
Con las palabras egipcias ‘shabty’, ‘ushebty’ se denomina entre los egiptólogos a las figuritas funerarias, normalmente de apariencia momiforme, que son conocidas desde la segunda mitad del Imperio Medio (Dinastía XII, hacia el 1962-1787 a. de C.), y que fueron concebidas, dentro de las creencias y prácticas funerarias de los antiguos egipcios como elementos esenciales del ajuar funerario netamente diferenciados de las estatuas que representaban al difunto en actitud viviente, y de los modelos de explotaciones provistos con servidores que eran habitualmente depositados en las tumbas durante el Imperio Antiguo y la primera mitad del Imperio Medio.
El término más antiguo conocido para designar a estas estatuillas es Sabty ‘shabty’, cuya etimología es dudosa; se ha sugerido que esta voz derivaba de la palabra , S(A)w(A)b, , SAwAb ‘Persea’, árbol sagrado de los antiguos egipcios, con cuya madera, se decía, se elaboraban estas estatuillas en su más antigua versión que también reciben en los textos el nombre de SwAbty.
Desde el Imperio Nuevo se utilizó la palabra , SAwAbty, ‘shauabty’, posiblemente derivada de la anterior, en una expresión que significaría, en tal caso, algo semejante a ‘los de madera
de persea’.
Desde el Imperio Nuevo se utilizó la palabra , SAwAbty, ‘shauabty’, posiblemente derivada de la anterior, en una expresión que significaría, en tal caso, algo semejante a ‘los de madera
de persea’. Será a partir de la dinastía XXI (hacia el 1.080 a. de C.), cuando se ponga en uso el término , wSbty, ‘ushebty’, derivado del verbo wSb, ‘responder’, cuyo significado es ‘el que responde’ y que es el comúnmente utilizado para referirse a estas pequeñas imágenes de aspecto momiforme.
Aunque, a lo largo de los siglos, se mantuvo en lo esencial el significado y el uso dado a estas estatuillas, según las distintas épocas o periodos se fueron matizando diferentes conceptuaciones a propósito de estos objetos funerarios. Así, pasaron de ser simples ‘réplicas’ del difunto, durante el Imperio Medio, a ser siervos o esclavos del dueño de la tumba, durante el Imperio Nuevo y tiempos posteriores.
Antecedentes de los shabtys o ushebtys.
Antecedentes de los shabtys o ushebtys.
A) Epoca Tinita e Imperio Antiguo.
Es sabido que casi todos los reyes tinitas se hicieron enterrar habitualmente con sus servidores, los cuales eran, probablemente, sacrificados a la muerte de su soberano. Los monumentos funerarios de los monarcas tinitas existentes en Abidos y en Sakara, suelen mostrar, alrededor de la tumba real, una serie de cámaras sepulcrales subsidiarias, en principio destinadas a albergar en su interior los cuerpos de los servidores reales.
Durante el Imperio Antiguo se conservó esta costumbre en virtud de la cual los funcionarios más elevados de la corte real se hacían enterrar en los barrios de mastabas construidos a tales efectos alrededor de las pirámides.
Sabemos, además que en las cámaras sepulcrales de las tumbas de los nobles de las dinastías IV y V se solían depositar esculturas que les mostraban con el aspecto que, se supone, debieron tener durante su vida terrestre. Parece que, al final de la dinastía VI, durante el fin del Imperio Antiguo, las estatuas de madera conocidas como ‘estatuas del Ka’ sirvieron para realizar actos de culto funerario en favor del difunto, propósito que posteriormente, sería recogido en una invocación de ‘Los Textos de los Sarcófagos’ y que estaba destinada a ser hecha ‘sobre una imagen del propietario como él estaba sobre la tierra, hecha de madera de tamarisco o zízifus y colocada (en) la capilla del difunto’.
Se cree que estas estatuas representaban al dueño en su personalidad de tal, pero al mismo tiempo podían representar a una especie de sustituto suyo, igual a él pero no idéntico, que haría los trabajos precisos para conseguir la alimentación y la bebida en el Más Allá.
