo antes de que se manifieste en el físico. El etéreo, compuesto de sustancias más finas y más tenues que el físico, está correspondientemente más sujeto a las influencias vibratorias. Es sobre el anterior que la armonía y el ritmo tienen el más potente efecto. La buena música reajusta su estructura molecular según el plan divino original, el arquetipo, y refina y acentúa sus corrientes vibratorias. Todas las formas de belleza y armonía aumentan este proceso regenerador.

ORIGEN Y EXPANSIÓN DE LA TERAPIA MUSICAL

La fuerte tendencia moderna hacia el tratamiento musical de muchas formas de enfermedad, en especial dolencias mentales y nerviosas, no es realmente nueva. Tiene un precedente de muchas centurias. Por ejemplo, documentos egipcios desenterrados en Kahum mencionan el uso de tratamientos musicales allá por el 2500 A.C. Tales, seis centurias antes de Cristo, habla de curar la peste con canciones. Felipe V de España hallaba que cuatro canciones cantadas a él cada tarde aliviaban su apatía mental.
La Nueva Era en desarrollo está recapturando las ciencias largamente olvidadas, la terapia musical entre ellas. En 400 A.C. Hipócrates, el “padre de la medicina”, llevaba a sus pacientes mentales a escuchar música en el Templo de Esculapio, el Dios de la Salud. Homero escribió que la música causaba una cesación de la hemorragia de Ulises. El toque de la flauta era recomendado por los griegos primitivos como remedio para la ciática.

Durante su Era Dorada, Grecia fue el hogar del arte y la belleza. Mucha de su sabiduría será traída a la luz en la Era Acuariana, cuando habrá un renacimiento del arte y la belleza en un nivel todavía más elevado. Una vez más los caminos del artista y del curandero se están juntando. Ser bello es ser sano, y ser sano es estar en armonía con la naturaleza. Como Keats, un inspirado poeta, canta:

Belleza es verdad, verdad es belleza – que es todo
lo que sabes en la tierra, y todo lo que necesitas saber

Corinne Heline

domingo, agosto 29, 2010

Una clara visión y una vida sana


Publicado en el Vol.. CX de la revista The Theosophist,Marzo de 1989

En cada árbol y cada planta, en el sonido de los pájaros, en los insectos y los minerales, en el Cielo y en el agua, hay una asombrosa belleza. Cada átomo y cada criatura viviente son un milagro de significado y belleza. Mientras más aprendemos de su anatomía, fisiología, actividades, y relación con otras criaturas, más nos asombramos de las maravillas de la Naturaleza. Una telaraña con hilos de gasa, una forma simétricay colores iridiscentes tiene una fuerza maravillosa, proporcionalmente superior a muchas construcciones sobresalientes de los humanos. La pequeña araña —bella de por sí— crea y recrea con facilidad. La semilla diminuta del banyano crece como un árbol poderoso; el niño indefenso llega a ser un hombre o una mujer desarrollados. El crecimiento, el nacimiento y la muerte, también son maravillas. Como afirmara J. Krishnamurti:

Usted vio una hoja muerta, amarilla y de un rojo vivo, una hoja de otoño. Cuan hermosa era esa hoja, tan sencilla en su muerte, tan viva, llena de la belleza y la vitalidad del árbol entero y del verano.

Así, la belleza está por todas partes, a medida que las cosas mueren, crecen, nacen.

Hay belleza en formas y colores, en sonidos y texturas, en las cosas que percibimos con nuestros sentidos, pero también la hay en cosas en las que jamás fijamos nuestras mentes, esto es, en la mutua relación de todas las cosas, en las funciones que cumplen y en sus ocultos propósitos. Un Adepto asociado con la Sociedad Teosófica escribió:

La naturaleza ha vinculado todas las partes de su imperio con hilos sutiles de simpatía magnética, y hay una mutua correlación hasta entre una estrella y un hombre.

La belleza es una expresión o faceta con un significado oculto, no asociado a los deseos ni a las necesidades de alguien. Es inherente a cada ser viviente. El significado de un árbol no está en su utilidad como combustible; el valor de uncordero no está en su carne. El propósito y el valor son inherentes, como Thomas A. Kempis señalara:

No hay criatura, por pequeña o minúscula que sea, que no represente la bondad de Dios.

El sugiere que esa belleza es inherente a Dios, la fuente de vida. Los seres humanos son parte del mundo de la Naturaleza, de su belleza, del significado y las relaciones sutiles, pero nosotros no lo sabemos, y ésa es nuestra tragedia. Se nos enseña a creer que "el mundo" es este mundo que creamos y edificamos — nuestras construcciones y vías férreas, los milagros electrónicos, las instituciones políticas, las estructuras sociales, las guerras, las divisiones, y demás. Todo esto es la sociedad humana, pero para la mayor parte de las personas esto es "el mundo".

