jueves, mayo 20, 2010

La Luz Astral


"Lo que una generación considera como la cumbre del saber, es a menudo considerado como absurdo por la generación siguiente, y lo que en un siglo pasa por superstición, puede formar la base de la ciencia en el siglo venidero"
(Teofrasto Paracelso)

En el instante mismo en que el seno materno se rasga y viene al Mundo un Ser Humano, córtese el cordón umbilical mediante el cual se había nutrido hasta ese preciso momento. Rápidamente las fuerzas astrales lo invaden y lo envuelven, ofreciéndole ese sello personal, único, característico que forma al individuo y que conserva ya por toda su vida terrena.
(Krumm Heller)

Así tenemos en el Ens Astrale un campo en que existen las causas de numerosas especies de enfermedades, la comprensión perfecta de las cuales requiere una penetración más profunda en los secretos de la naturaleza y un concepto más elevado de lo que ofrecen las ciencias naturales de nuestra época.
(Franz Hartman)

Dice el Maestro Paracelso: “Los astros en el cielo no forman al hombre. El hombre procede de dos principios: “Ens Seminis” (el esperma masculino) y el “Ens Virtutis” (El Intimo). Tiene por ello dos naturalezas: Una corpórea y otra espiritual y cada una de ellas requiere su digestión (matriz y nutrición)”

“Así como el útero de la madre es el mundo que rodea al niño y del cual el feto recibe su nutrición, de la propia manera la naturaleza, de la cual el cuerpo terrestre del hombre recibe las influencias que actúan en su organismo, el “Ens Astrale” es algo que no vemos pero que nos contiene a nosotros y a todo lo que vive y tiene sensación. Es lo que contiene al aire y del cual viven todos los elementos y los simbolizamos con “M” (Misterium)”

Aquí nos habla claramente el gran médico, filósofo y alquimista Paracelso de la luz astral de los cabalistas. Del Azoe y la magnesia de los antiguos alquimistas.

La luz astral con su “solve et coagule” es la base de todas las enfermedades y la fuente de toda vida. Toda enfermedad, sea física, moral mental, toda epidemia, tiene sus larvas astrales que al coagularse en el organismo físico humano producen la enfermedad.

En el Templo de Alden de los mundos suprasensibles, los Maestros Médicos sientan a sus enfermos en un sillón bajo luz amarilla, azul y roja. Estos tres colores primarios sirven para hacer visibles en el cuerpo astral las larvas de la enfermedad. Después de que los maestros extraen estas larvas del cuerpo astral del paciente, tratan este organismo con innumerables medicamentos.

Sano ya el cuerpo astral, el cuerpo físico sanará matemáticamente, porque antes de que enfermen los átomos físicos de un órgano, enferman los átomos “internos” del mismo órgano. Curada la causa, se cura el efecto.

En este Templo donde moran los grandes maestros de la medicina: Hipócrates, Paracelso, Galeno y otros, hay un gran laboratorio de alta trascendencia, este templo se encuentra en el astral en las entrañas vivas de la naturaleza.

Debemos tener nuestras casas aseadas, tanto en lo físico como en el astral. Los depósitos de basura están siempre llenos de larvas infecciosas y evitar el trato con personas malvadas, pues éstas son centros de infección astral. Todo ser humano tiene en su atmósfera astral cultivos de larvas de formas tan extrañas que la mente no puede concebir.

Los valores positivos traen salud y dicha. Los valores negativos se materializan en enfermedades y amarguras. La luz astral está llena de imágenes que flotan y estas imágenes están llenas de sentimentalismo y de belleza. En estas imágenes está el secreto de todas las tragedias de nuestra vida.

Es necesario despertar conciencia para no caer en el abismo de perdición. La causa profunda del sueño en que vive la humanidad se llama FASCINACIÓN. Y nos hallamos fascinados por distintas cosas en la vida.

Samael Aun Weor
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