En las mastabas de las dinastías V y VI, el dueño de la tumba suele estar representado en los relieves de la capilla y en sus estatuas para el Ka. También se incluían en las tumbas
las imágenes de los criados, perfectamente identificados por sus nombres, que el señor había tenido a su servicio en vida.
las imágenes de los criados, perfectamente identificados por sus nombres, que el señor había tenido a su servicio en vida.
Como es sabido, durante el Imperio Antiguo, la organización social estaba bajo el control de la administración real. Era el rey quien concedía a sus súbditos los privilegios de una tumba y quien garantizaba a través de su administración la aportación de alimentos que era imprescindible para la supervivencia del Ka del difunto en el más allá.
De este modo, cuando se produjo la crisis que hundió la organización real al final de la dinastía VI, hubo de pensarse en otra fórmula que pudiese garantizar el imprescindible aporte de alimentos para la subsistencia del difunto en su vida ultraterrena. Quizás fuera esta la razón por la cual se decidió construir maquetas y modelos de centros de explotación que mostraban a los servidores del difunto desempeñando diferentes actividades en lugares tales como las cocinas, las carnicerías o los telares de la casa de su amo. Estas maquetas se solían depositar en el interior de la cámara del sarcófago, propiamente la tumba subterránea.Casi al mismo tiempo o algo después, durante el Primer Periodo Intermedio, en Heracleópolis surgió el uso de fabricar estatuas momiformes del fallecido, llamadas saH, Sah que representaban una especie de doble del cuerpo momificado; por tanto, no se trataba de un doble o un sustituto mágico de su dueño.
B) La evolución de las creencias funerarias en el Imperio Medio como contexto del nacimiento de los Shabtys.
B) La evolución de las creencias funerarias en el Imperio Medio como contexto del nacimiento de los Shabtys.
Otra de las consecuencias de la crisis del poder real, al final del Imperio Antiguo, fue el gran auge que cobró el culto del dios Osiris frente al del dios solar Ra. La división del poder en estos momentos de la historia de Egipto entre estas dos divinidades resulta muy clara. El lugar del último Juicio y también el de la residencia del difunto, convertido en Ax, ‘espíritu (glorioso)’ en el sxt iArw ‘Campo de las Cañas’, antes una región solar, se transformaron en una zona de influencia osiriana, aunque se siguiera admitiendo que la vida en estos paraísos solo era posible por la gracia de Re.Así pues, a través de esta evolución de las ideas funerarias surgió la concepción de ‘Los Campos de Iaru (o Ialu)’ como lugar del reino de Osiris, donde los espíritus luminosos o Justificados gozarían de una dulce vida sin fin. No obstante, de conformidad con la tradición histórica, los difuntos no estarían libres de las obligaciones que les impondría su nuevo soberano, el dios Osiris, al igual que sobre la tierra debieron obedecer las órdenes del faraón.
En este lugar del mundo subterráneo, existía, conforme a los textos, una región llamada sxt Htpt ‘Campo de las Ofrendas’ y allí, el difunto debía trabajar en labores agrícolas y en la ejecución de trabajos hidraúlicos a requerimiento del rey de los muertos, el dios Osiris.Para tratar de paliar estas servidumbres y auxiliar al difunto en estas penosas tareas se comenzaron a incluir en la compilación de los ‘Textos de los Sarcófagos’ fórmulas para que aquél pudiera eludir tales prestaciones personales por medio de sustitutos, imágenes de madera que serían su ‘alter ego’ en el más allá, a los que los textos llamaban Shabtys.
Como se dijo más arriba, la finalidad principal de estas estatuillas era la de sustituir a su dueño en los trabajos agrícolas que éste habría de realizar en el más allá a fin de poder producir comida. Al principio estas figuras tenían la función de actuar en tal caso como si se tratasen del propio difunto, o de sus dobles. Más tarde, con el desarrollo de las ideas funerarias, estas estatuillas se concibieron como servidores dotados de distinta personalidad de la de su dueño.