Hoy día, para millones de personas que viven en áreas urbanas, la Naturaleza está físicamente muy lejos. Ellos sólo saben de calles, ruidos, y objetos artificiales. Incluso personas que viven en medio de la naturaleza en las áreas rurales son ignorantes, porque la pobreza los obliga a trabajar desde lamañana hasta la noche. Y debido a que son pobres, para ellos todo es un objeto para obtener o utilizar. Otros están tan condicionados al pensamiento de que para obtener cuanto es importante en la vida hay que luchar para mejorarse, que están confinados a su propia actividad egocéntrica, ignorantes del mundo verdadero.

La realidad es diferente para cada persona. Lo que es real para una persona, no lo es para otra. Cuando una persona está en peligro inminente de perder su vida, si la seguridad depende de dar su propiedad, dejará de tener la misma percepción de la realidad que tenía antes. Desgraciadamente, las personaspiensan que "su realidad" es cierta, así como sus deseos y conflictos, su ansiedad y sus irritaciones, sus esperanzas y desilusiones, sus antipatías y sus tensiones, todas se toman muy seriamente y jamás se ponen en duda.

La sociedad humana tiene sus propias reglas, como un juego de fútbol o de hockey, con una estructura fija. Las reglas dicen que la pelota no debe salirse del campo demarcado. ¿Por qué no? Porque así se concibió el juego, y quienquiera que lo juegue tiene que seguir las reglas. Estas reglas no originan en la verdad ni en una fuente elevada. Pertenecen a un sistema artificial que permite a los jugadores competir, ganar o perder.

La sociedad humana es igual, con reglas creadas artificialmente. Pueden llamársele leyes; sin embargo, éstas son inventadas, creadas por convención, tradición, gobernantes, o sacerdotes. La sociedad moderna le dice que usted tiene que luchar para el éxito, estar en la delantera, ganar cuanto pueda. Así, las personas juegan este juego, y mientras más intensamente lo juegan, menos pueden ver. ¿Puede observar un futbolista, en medio del entusiasmo de un partido, lo que está ocurriendo afuera? Pídale que contemple a un pájaro volando contra el más límpido cielo. No podrá hacerlo mientras esté en medio política, o la competencia económica, no pueden ver. Están inconscientes de la fealdad y la brutalidad del juego, de la insensibilidad que crea, de la inocencia que se pierde. Tampoco perciben la belleza que hay fuera de la estructura de la sociedad humana. Para ellos, el significado de la vida está muy lejos. Sus metas, ideas e ideologías, son como nubes pesadas que empañan el sol de la verdad.

Ahora consideremos lo que es sano o loco, desde el punto de vista del sentido común. La locura es no estar en contacto con la realidad de la existencia, con la verdad. La persona enajenada experimenta una realidad que nada tiene que ver con lo real.

Cuando alguien se llama a sí mismo Jesucristo, Cleopatra, o Mahatma Gandhi, todos dicen que está loco, porque esa idea sólo existe en su mente, no es un hecho. Debido a que lo irreal a él le parece real sin que los demás lo compartan, a ello se le llama locura. La razón, la lógica, la consistencia y el orden están ausentes en las proyecciones de la mente enajenada de una persona. El individuo está tan poco relacionado con el mundo de los hechos, los valores y el significado, que no puede adoptar una acción efectiva.

¿Es la mente humana generalmente distinta de la de un enfermo mental? Esta está llena de contradicciones y falta de lógica; está divorciada de la verdad de la Naturaleza que mencionamos, de su gloria, su significado y su esplendor. Porque la vasta mayoría de las personas vive en la irrealidad de sus propias luchas y ambiciones, y eso no es una realidad más válida. Bertrand Russell señaló que las personas tienden a aceptar acciones por parte de las masas, que no aceptarían en un individuo. Cuando un individuo mata a otro, esto se considera "un asesinato"; pero cuando las masas matan a otras masas, a eso le llaman "patriotismo".

En forma similar, decimos que una persona está "loca" si su mente carece de razón y consistencia, si sus pensamientos no guardan relación con los hechos. Sin embargo, la mayor parte de la humanidad se conduce de ese modo y a nadie se le ocurriría llamarlo "locura". Sin embargo, es una locura. Hay claras inconsistencias y contradicciones en todos los sistemas, religiones y sociedades. Los hindúes glorifican lo que dicen losUpanishads de que todo es Brahma, la Verdad Suprema, y pese a ello instituyen un sistema de castas, castigan y humillan a las viudas, dando con ello pruebas de su falta de cordura. Otros grupos han asesinado en nombre del amor, de la religión, o de su Maestro. Los gobernantes promueven los cultivos de tabaco y ayudan a que las personas se enfermen, y luego adoptan proyectos para curarlas. A mucha gente le gusta comer alimentos poco nutritivos, y luego reforzarse tomando vitaminas. En el mundo, cada campo de la vida, la política, la educación, lo social, lo económico, y lo personal proporcionan ejemplos de estas actividades absurdas y muestra nuestra incapacidad para ver estas contradicciones. ¿Son los seres humanos niños que construyen casas de arena, sólo para derribarlas después, o esquizofrénicos divididos por conflictos internos? Posiblemente no nos agrade descubrir dentro de nosotros a un niño o un loco,pero quizás existan.

Cuando nos tornamos conscientes de estas cosas, ¿cuál es nuestra respuesta? Generalmente, hay una urgencia de hacer algo al respecto. La mayor parte de las personas creen en la acción, pero sus acciones surgen de una mente que no está consciente de lo que realmente es. Cada persona ve un fragmento que llega hasta donde le afecta. El cerebro animal en el ser humano, heredado de un remoto pasado, es capaz solamente de acciones reflejas. Incluso cuando hacemos una pausa para meditar y comprender lo que estamos haciendo, con frecuencia no estamos reflexionando, sino revisando viejas ideas preconcebidas que hemos ido reuniendo de aquí y de allá, puestas juntas en el ilógico contexto del contenido de la mente. Así, la acción procede sin una verdadera comprensión.

Por lo tanto, a pesar de los muchos revolucionarios, idealistas y reformadores, el mundo procede con un curso loco, siempre tendiendo hacia la autodestrucción. Sin la clara visión de la comprensión, sin conocer las cosas plenamente, incluyendo la naturaleza de las mismas, la acción es ciega y destruye la sensibilidad. Así, gradualmente, uno se torna menos y menos capaz de mirar y de ver, de percibir la belleza y el significado de la vida y aprender lo que es la verdad.

El esfuerzo humano está encaminado hacia los logros, a moldear a los demás, a crear y torcer las relaciones según las conveniencias. El deseo de actuar y de forjar algo de esta forma crea un falso sentido de utilidad, porque la vida parece satisfactoria de momento, hasta que algún hecho, un accidente, o algún desastre imprevisto destruyen las ilusiones de la persona. El deseo de logros es pariente del miedo, la ansiedad, y la disensión. Como dijera el sabio chino Chuang Tzu:

La mente del hombre perfecto es como un espejo. Nada alcanza, nada espera; refleja, pero no ata. Así el hombre perfecto puede actuar sin esfuerzo.

La mayor parte de las personas luchan por alcanzar el significado de la vida alcanzando y asiendo. Esto es un esfuerzo inútil. La vida está llena de significado por todas partes. No tenemos que "darle" un significado; no tenemos que "crear" relaciones. La relación es parte de la vida a un nivel sutil y profundo, así como a un nivel externo.

Las personas que están luchando y "haciendo" cosas, piensan que los conflictos están afuera; eso es parte de su ceguera. Sólo mirando podemos ver que el conflicto está dentro. Los problemas tampoco están fuera, sino adentro. Así, una persona celosa ve acorde con sus celos; el individuo cobarde imagina peligros por todas partes, y el orgulloso encuentra insultos. Cuando uno piensa que los problemas y los conflictos están afuera, las personas no se hacen responsables. No ven que crean la locura de la sociedad. Pero nosotros somos la sociedad, la creamos todo el tiempo, nuestras actitudes crean su forma externa. La confusión y la agresión que están en nuestras mentes retornan a nosotros de diferente manera y son la fuente de nuestro pesar. Desgraciadamente, no vemos esto. Pensamos que el pesar proviene de otra parte, conque es importante que lo que hacemos no venga primero. Tenemos que aprender a ver claramente. El señor Buda enseñó que la recta visión, la clara visión (samyak drishti] es el primer paso en el Sendero. Si no podemos ver con claridad, profunda y completamente, lo más probable es que nuestras acciones creen enajenación en nuestro medio. Sólo quien puede ver claramente, tanto la fealdad de la sociedad humana como la belleza de la vida, experimenta su significado sin buscarlo.