En cualquier caso parece claro que en este momento, los shabtys tenían la función de ‘responder’ en nombre de su amo cuando éste fuese requerido para realizar los trabajos en el mundo de los muertos. Así pues, en un determinado punto de la evolución del pensamiento funerario en esta materia, se concibió que, por medio de estas figurillas, el propietario podría garantizarse que él mismo, su familia y sus servidores en la tierra, estarían exentos, por sustitución, de la prestación de los trabajos agrícolas y de irrigación que necesariamente habían de ser desempeñados en el reino de Osiris.
La llamada ‘fórmula shabty’ del Imperio Medio.
La llamada ‘fórmula shabty’ del Imperio Medio.
Las fórmulas que garantizaban este derecho, extraídas de los Textos de los Sarcófagos, parece que tenían cierto carácter de documento legal válido para preservar los beneficios adquiridos por el titular y sus familiares.
Su contenido habitual era, con algunas variantes, el siguiente:
“El Justificado N., dice:….. ¡Oh tú shabty, que has sido hecho para N, si N es llamado para sus tareas, o si un trabajo desagradable fuera impuesto a N como a (cualquier) hombre en su trabajo, dirás ‘aquí estoy yo’. Si N es llamado para vigilar a los que trabajan allí, volviendo sobre los nuevos campos para roturar la tierra, o para transportar en barco la arena del Este al Oeste, dirás ‘aquí estoy yo’. El Justificado N.”
Los Shabtys durante el Imperio Nuevo.
Los Shabtys durante el Imperio Nuevo.
En los inicios del Imperio Nuevo, y como en los tiempos de la dinastía XVII y del periodo Hicso, aún se hacían los llamados ‘shabtys-bastón’. Procedentes de Dra Abu el-Naga, eran figurillas funerarias hechas en un estilo muy tosco, en madera, y con inscripciones hieráticas en tinta con la fórmula Hetep-di-nesu, combinada en ocasiones con la invocación mencionada más arriba. Otra inscripción especial de este periodo es la llamada ‘fórmula saw’. Para tal momento estas piezas del ajuar funerario se habían convertido en algo ya normal y habitual, a diferencia de la época del Imperio Medio, en la que su presencia entre los objetos funerarios no era obligada ni mucho menos constante. A partir de estos momentos, los shabtys se fueron perfeccionando paulatinamente llegando a constituir auténticos retratos del difunto.
A lo largo del Imperio Nuevo se producirá una evolución en la idea de los shabtys que llevará en sus postrimerías, a considerarlos como una especie de seres impersonales, integrantes de un ejército de esclavos por la magia, que deberán velar por la consecución de las Ofrendas funerarias para su señor, y ello, por medio de su incesante trabajo en el reino de Osiris, no solo en la tumba, sino también en otros lugares considerados sagrados.
El principal motivo para depositar estas estatuillas en escondites entre las arenas del desierto o en los santuarios, estaba relacionado con la necesidad de conseguir alimentos y provisiones en el más allá; se trataba de procurar influir en los lugares donde se suponía se podía tener fácil acceso a los Señores de la eternidad, quienes tomaban las decisiones en orden a proveer de lo necesario a los Kau de los difuntos Justificados.
Los principales lugares sagrados, residencia de los tribunales divinos durante el Imperio Nuevo, estaban localizados en Abidos, Busiris, Buto, Heliópolis, Letópolis y Ra-Setau.
Como prueba de estas prácticas se conocen ejemplares de shabtys del mismo difunto (p. ej. Ken-Amon, un alto oficial de Amen-Hotep II) enterrados en Guiza, en Abidos (junto a una estela funeraria de Hetep di Nesu) y en la Tumba tebana del difunto en cuestión.
El templo de Osiris en Abidos, lugar del mítico enterramiento de Osiris, es el área donde se han encontrado más escondites con shabtys. Allí se construyeron muchos cenotafios y, desde el Imperio Medio se depositaron gran cantidad de estelas y estatuillas con la fórmula del shabty.
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