Nosotros raramente contemplamos una planta, una montaña, o a un ser humano,, pero cuando lo hacemos, ¿qué vemos? Acaso vemos imperfectamente la forma, sin conciencia alguna de la vida que mora dentro de esa forma. Nuestros pensamientos viejos se cristalizan en una imagen o concepto y se proyectan entre nuestra mente, y la verdad podría estar en una hoja, en una roca, en un ser humano, dondequiera y portodas partes. Debido a que esos pensamientos se interponen, el objeto adopta una apariencia distinta. El contenido subjetivo parece ser el objeto, la proyección de la mente, la verdad. Sólo cuando la mente es como el espejo del cual Chuang Tzu hablaba, libre de todo el polvo al cual alude La Voz del Silencio,es cuando ésta ve. Mientras la mente esté llena de contenido en forma de reacciones, ideas, ideologías, juicios, análisis y demás, no puede reflejar la verdad. Eso significa que la mente tiene que estar pura, libre, sin la distorsión de las contradicciones, para poder ver claramente. Esto significa que hay que verse a sí mismo. Es por medio del auto-conocimiento, por la comprensión de lo que está ocurriendo dentro de la mente, que sobreviene la claridad. Entonces la mente se libera y purifica, y tiene una mayor fuerza.

Las contradicciones privan a la mente de la vitalidad. La ansiedad, la ambición, los malos entendidos, etc., son formas de conflicto y, por lo tanto, drenan la energía. Cuando hay liberación y pureza, hay una gran fortaleza en la mente y ésta puede profundizar mucho más en sí misma, así como en la naturaleza y el significado de la vida. Veamos de nuevo las palabras de Thomas A. Kempis:

Mientras más unidad hay dentro de un hombre y éste se torna más simple interiormente [y puro], mucho más puede comprender dentro de sí las cosas elevadas sin esfuerzo, porque recibe de lo alto la luz del intelecto.

El contenido de la mente, las contradicciones y los juicios, las ideas y las luchas, todo eso pertenece al ego. Es la sustancia a la cual se le puede dar identidad, que uno recuerda y dice: "éste soy yo". Pero la identidad no tiene base alguna. El ego al cual todos tan desesperadamente quieren asirse, en el cual tanto piensan, es parte de la locura. Debido a que es tan frágil, tiene que batallar continuamente para mantenerse, afirmarse, y edificarse. Debido a su batalla, no puede ver. No hay, por lo tanto, una vida cuerda. Como ya hemos apreciado, la locura proviene del hecho de no poder ver con claridad. Por lo tanto, a medida en que la autoafirmación disminuye, hay salud, plenitud, claridad de visión, descubrimiento del significado de la belleza.

Y entre los pensadores surge una pregunta: "¿Cuál es el significado de la vida?" Los que no piensan en estas cosas creen que pueden darle significado haciendo algo.

Algunas veces tratan de encontrar esposo, mujer, o de tener un hijo. Pero esto es innecesario para hallarle significado a la vida. Contemplando una puesta de sol, nadie se pregunta: "¿Cuál es el significado de este atardecer?" La belleza tiene su propiosignificado. El atardecer existe, y ello es suficiente. Toda la vida es así. Mientras más nos alejamos y construimos un mundo artificial, con sus propias reglas, un juego al que jugar, menos somos bendecidos por la experiencia de su significado. Pero mediante la auto-comprensión y una clara visión, puede abrírsenos en lo adelante un nuevo mundo jamás visto, de alegría y belleza, de bondad y bendicioneS.


Radha Burnier
Presidenta de la Sociedad Teosófica en Adyar, India.

domingo, agosto 15, 2010

El discípulo


Así como la abeja recoge la esencia de la flor y se aleja sin destruir su esencia ni su perfume, así el sabio peregrina en esta vida.
Dhammapada

El discípulo es cualquiera de nosotros que sintiendo que la vida es un impulso hacia delante lo transforma en anhelo de completitud. De la necesidad primordial que todos tenemos de querer mejorar , espera remontarse a un nivel más consciente. En este lance no se vive meramente una curiosidad intelectual, aparece una sed espiritual que nos deja insatisfechos tal vez porque la mitad de nuestra alma no es de este mundo. y añora la serenidad del espíritu.

En parte es uno el que se lanza a la vida deseoso de todas las promesas que nos trae el viento desde el horizonte, las mismas corrientes de pensamientos y de vivencias que cada época arrastran, pero otra parte, es esa misma vida, que nos conforma, que dosifica las lecciones del rosario que hemos de aprender y que se transforma en la verdadera y permanente maestra.

Entre aquel impulso febril y la resitencia de los hechos se crea una fricción que hemos de resolver. Entre la candidez de los primeros pasos y las múltiples incógnitas que se irán desplegando tendrá que aparecer el maestro.

Dicen que cuando el discípulo está preparado no tarda en aparecer aquél pues el maestro verdadero es una guía interna que nos pone en situación de superar pruebas cuando lo necesitamos de veras, y encuentra a las personas adecuadas que favorezcan ese proceso de comprensión.

El discípulo en la tradición india es shishya, el que tiene necesidad de recibir enseñanza. Este periodo consiste en un espíritu de búsqueda lleno de entusiasmo y pasión, única manera de acobardar a los miedos. Ahora bien, nos preguntamos, sin una idealización del camino a recorrer ¿empezaríamos a caminar?; sin el ego adolescente que quiere poder, fuerza, reconocimiento ¿abandonaríamos nuestra guarida infantil o nuestras conquistas ostentosas?. Es posible que sin la ilusión de aquel que quiere verse a sí mismo sin mácula o del que cree que los sueños pueden realizarse algún día no nos arriesgaríamos a las incomodidades del camino.

Y es que tras la lucha encarnizada con el dragón nos espera una bella princesa o tras la espera tediosa de la eternidad tiene que aparecer el príncipe anhelado. Mensajes de los cuentos iniciáticos, verdades del encuentro con nuestra alma, con el ángel olvidado de nuestro inconsciente, pero verdades a medias, pues nunca la princesa será igual de dulce como la soñábamos o el príncipe tan impecable como hubiéramos querido.

Nuestro ego empujado por las limitaciones que siente, y persiguiendo la gloria que le falta, camina. Camina de momento sin orientación.

El camino

El camino es largo, lo sabemos, metáfora tal vez de los innumerables obstáculos con los que nuestra inconsciencia tropieza. Pero también el camino es una paradoja pues de hecho no existe como tal. Habríamos de recordar aquella cita del chamán Don Juan cuando le dice a Carlos Castaneda que los caminos no llevan a ningún sitio salvo, acaso, a uno mismo. Y es que el camino es un ciego laberinto que da vueltas y vueltas sobre los mismos recodos hasta que descubrimos que el camino rodeaba un centro, y ese centro no está lejos del corazón, también llamado uno mismo.

Tal vez el camino sea el espejismo del cambio y el maestro un malabarista de ilusiones para hacernos llegar a lo real de una forma consciente.

Así, el camino, aparece como un ardid de la tradición que hay que andar para llegar adonde ya estábamos. Más acertado sería decir junto a Walt Whitman;

"estoy con mi visión soy un vagabundo en un viaje perpétuo"

El Amarna

Los simbolismos de la Estrella de Cinco Puntas



Si queremos entender que significa esta estrella de cinco puntas que seguro habéis visto alguna vez, tendremos que empezar diciendo que se trata de uno de los principales símbolos de la magia, en todos sus aspectos. Sus denominaciones son variadas: Pentagrama, Tetragrámaton…

El Pentagrama expresa la dominación del Espíritu sobre los elementos de la naturaleza. Dispuesta de manera que tenga una punta sola hacia arriba, significa TEURGIA (magia blanca).

El mago blanco actúa solamente como un instrumento en las manos de Dios mientras que el negro piensa que es él quien hace las cosas, o se cree hacedor…

El Teurgo conoce, es humilde porque sabe que solamente el Creador actúa a través de sus cuerpos físico, vital, astral, mental y causal para manipular las Fuerzas de la Naturaleza para el bien de todos.

En el vértice superior del Pentagrama encontramos el Signo de Júpiter, expresa ascendencia del Espíritu y representa el «Padre de todos los Dioses».

Los ojos del espíritu representa la vigilancia invisible, que en todo está siempre presente.

En el lado derecho e izquierdo superior (los brazos), están los signos de Marte simbolizando la Fuerza.

Los signos de Mercurio y Venus unidos representan el masculino y femenino que todo hombre y mujer tienen. Alegorizan el Hermafrodita.

Las dos Alas representan el ascenso del Fuego Sagrado a lo largo de la Espina Dorsal, abriendo las siete Iglesias del Apocalipsis de San Juan (los 7 chakras).

El Caduceo de Mercurio representan la espina dorsal. El caduceo se encuentra en forma de dos serpientes enroscada en una varilla en los monumentos egipcios construidos antes de Osiris. El Caduceo de Mercurio o Hermes, es un símbolo cósmico, sideral o astronómico, lo mismo que espiritual y filosófico. Metafísicamente, el caduceo representa la caída de la materia primitiva y original en la grosera materia terrestre. Astronómicamente, la cabeza y la cola representan los puntos de la elíptica en que los planetas, hasta el sol y la luna se juntan en estrecho abrazo. Filosóficamente es símbolo del reestablecimiento del equilibrio perdido entre la vida, como una unidad, y las corrientes vitales que desempeñan diversas funciones en el cuerpo humano.

Los nombres de Adam y Eva están escritos en Hebreo en la parte superior, en la derecha (brazo) está escrito Adam y en la izquierda (brazo) está escrito Eva, como los pilares en que descansa toda la humanidad.

El Cáliz, símbolo del yoni femenino representa la mente cristalizada conteniendo el vino de la Luz que seminiza el cerebro (Alquimia o Arcano A.Z.F

El Cetro es el bastón de los patriarcas; la vara de Moisés que debe ser levantada a través de la Transmutación de la Energía Crística; también representa la columna vertebral.

La Espada es la espada flamígera, celosamente guardiana del Edén.

En la parte inferior del Caduceo, encontramos un símbolo que nos indica Transmutación (alquimia pura y verdadera).

Si miramos desde otro punto de vista el pentagrama (Tetragramaton) representa el nombre de DIOS compuesto de cuatro letras, su título griego. Dichas cuatro letras son en hebreo: IOD-HE-VAU-HE, o en mayúsculas nuestras IHVH. Su verdadera pronunciación antigua es desconocida. Los hebreos sinceros consideraban este nombre demasiado sagrado para ser utilizado y al leer las sagradas escrituras lo sustituían con el nombre de ADONAI, que significa Señor.

Cuando tenemos el símbolo con una punta hacia abajo significa «Goecia» y atrae sobre el que lo utiliza fuerzas de origen no divino.

Eliphas Levi, en su tratado «Dogma y Ritual de Alta Magia» nos dice sobre el Pentagrama:

«El pentagrama llamado en las Escuelas Gnósticas la “estrella flamígera”, es signo de la omnipotencia y la autocracia intelectual».

«Es la estrella de los magos»

«Es el signo del Verbo hecho carne, y según la dirección de sus rayos, este símbolo absoluto en magia representa el bien o el mal, el orden o el desorden, el cordero bendito de Ormuz o de San Juan o el Macho Cabrio de Mendez».

«Es la Iniciación o la Profanación, Es Lucifer o Vesper, Es la Estrella Vespertina o la Matutina, Es Maria o Lilith, Es la Victoria o la Muerte, Es la Paz o la Sombra».

«El signo del Pentagrama también es llamado signo del Microcosmos, y representa lo que los Kabalistas del Libro de Sohar llaman el “Microprosopo”».

«La Inteligencia Total del Pentagrama es la Clave de los mundos, representa y Es la Filosofía y la Ciencia absoluta».

De esta manera, todos los misterios de la Magia, todos los símbolos de la Gnosis, todas las figuras del ocultismo, todas las claves kabalisticas de las Profecías vienen a converger y son una unidad en el Signo del Pentagrama que Paracelso proclamó como el mayor y mas poderoso de todos los signos.

Quizás una interpretación propia de este símbolo podría ser la siguiente:

Haciendo caso a las interpretaciones como símbolo del bien y del mal, podemos darnos cuenta de que al poner el pentagrama hacia arriba ,queda un pentágono en su centro; pudiendo escribir un pentagrama invertido dentro. Si tenemos un pentagrama invertido, análogamente podemos obtener un pentagrama derecho en su interior.

Todo esto me lleva a una analogía con el famoso símbolo de Ging-Yang japonés. Por tanto, no podemos entender el pentagrama Teurdgo (derecho) del pentagrama invertido. El bien dentro del mal y el mal dentro del bien. Quizás es el símbolo del hombre mismo, todos tenemos un ángel dentro y un demonio también; el bien y el mal y sin embargo su conjunto, es el hombre… tenemos legados espirituales de Dios y el Demonio…Solamente nosotros podemos elegir el camino que tomaremos y que parte de ese legado utilizaremos para nuestras acciones…la eterna lucha del bien y el mal existe…pero dentro de nosotros.

El Amarna

miércoles, agosto 11, 2010

Tú eres como una ola en el océano


Tú eres como una ola en el océano y estás intentando hacer que el océano se acomode a ti

"El ego siempre está intentando que todo el mundo se acomode a él. Ese es el problema. El hombre que no tiene ego se acomoda al mundo...

El ego intenta que todo se acomode a él; eso es muy infantil, es lo que hacen los niños. El niño quiere que todo se haga instantáneamente; todo lo que él desea debe hacerse inmediatamente. Si desea la luna, hay que dársela inmediatamente, ahora mismo. Ni siquiera puede esperar. El niño quiere que todo y todos se acomoden a él... El ego es el fenómeno más inmaduro: es infantil, inmaduro, no sabe lo que está haciendo.

¿Quién eres tú? ¿Por qué tiene que acomodarse a ti el todo? Tú eres como una ola en el océano y estás intentando hacer que el océano se acomode a ti. Es estúpido. Patéticamente estúpido. El todo no necesita acomodarse a ti. No puede ser; es imposible. Puedes seguir creyéndolo, pero serás un fracasado. El ego siempre es un fracasado, porque pide lo imposible. Napoleones, Hitleres, Alejandros; pregúntales. Al final, son grandes fracasados. Personas ricas; pregúntales, al final. Han acumulado mucho, pero en el fondo sienten el fracaso. Puedes acumular poder de muchas maneras, pero tú serás un fracasado. El ego nunca puede ser un triunfador...

Hagas lo que hagas, madrugues o no, al final todo el mundo muere. Esto es absolutamente cierto respecto al ego: no puedes vencer. Hagas lo que hagas, aunque seas virtuoso o bueno, si esta virtud y bondad está basada en el ego, no puedes vencer, llevas contigo la semilla de la derrota...

Has de estar en armonía con el todo, ir con el todo, con el río. Ni siquiera tienes que nadar. La gente intenta nadar a contracorriente, y acaban derrotados. Ni siquiera nades. ¿Acaso no puedes flotar? ¿No puedes dejar que el río te lleve? Deja que te lleve. Tú sólo déjate llevar por él; relájate con el río o la vida y deja que te lleve. Llega al océano, no tienes que preocuparte".

Osho

sábado, agosto 07, 2010

La invocación


Las Enseñanzas de Buda y Tauro

La invocación de ayuda, guía, protección, a una instancia superior es posiblemente el común denominador del hombre en todas las épocas, tradiciones, geografías y culturas. Hemos estado “pidiendo” desde el comienzo de los tiempos. Invoca el chamán en su danza para traer la lluvia; invoca el cristiano del siglo XIV cuando pide que su familia se salve de la peste; invoca un ateo del siglo XXI cuando pide la curación para su hijo con leucemia. Lo que varía según nuestro grado de consciencia, es el cómo y qué invocamos, más que el hecho en si de la presencia de la actitud invocadora.

Cuando la petición asume el carácter de una negociación, como ocurre en las penitencias y las promesas, la comprensión es tan limitada que casi podríamos decir que es nula. Dios es reducido al nivel de mezquindad humana en el que sólo se “cierra un trato” si se atiende a un interés egoísta. Cuando la invocación tiene un nivel mayor de confianza como en la propuesta que ha alcanzado un boom masivo de difusión y ventas, la propuesta de emplear la Ley de Atracción de la película EL SECRETO, la comprensión ha aumentado, pero sigue estando atada al deseo. Se pide para satisfacer anhelos, sueños personales, ansias de tener, de conquistar. En esa etapa no está aún claro lo que decía la Madre Teresa: “Se han derramado más lágrimas a causa de las plegarias que reciben respuesta que a causa de las que no la reciben.”

En el siguiente estadio se ha encarnado la enseñaza espiritual de Tauro, se está transmutando el deseo en ardiente aspiración, el fuego del corazón permite que sea el ser, el alma quien oficie, y ya no hay peticiones, invocaciones que puedan perjudicar, pues lo que se invoca tiene que ver con las virtudes, con la esencia, con los valores universales. Se invoca una mayor conexión con la luz de la mente superior, con la verdad; se invoca encarnar grados mayores de amor y comprensión para servir mejor; se invoca fuerza y claridad para hacer de la vida algo bello y útil a los demás.

Comprender desde dónde invocamos es realmente importante para realizar el único trabajo que nos lleva a lo real, a realizarnos, para encarnar la enseñanza de Buda y convertirnos en faros de luz, llamas de amor, mensajeros de la libertad.

La invocación está al alcance del hombre de nuestros días, como nunca antes, pues la mente está hoy más despierta que nunca, sólo nos falta abrir el corazón. Si la mente se dirige al bien mayor, es decir si hemos nacido a nuestra nota superior, a nuestra real humanidad (si hemos ascendido de las aguas del deseo al fuego de la aspiración) evocaremos una respuesta de tal dimensión que el sueño de una cultura de paz será superado por una realidad aún más bella: una tecnología al servicio de la vida, una educación que enseñe los valores esenciales, una psicología y medicina del alma, una política basada en al honestidad, la integridad y el deseo de servir, serán algunas de las notas de esa cultura que desde el comienzo de los tiempos nos aguarda.

“Llamad y se os abrirá, pedid y se os dará” decía Cristo y llevamos siglos pidiendo… quizás ahora comencemos a pedir bien, y la evocación pueda ser y sea.

Isabela Di Carlo
VALORES QUE CURAN

domingo, agosto 01, 2010

Ciencia de la Meditación


El vacío es muy difícil de explicar porque es indefinible e indescriptible. El vacío no puede describirse o expresarse en palabras humanas, debido a que los distintos idiomas que existen sobre la tierra sólo pueden designar cosas y sentimientos existentes; no es en modo alguno exageración afirmar que los lenguajes humanos no son adecuados para expresar las cosas y los sentimientos no existentes, y sin embargo tremendamente reales.

Tratar de definir el vacío iluminador dentro de los límites terrenos de una lengua limitada por las formas de la existencia es, fuera de toda duda, tonto y equivocado.

Es necesario conocer, experimentar en forma viviente el espacio iluminado de la conciencia.

Es urgente sentir y experimentar el aspecto vacío de la mente.

Existen dos tipos de iluminación: la primera suele llamarse «agua muerta» porque tiene ataduras. La segunda es elogiada como «la Gran Vida» porque es iluminación sin ataduras, vacío iluminador.

En esto hay grados y grados, escaleras y escaleras; es necesario llegar, primero, al aspecto iluminado de la conciencia y, después, al conocimiento objetivo, al vacío iluminador.

El Buddhismo dice; «La forma no difiere del vacío y el vacío no difiere de la forma; la forma es vacío y el vacío es forma».

Es debido al vacío que las cosas existen y, por el mismo hecho de que las cosas existen, deben ser el vacío.

El vacío es un término claro y preciso que expresa la naturaleza no substancial y no personal de los seres, y una indicación, una señal del estado de absoluta ausencia del yo pluralizado.

Sólo en absoluta ausencia del Yo podemos experimentar lo real, aquello que no es del tiempo, eso que transforma radicalmente. El vacío y la existencia se complementan entre sí, se abrazan, se incluyen, jamás se excluyen, jamás se niegan.

La gente común y corriente de todos los días, la gente de conciencia dormida, percibe subjetivamente ángulos, líneas, superficies, pero jamás los cuerpos completos por dentro y por fuera, por arriba y por abajo, por delante y por detrás, etc., y mucho menos pueden percibir su aspecto vacío.

El hombre de conciencia despierta y mente vacía e iluminada ha eliminado de sus percepciones los elementos subjetivos, percibe los cuerpos completos, percibe al aspecto vacío de cada cosa.

Esta es la doctrina no discriminativa del camino medio, la unificación del vacío y la existencia.

El vacío es eso que no tiene nombre... eso que es real... eso que es la verdad y que algunos llaman el TAO, otros el INRI, otros el ZEN... ALA... BRAHATMAN o DIOS, no importa como se le llame.

El hombre que despierta la conciencia experimenta la tremenda verdad de que ya no es esclavo y, con dolor, puede verificar que las gentes que andan por las calles soñando, parecen verdaderos cadáveres ambulantes.

Si este despertar de la conciencia se hace continuo mediante la íntima recordación de sí mismo de momento en momento, se llega entonces a la conciencia objetiva, a la conciencia pura, al aspecto vacío de la mente.

La conciencia iluminada es fundamental para experimentar lo real y reducir al Yo pluralizado a polvareda cósmica; pero este estado está todavía al borde del Samsara (el mundo doloroso en que vivimos).

Cuando se ha llegado al estado de conciencia despierta se ha dado un formidable paso, pero el iniciado continúa todavía desafortunadamente ofuscado por la idea monista, es incapaz de romper todos estos sutiles hilos que lo conectan a ciertas cosas, a ciertos efectos de tipo perjudicial, no ha llegado a la otra orilla.

Cuando el iniciado desata los vínculos que en una u otra forma lo atan a la conciencia iluminada, llega entonces a la perfecta iluminación, el vacío iluminador, libre y enteramente insubstancial.

Llegar al centro mismo de la mente, llegar al vacío iluminador, al conocimiento objetivo, es algo tremendamente difícil, pero no imposible, todo gnóstico puede lograrlo si trabaja sobre sí mismo.

El vacío iluminador no es la nada, el vacío es la vida libre en su movimiento. El vacío es lo que es, lo que siempre a sido y lo que siempre será. El vacío está mas allá del tiempo y más allá de la eternidad.

La mente tiene trescientos mil canales o centros receptivos, y cada clan debe vibrar al mismo tono sin esfuerzo alguno.

La mente es de naturaleza femenina y está hecha para recibir, asimilar y comprender.

El estado natural de la mente es receptivo, quieto, silencioso, como un océano profundo y tranquilo.

El proceso del pensar es un accidente anormal cuya causa original se encuentra en el Yo pluralizado.

Cuando la mente está vacía de toda clase de pensamientos, cuando la mente está quieta, cuando la mente está en silencio, los trescientos mil canales vibran entonces al mismo tono sin esfuerzo alguno.

Cuando la mente está quieta, cuando la mente está en silencio, adviene a nosotros lo nuevo, eso que es lo real.

El Collar del Buda
Samael Aun Weor
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